Revista de Los Jaivas

SENDEROS DE IDENTIDAD ARRIBA EN LA CORDILLERA

Foto de Pablo Contreras Tashiro

SENDEROS DE IDENTIDAD ARRIBA EN LA CORDILLERA

Por Eugenio F. Rengifo L.

Anoche nevó en la cordillera. Las cumbres blancas me hablan de que habrá un poco más de agua en este año de extrema sequía. Las montañas me han acompañado desde siempre. Son parte de mi nombre. Al igual que la naturaleza que las rodea. Tengo la esperanza que las flores de los cerros serán más coloridas que otros años cuando llegue la primavera, después de este invierno al que dirigimos una rogativa para que nos siga enviando lluvias generosas y solidarias con esta tierra que amamos y que es nuestra casa desde hace siglos.


Recuerdo mis senderos favoritos y únicos allá en el Cajón del Maipo que me llevaban hasta el río, cuando era un niño. En mi memoria visual y llena de olores frescos camino entre arrayanes, guayacanes, almendros, higueras, nogales, espinos, tunales, boldos, peumos. El sonido de la corriente que baja apresurada por un cauce milenario me lleva a momentos de emoción cuando cruzaba rápidamente el río a través de un puente colgante y cimbreante. Llegar a la otra orilla y observar con una perspectiva nueva esos rincones amigos. Miro hacia el otro lado: en la parte más alta del cerro, una cascada maravillosa. Cruzo nuevamente y subo hasta ese lugar haciendo a un lado matorrales y piedras hasta llegar a una especie de pequeña laguna que acopia aguas, las que se desprenden por entre la quebrada y se detienen en un estanque que nos da de beber a toda la familia. Pasa la mañana. Regreso a casa y el aroma a pan amasado recién horneado me llama.

Cada vez que escucho Arriba en la Cordillera de Patricio Manns, vuelvo a esos paisajes de mi niñez. Algo conozco de cordillera y puedo responder a esa pregunta del inicio de la canción…

Qué sabes de cordillera, si tú naciste tan lejos… Hay que conocer la piedra que corona el ventisquero, hay que recorrer callando los atajos del silencio… Y cortar por las orillas de los lagos cumbrereños. Mi padre anduvo su vida por entre piedras y cerros…

La canción de Manns respira identidad y experiencia de su vida. Como él mismo sostiene en el libro Conversaciones con Patricio Manns de Horacio Salinas y editado por la SCD y Hueders hace un par de años, <<la música forma parte del hombre al mismo título y con tanta prosapia visceral como su corazón, su omóplato, su diafragma o su cadera… Muchos millones de hombres han hecho música de sus vidas… >>


Resulta sorprendente comprobar que Patricio Manns escribió en pocas horas Arriba en la cordillera bajo la presión de un productor discográfico que le pidió un tema durante la noche y llevarlo al estudio de grabación a la mañana siguiente.

Así lo comenta en el libro que aludimos: “Arriba en la Cordillera nace de una imposición de Camilo Fernández: “Voy a grabar un disco con la Peña de los Parra. Ninguna de las canciones que tienes me gusta (estamos hablando de Ya no canto tu nombre, El andariego, Bandido, etc.) ” Y agregó: “Necesito tu canción para mañana por la noche”. Fui a mi departamento, me aprovisioné de vino, cigarrillos y algunos alimentos, para no verme obligado a salir, y trabajé toda la noche en La Cordillera”.

“La sección donde aparece el alto la había escrito en Chiloé, pero no la había desarrollado. Así que todas las estrofas fueron construidas en torno al alto, la parte de la canción donde la voz se eleva y le da una característica muy original”.

“Al día siguiente, a mediodía, se la canté a Camilo y al Chino Urquidi, que se hallaba con él. El Chino quedó fascinado y me la pidió para grabarla (con Los 4 Cuartos). Dije que no y esa misma noche la registramos con un arreglo del Chino, su voz, y las voces de María Elena Infante y Paz Undurraga, de Las Cuatro Brujas”.


¿Habría podido Patricio Manns escribir en tan escaso tiempo esta canción si no hubiera construido su identidad durante sus años de niñez y juventud? La identidad está allí. En cada una de nuestras vidas y en la de nuestros antepasados y en la de quienes nos han acompañado a transitar por senderos cumbrereños que nos han permitido mirar desde lo alto el vuelo del cóndor que se refleja en las aguas de los ríos de cordilleras y valles.

Junio, 2021.

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