ENTREVISTA

JUANITA PARRA: “Los Jaivas me formaron, me hicieron la baterista que necesitaban”

Los Jaivas me formaron, me hicieron la baterista que necesitaban”

Por FERNANDA SCHELL y EDUARDO PARRA

Una mujer empoderada en la batería que se mantuvo y ensayo durante 5 años hasta lograr objetivo. Juanita Parra trabajaba con Los Jaivas desde 1987 como parte del equipo técnico, pero en 1991 formó parte del equipo como baterista oficial.

Desde ese entonces grabó discos como “Hijos de la Tierra”, Trilogía: El reencuentro, “Mamalluca» y “Arrebol«, además de participar en giras mundiales y nacionales. Con el pasar de los años ella se ha transformado en una de las bateristas destacadas en la música chilena.

Dentro de 29 años, se ha cosolidado como una de las figuras centrales de la banda, entregando y rescatando el sonido tradicional del grupo.

Su fuerza, sencillez e irrefutable presencia la han puesto en un importante pedestal que la caracteriza como uno de los personajes clave de la música chilema.

En la siguiente entrevista, Juanita Parra entregó su visión de la trayectoria que lleva con Los Jaivas: aprendizajes, anécdotas y mucho estudio.

Te invitamos a leer la siguiente entrevista.

 

 

F: Tuviste que ensayar 5 años para estar en Los Jaivas.  ¿Cuáles fueron los momentos más complejos? ¿Cuándo supiste que serías definitivamente una Jaiva?

J: “Yo diría que el momento más complejo de mi inclusión a Los Jaivas, fue el primer momento para hacerle honor a la historia. Al principio hubo una primera propuesta, que fue inmediatamente después de la muerte de Gabriel, yo acepté, pero luego rechacé. Luego de dos años me vuelven a hacer la propuesta y yo digo “ok. Me siento en la batería” hasta llegar a ese día tuve hartas dudas y era complejo porque existía también el temor de en que me estaba metiendo, la responsabilidad la decisión que estaba tomando. Sin embargo a partir del momento en que ya me senté en la batería, cuando ya me entregué, de ahí en adelante fueron cinco años de trabajo en que igual a la mitad, decía “¿qué estamos haciendo? ¡Estamos todos locos!”.

 

F: ¿Cómo fue la ayuda que te brindó Los Jaivas?

J: “Los Jaivas provoca un estigma de hippismo, promovemos la libertad… Sin embargo, hay una estructura en el trabajo que no tiene nada de hippismo, y hasta el día de hoy es mucho más ordenado y estructurado, eso era pura metodología. Decían “vamos a tener a Juanita con su batería en una sala, sola con audífonos, escuchando a Los Jaivas, a mi papá en vivo. El resto del grupo estará en otra sala. En algún momento vamos a pasar con ella para el grupo y vamos a tocar con ella y el grupo”, eso lo hacíamos”.

Me acuerdo perfecto la primera vez que toqué, me acuerdo de la cara de Claudio que me miraba emocionado y decía “está resultando”, como “¡la niña le está achuntando!

Después venía una tercera parte que era empezar a hacer taller de creación, que terminó siendo el disco Hijos de la tierra, entonces podría parecer un gran desorden, pero tenía toda una metodología, y era todos los días, así ¡ legamos a los cinco años! A lo mejor los tres primeros no salí, no había conciertos, no estaba capacitada, después ya empecé a subirme al escenario, en el Teatro Aleph, ahí fue mi primera presentación. Después nos llamaron de unos festivales en Noruega, y yo como “son siete temas, no tenemos que tocar más porque son festivales acotados”. Vamos al escenario, subámonos a los escenarios grandes, viajemos. Entonces todo tuvo una metodología y un orden y un trabajo muy metódico del cual obviamente por momentos yo con mis 20 años decía “que más, vamos a tocar así nomás».  “No, hagámoslo, ahora, altiro” y de repente decía “están todos locos, ¡qué estamos haciendo, estamos inventando que vamos a ir todos lados y no vamos para ninguna parte!”. Pero se logró, ellos me decían “Tranquila, tomémosnos el tiempo”. Claro, a los 20 años uno cree que no tiene más tiempo… pero teníamos mucho tiempo”.

 

F: Ya que mencionaste el Hijos de la tierra que fue en el 95’ ¿Cómo fue el proceso de composición y producción de este disco?

J: “Fue muy bonito porque para mí era algo nuevo, era entrar al taller de improvisación. Metí la pata mil y una vez, porque no cachaba que estaban improvisando, ya y yo me ponía no sé a revisar los tambores y era como “ooh.” O estábamos de repente embalados en un momento y yo paraba porque creía que ya era suficiente”. También echaba a perder toda la cuestión que estábamos haciendo, entonces, entender cómo era esa dinámica, sin palabras. Esto no es teórico, nunca fue que ellos me dijeron técnicas, porque es pura magia. Entonces ¡que me iban a describir!, yo simplemente debía estar atenta, entender lo que estaba pasando. Cuando de repente Claudio me decía “¿qué piensas tú? ¿Qué te gustaría a ti?”. Y yo como “no, no, ¡no!  ¡No pienso nada, yo… no!  No se preocupen, yo hago lo que ustedes me digan”. O sea, cuando empezaron ellos a darme confianza y a pedirme opinión, que era importante”.

F: ¿Cuál al crees que fue tu principal aporte en los inicios?

J: “Yo creo que mi principal aporte fue tener la “divina providencia” de ser la elegida, de tener las cualidades que ellos veían, porque yo no estaba tan clara de tenerlas, además de haber permitido de que ellos me formaran, es algo muy curioso.

Ahora que tenemos la Fundación, estamos abocando un trabajo con los niños, a enseñar, a transmitir nuestros conocimientos. Me di cuenta que yo soy primera alumna de esta fundación. Soy la hija de Gabriel, me crié con ellos, no es cualquier persona, pero a partir de ahí, ninguna de esas características decía que yo iba a tener un resultado dentro de mi trabajo, ni por ser la hija, ni por haber vivido con ellos desde siempre.

 

Los Jaivas me formaron, me hicieron la baterista que necesitaban, no es una casualidad, ellos podrían haber elegido a un baterista con 25 años de carrera, un super buen baterista chileno, pero ellos no quisieron eso, prefirieron formar a alguien que iba a ser el instrumentista, o sea, que no viniera con influencias de afuera, ni con otros estudios de música. Iba a tocar lo que ellos me habían enseñado. Me eligieron, se dedicaron y apostaron por esta persona, nadie sabía si esto iba a resultar, si no iba a volverme loca a la mitad del camino por perder la cabeza por lo que estábamos haciendo, por la supuesta fama en que uno termina teniendo.

Es increíble que todo esto haya resultado, y eso creo que es mi gran aporte, es que el núcleo haya seguido siendo familiar y como un núcleo cerrado, hasta muchos años después que murió Gato, entraron otras personas al grupo, pero lo que logramos cuando, yo me integre, fue algo muy bonito, porque ellos vieron, quisieron hacer y construyeron algo, el resultado es que voy a cumplir 29 años en la batería, y eso ha sido lo  más grande.

No estamos hablando si es que sea buena o mala baterista, más o menos que mi papá, estamos hablando que se logró, porque si hoy en día tenemos la cantidad de conciertos que tenemos, hay una cosa que ahora capaz que salte a otra etapa, pero la voz de Gato, única, inigualable, las voces y los instrumentistas. Podemos medianamente sonar parecidos, la voz no se compara.

Hay 20 mil personas dispuestas a pararse frente a Los Jaivas sabiendo que no va a sonar Gabriel en la batería, que no va a sonar Gato en la voz, pero sin embargo les siguen gustando Los Jaivas. Encuentro que somos bendecidos por todo esto, por todo esto y lo anterior”.

F: Luego tuviste la Gira de presentación por Chile, que fue una de las primeras que realizaste. ¿Cómo te sentiste estar dentro de Chile y ver cómo la gente se empoderada?

J: “De hecho, nunca me voy a olvidar, tal vez algún día conozca a esa persona, creo que era un hombre, que gritó “¡ayúdala Gabriel!” Me decían “está aquí la niña, todos ayudémosla”.

Mi “presentación en sociedad”, como le llamo, fue en la Quinta Vergara, o sea podrían haber elegido un escenario más pequeño, pero no. Yo estaba ansiosa, nerviosa, preocupada, angustiada, todas las palabras eran poco. Me tuvieron que empujar, ya que estaba detrás de la cortina mirando a ver si salgo o no, porque era demasiado, yo sabía que el público quería ver a los nuevos Jaivas, querían juzgarme, mirarnos mal, me iban a comparar, no había como. Era una serie de cosas, la emoción, la familia, eran muchas cosas a la vez.

A lo largo de la gira me fui relajando y fui dándome cuenta que la prensa me aceptaba, me quería, se fascinaron con otras cosas, como el hecho de ser una mujer, de la feminidad pasé a un instrumento varonil y al golpe. De ahí empezaron a pasar millones de cosas, pero esa primera presentación y esa primera gira era para mí a ver si esto iba a funcionar, a ver si en Chile nos iban a aceptar.

Después por años me tocó tocar en millones de países, me presente en Noruega, Suecia, en todo Escandinavia, ¡en Europa!.  Ahora ya hemos sido recibidos muy cariñosamente con la nueva formación en todas partes, de hecho, pasó otra cosa, y es que ahora hay una generación que no conoce a Los Jaivas con Gabriel, que conoce a Los Jaivas con Juanita Parra, la gente se creó un enredo, como que creen que yo soy de la misma edad que ellos.

Aparte del imaginario, creen que somos, las caras que nos ven, que nos ponen, pero lo bonito es darse cuenta que acabamos de cumplir 56 años de historia y seguimos vigentes, eso para mí es lo máximo. No estamos hablando de que “han tocado” o “que antes hacíamos”.

 

Foto: Javier Vergara

F: En estos 56 años. ¿Qué se refleja al estar en los escenarios?

J: “Yo creo que reflejamos amor, hermandad, familia. Hoy en día que se habla tanto del feminismo, hicimos algo sin darnos cuenta, que fuimos mucho más futuristas que mucha gente. Todavía llama la atención que una mujer toque la batería, sigue llamando la atención, y no es porque haya pocas mujeres en la batería. Hoy en día habrá unas 25 bateristas nacionales, lo que pasa es que no tienen difusión. Tal vez yo fui la primera, y no me atrevo mucho a decirlo, pero fui una de las primeras mujeres instrumentistas que comenzó a tener difusión, que apareció en la prensa. Todo el mundo cree y hasta el día de hoy todavía aparece gente que me dice “tú eres la única baterista del mundo”, lo siento, no es así.

Esto ha sido un aporte a la sociedad muy grande, esa imagen de que 5 hombres, bueno 4 que quedaron, que ya tenían una carrera, una historia formada, deciden formar a una niña, transformarla en la baterista y la suben al escenario y la valoran, en este instrumento gigante. Eso es un ejemplo, porque está lleno de mini bateristas en Chile, se acercan a los conciertos con sus baquetas, emocionadas porque me vieron tocar un día, yo no sé si esas niñas van a terminar todas siendo bateristas, pero lo que sí sé, es que van a ser mujeres que van a sentir que pueden hacer lo que quieran, y es muy bonito, no lo pensamos cuando lo hicimos.  De repente nos dimos cuenta que habíamos roto muchas barreras”.

 

F: Y volviendo de nuevo un poquito al pasado, en 1999 grabaste Mamalluca. qué fue él llevó la batuta Eduardo con su libro. Esta fue una obra sinfónica ¿Que significo para ti y cómo fue trabajar con una obra sinfónica tan grande y tan bien?

J: “El trabajo de Mamalluca es muy interesante, es una historia en sí misma. Nosotros vamos a tocar a Vicuña, Eduardo se encanta con el lugar y más sabiendo que eran las tierras natales de Gabriela Mistral dice “yo me quedo”, no había concierto que venían. Cuando nos volvemos a encontrar con Eduardo, se sube al bus con un poemario escrito a puño y letra como le gusta a él, en unas hojas, eso conformó un libro. Él se quedó 1 semana y no pudo dejar de escribir y se inspiró y escribió y escribió y escribió. Lo otro bonito fue cuando llega con esto y todos Los Jaivas en medio decían “que lindos tus poemas. Es un disco, esto es un disco”. Gato pescaba la guitarra, leía las letras, estábamos empezando a hacer un disco. 

Después nos vamos a Vicuña y nos fuimos a vivir un mes, teníamos un convento donde ensayábamos todos los días, vivíamos de nuevo en comunidad, terminamos haciendo ese disco. Después llegamos grabarlos con la sinfónica, recuperamos un lugar abandonado que es la Sala Master.  Llegó la orquesta y grabamos ese disco magnífico, fue un desafío, debido a grabar con 80 músicos, pasaron miles de cosas buenas y malas.

En la grabación se ve un día a Gato que estaba indignado en la sala de control porque se borró algo que no tenía que borrarse, estaba muy enojado, los echó a todos. Era super fuerte llevar la batería de temas gigantes, que además tenían que ir calzando con todo lo del director, yo creo que la anécdota más bonita con respecto a la batería fue que yo… bueno como todos creamos, todo salía de improvisaciones, se creó una batería para Camino Estrellado,y era bien especial, jugaba con los toms, todo un camino de toms que después se llamaba como un paseo en camello. Y llamamos a un solista de la sinfónica que tenía que tocar un solo de fagot, y él lo único que escucho fue la batería porque no había nada más grabado. Él solo con esa batería con los tambores improvisó un solo, a base de unas pasadas de batería, un solo que hoy en día ni los grandes fagotistas han logrado reproducir”.

 

F: ¿Y cómo llegaron a tener ese sonido en Mamalluca?

J: “Yo creo que por la masterización que hizo después Eduardo, por la calidad del estudio de la Sala Master que había sido creado para ese estudio. Es una obra que la gente no conoce. Elqui o Interludio, tu escuchas eso y dices “un señor de música docta de Europa en el año 1800” pero no, es Claudio Parra con la orquesta en piano, y es impresionante, la gente no lo puede creer que seamos capaces de hacer música así.

Ahora en todo Chile hay orquestas, excelentes orquestas, excelentes directores, hemos motivado a un montón de niños a través de esta obra también, hemos hecho mucho trabajo con Mamalluca. Yo creo que en muchos años se va a entender. Gato cantando como tenor, no, una cosa alucinante, para llorar. Ni en el valle del Elqui conocen tanto esa obra que encuentro que es muy buena como para difundir el trabajo de Gabriela Mistral”.

F: También grabaste Arrebol ¿En qué se diferenció este disco de los anteriores que también participaste?

J: ”Justo antes había sido Mamalluca unos años antes, el trabajo de Arrebol era totalmente distinto, entramos a estudio, decidimos ir a hacer el trabajo de taller al estudio, debido a que  teníamos un sonidista en ese momento, entonces nos instalamos ahí, iban saliendo ideas como siempre, de improvisaciones, de improvisaciones, pero era primera vez que después de cuando yo era pequeñita y estaba en las primeras improvisaciones, que yo sentía que por fin había entendido la dinámica de la improvisación. Cuántos años habían pasado, imagínate, 10 años y yo al fin sentía que estaba metida, sabía y entendía, Gato iba para un lado y yo lo seguía, después venía Claudio para otro lado.

Muy poco después murió Gato, ni siquiera hemos podido presentar ese disco completo, para mí fue un disco muy bonito, es como un tema super romántico, lo pasamos muy bien haciendo ese disco, muy bien, sentía que ellos también estaban entendiendo de que yo había crecido como baterista. Escucho ese disco y lo paso chancho, me acuerdo y quiero que salgamos mañana tocando ese tema jaja el tema mismo.

Era totalmente distinto, yo había madurado, había adquirido seguridad musical, no estábamos con 80 músicos que es un desgaste de alguna manera, estábamos nosotros en la intimidad, íbamos inventando cosas y cuando sentíamos que se había armado algo lo grabábamos altiro. Ese es el disco donde Eduardo canta un tema, muy parisino”.

F: ¿Qué significado tiene Mamalluca para ti?

J: “El año pasado descubrí que me había enamorado del Valle de Elqui. De repente había ido 4 veces en el año al Valle del Elqui, por una cosa y por otra. Cada vez que podemos arrancarnos nos dan ganas de irnos para allá, me siento muy cobijada, me pasa algo muy fuerte, bueno con este grupo de gente y con el valle en general.

Cuando fuimos a tocar en el eclipse, estábamos a los pies de Mamalluca, yo en mi posición de baterista tenía el cerro ahí, sentía que ella nos abrazaba, nos tenía cobijados. Más encima en el momento del eclipse se nos ocurrió tocar Espacio Inerte que es como un extracto de la obra grande de Mamalluca y entonces Carlitos decía “Mamalluca reza”, miraba a Mamalluca, ya empezaba a gritar, estaba que me elevaba por Mamalluca.

Todas las obras tienen una historia muy bonita, sobre todo para mi desde que yo empecé a ser parte, cada aventura, cada desafío… pero como te digo, esa conexión que nos pasa con la naturaleza, tan grande… que hace que finalmente por ejemplo ahora que viene la COP 25°, tanto los organizadores, el gobierno como que todo el mundo dice: “Tienen que estar Los Jaivas”, ¿Que otro grupo está tan conectado con la naturaleza? ¿Qué otro grupo le canta tanto a la naturaleza? ¿Qué otro grupo ha ido a tocar en lugares al extremo de la Patagonia, al Machu Picchu, en la Antártica? Somos uno con la naturaleza, lo digo con mucho respeto, la Pachamama ella es poderosa, no le llegamos ni a los talones, pero hay una comunión muy grande entre la naturaleza, nosotros, y esos lugares,  los siento.

Cada vez que vamos a tocar a lugares recónditos en plena naturaleza yo digo “ellos están sintiendo nuestra música, se está grabando en los árboles, los cerros, las piedras, entonces nos sigue conectando y llamando de nuevo una y otra vez”.

F: Y en lo personal, sé que esta es una pregunta muy difícil y super complicada ¿Cuál sería el disco más significativo para ti y por qué?

J: “El Indio (Homónimo), porque fue grabado en Argentina y del momento siento que el grupo explota en creación, se abre al mundo, se va de Chile y cruza la cordillera. Está esa nostalgia como una conquistada de haber dejado tu país, pero sin embargo te estás abriendo al mundo, estás lanzando La Conquistada. Hay unos temas muy fuertes de ese disco, esa carátula. Creo que, para mí, si me hicieran elegir un disco así, rápido, sería ese”.

F: ¿Cómo ves el rol de la revista Los Jaivas y el papel comunicativo que desempeña en las redes sociales?

J: “Este año o tal vez los últimos dos años, se ha metido al tema de conversación del grupo las redes sociales, me cuesta aceptar la importancia de la presencia en las redes sociales, pero cuando veo que fundadores, hombres mayores hablan y debatan sobre las redes sociales, la importancia del grupo. Me di cuenta que hace 10 años Eduardo pensó en esto. Nunca pusimos mucha atención obviamente, estábamos claro que Eduardo se había bajado del escenario, que era una pérdida de alguna manera, menos dolorosa que otra porque no lo habíamos perdido del todo, sino que que se había bajado de los escenarios y toma este rol con las redes sociales.

Tenemos 400 mil seguidores que si no fuera porque a Eduardo se le hubiera ocurrido hace 10 años hacer esto, cuando nosotros todos estábamos preocupados por otras cosas, no lo habríamos hecho, lo encuentro genial que Eduardo sin ser un hombre tecnológico, tuvo esa visión y dijo “oye espérense, yo me voy a conectar acá, es importante que estemos en estas redes”. Hoy son fundamentales para todo el mundo. Yo digo “¿Será necesaria toda esta cuestión?” Me impacta eso, que haya tenido la claridad en un momento en que nadie de nosotros lo tuvo, la importancia que toma ahora esto, la cantidad de personas que nos sigue y que quiere que estemos ahí contando nuestras aventuras de la vida mágica de Los Jaivas”.

ANEXO

CON ASPECTOS DESCONOCIDOS DE JUANITA PARRA

Librito en papel visual.

¡Hojéalo EN PANTALLA TOTAL y encontrarás mucho más sobre Juanita Parra!

ENTREVISTA

Freddy Stock

“Los Jaivas son como la cordillera de Los Andes, algo que tendremos siempre”

POR FERNANDA SCHELL

Fotos de Rodrigo Fuenzalida

Historia, rock and roll y letras, eso es parte de la vida del periodista Freddy Stock, autor de «La vida mágica de Los Jaivas: Los caminos que se abren», la biografía de la legendaria banda. Este fue escrito en 2002, y marcó la historia de perseverancia del grupo que ahora está cumpliendo 56 años de unión.  

Además, actualmente es conductor del programa político “Palabras sacan palabras” de Radio Futuro, medio que este año está en celebración por sus 30 años. 

Freddy Stock conversó con Revista de Los Jaivas para contar un poco de su investigación acerca de la banda, su programa y la celebración de Radio Futuro. 

F: ¿Cuándo fue tu primera conexión con Los Jaivas?

F: “Como todos los chilenos nos sorprendimos cuando venían con Machu Picchu. Estaba en el colegio cuando los escuché a principio de los 80′. Me sorprendió todo, la poesía del disco, algo tan sofístico para el Chile como lo veía con mirada adolescente. Los vi como tele-espectador en el Festival de Viña del 83′, me hice fan. Incluso fui a San Diego a comprar el Alturas de Machu Picchu”. 

F: ¿Qué te incitó a escribir el libro “La vida mágica”?

F: «Fue una invitación de Eduardo Parra. En esa época yo era sub director de Radio Zero, había lanzado la biografía de Los Prisioneros, y tuve la oportunidad de entrevistar a Los Jaivas en uno de sus viajes, y logramos buena sintonía. Me llama Eduardo de París, suena el teléfono y me dice -quería saber si deseas hacer la biografía de la banda-. Pensé que me estaban «leseando», entonces, le seguí la corriente. Claramente era Eduardo, así que todo un honor para mí».

F: ¿Qué significa haber escrito este libro?

F: «Fue una experiencia maravillosa en lo personal, tuve la oportunidad de compartir en sus giras, y ser protagonista de todo lo que ellos son para el pueblo de Chile, para todas las edades y todas las condiciones. Son un grupo que todo chileno siente muy propio, y eso me gustó mucho; como experiencia, hasta dónde puede llegar la música, a qué grado de conexión puede llegar la música, en su mejor sentido de identidad musical. Esos me quedó muy marcado. 

Como periodista, es un gran honor ver un libro escrito de una banda tan potente y tan difícil de hacer, porque lo más complicado es ver lo que poner y que no pones, son muchos años y experiencia de ellos mismos, y lograr que eso quepa en 300 páginas.

Trate de hacer las entrevistas muy de ellos, muy íntimo. Agradezco la intimidad que logramos, además de la ayuda de Claudio Parra, fue notable. Su archivero, aún tengo unos papeles y recortes de ellos que fue guardando. Me acuerdo que Claudio tiene una especie de libro de vida que había escrito Gabriel, y me sirvió como ordenador de cosas».

F: Dentro de todo este tipo de libros e historias, ¿cuál crees que fue el hito más importante de tu investigación?

F: «La banda está llena de hitos importantes. Hay una canción muy autobiografía, la Vida Mágica, eso es, un tema que da en el clavo como un gran manifiesto. Cuántos hitos mágicos, con todo el sentido amplia de magia, donde también está la vida, la muerte, reencarnación, resurgimiento y la quemada de etapas. Todos Los Jaivas han sido un proceso de abrir y cerrar puertas, desde que salen de Viña, desde ser un grupo de cumbia hasta convertirse en un grupo experimental, desde que se van a Argentina, la aventura a Europa. Todo ha sido una constante, volver y renacer».

F: ¿Cuánto te demoraste en investigar y formar este libro?

F: “Desde los doce años cuando los descubrí, primero como fan, admirador de la banda, luego como periodista, haciendo la entrevista que duró cuatro años. Traté de no abrir mucho el circulo, traté de que fuera lo más íntimo posible. 

Hay una parte muy linda de la que me auto enorgullecí y lo agradezco; para este libro por primera vez Eduardo cuenta lo que le pasó cuando estuvo desaparecido en Argentina, nadie sabía. Los Jaivas se enteraron por el libro, Claudio me dijo -yo me enteré con tu libro-. Una vez que Eduardo vuelve, nadie le preguntó que le había pasado, y él tampoco lo contó. Luego de décadas se enteraron”. 

F: ¿Cómo te sentiste al enterarte de esta situación?

F: “Quedé plasmado. Estuvimos toda una tarde conversando y ahí me contó todo lo que le pasó, y para él fue muy fuerte, no son cosas que le gusta contar, pero agradezco que me haya contado y tener la confianza. Además, con la sensibilidad que tiene él. 

Por otro lado, me imagino que se lo deben al público, a Chile y a las futuras generaciones. El abrir y contar lo que sienten, o cómo se resurge después de la muerte, por eso al final, los libros tienen un acento emocional, importante y onírico en la partida de Gabriel y Gato”. 

F: En Los Jaivas han tenido cambios e integraciones de Alan Reale, Francisco Bosco y Carlos Cabezas. ¿Cómo visualizas está formación?

F: “Ya son algo más allá que va del propio grupo, está la grandeza de Los Jaivas que son un concepto. Tienen dos miembros originales en rigor, porque Eduardo prácticamente no está con ellos. Hay varias generaciones que crecieron con ellos, pero en sí, los veo muy activos. El otro día hablaba con uno de los músicos y decían que están tocando más que nunca, o sea, la vigencia de ellos es completa”.

F: Este libro, ¿fue un cambio en tu vida? 

F: «Fue un gran crecimiento, siempre está cambiando, pero para mí fue como una medalla, como cuando sacas un cartón o un magister. Escribí una biografía de Los Jaivas, ojalá hubiesen muchas más”. 

F: Respecto a la radio: ¿Qué significa esta celebración de los 30 años de Radio Futuro?


F: “Para lo que nos gusta la música, somos periodistas y nos gusta el rock, es no trabajar, pasarlo bien. Más encima, te dan la tribuna para decir lo que uno piensa y hacer un programa de conversación, actualidad y reflexión en un país que está precisamente cambiando, es como estar en un momento preciso, es como ser un hippie en los 60′. Todos los que trabajamos en la Futuro somos súper privilegiados». 

F: ¿Qué significa la Radio Futuro para ti?

F: «Como el rock, esto significa un sentido de lucha y combate hacia la ruptura de paradigma y prejuicios. Es una bandera de rock and roll. Ojalá logremos una sociedad lo más tolerarte posible, donde nadie apunte a nadie con el dedo por ser distinto, por sentir distinto, verse distinto».

F: La música siempre tiene algo político, pero ¿cómo es poder hacer de la política actual con la música rock?

F: “Esa marcha siempre se ha dado, el rock no es música, es un movimiento social y un movimiento social político. Desde el movimiento que nace como contracultura, de post guerra, con toda esa generación de baby boomers, cabros que nacieron durante la Primera, Segunda Guerra Mundial. Nació como un movimiento contestatario y de cambio, sobre todo después que aparece Bob Dylan, a la mitad de los 60′ y le pone una cuota de peligrosidad. Por algo fue perseguido por la FBI y Nixon. Todos los movimientos que surgieron en torno a la música del rock and roll, y el concepto de transgresión sirvió para construir la sociedad que constituimos hoy. No se entenderían los cambios sociales, movimientos, la liberación femenina, homosexual, el racismo, el medio ambiente. Incluso, el lanzamiento de Internet y la manera de buscar la realidad, sino hubiese existido el rock and roll como movimiento político”.

F: Ya que tienes un bar y constantemente ves bandas, ¿crees que este movimiento de rock está vivo y vigente a las temáticas políticas que están sucedido?

F: “Están ahí, presentes, quizás no se notan tanto. Hay un filósofo argentino Eliseo Verón, decía que los movimientos sociales existían en medida en que los medios de comunicación se hacían parte de ellos. Lamentablemente tiene razón, podemos tener un gran movimiento social entorno al rock, pero si no tenemos los medios masivos que de alguna manera le den cabida o lo catapulten, no se van a producir, no se van convertir en eso. De alguna manera, los fenómenos musicales que se han dado en Chile porque han podido penetrar a los fenómenos masivos de comunicación”.

F: Desde tu perspectiva, ¿qué significan Los Jaivas para Radio Futuro?

F: “Me gusta explicar de la siguiente forma, si Chile fuera una mesa de cuatro patas, una pata de nuestra cultura popular sería Violeta Parra, Pablo Neruda, Víctor Jara y Los Jaivas. Ellos son como la cordillera de Los Andes, algo que tendremos siempre, cultural masiva que nos determina geográficamente”. 

F: ¿Qué disco recomendarías de Los Jaivas y por qué?

F: “Todos. Recomiendo escuchar a Los Jaivas de manera cronológica, del “Volantín” en adelante. Hay unos discos que sacaron hacia el final, que son la Vorágine, ediciones improvisadas, puras, muy psicodélicas y vanguardistas que están grabadas hace 50 años. 

Además, recomendaría estar muy atento a la experimentación que logran, calidades de los instrumentos, la guitarra y el lenguaje que inventó Gato, el bajo de Mario, también de Pájaro, pero Mario es más jaiva. La sinfonía de Claudio, los arreglos, la literatura de Eduardo y la batería de Gabriel, una batería muy chilena, muy latinoamericana, distintiva, no solo porque es zurdo, sino por la vitalidad de su sonido, que después hereda Juanita. Puedes escucharlos enteros o ir descubriendo uno a uno. Es una exploración completa”.

ENTREVISTA

Piero Duhart y los 20 años de De Saloon

«No, somos los mismos integrantes de hace 20 años, y sin duda es un logro»

POR FERNANDA SCHELL

(Agradecimientos a Camila Belmar e Ignacio Espinoza)

20 años de historia, música, discos, amistad y muchas giras. Eso es un poco de lo que ha sucedido en la carrera de De Saloon, el trío oriundo de Concepción que debutó en 1999, se dio a conocer a través de las radios chilenas, y con el paso del tiempo se han destacado como una de las bandas constantes por su discografía constante y un trabajo ininterrumpido. 

Tras el disco “Mar de Nubes” del año 2014, han presentado adelanto de su nueva producción, con los singles “Látigo de fuego” y “Besos de mentira”. El disco no tiene fecha confirmada, pero según su vocalista, será pronto. 

Para conocer acerca de su historia hablamos con su vocalista, Piero Duhart, quien nos contó acerca del nuevo disco, singles, historia y un poco de su carrera como solista. 

Te invitamos a leer la siguiente entrevista:

F: De Saloon ya lleva 20 años de carrera. ¿Cómo visualizas esta trayectoria?

P: “No sé si es tan fácil resumir estos 20 años y mirar para atrás. Nosotros recién estamos haciendo ese ejercicio. Yo creo que todavía nos falta darnos cuenta de lo que significan. Estamos contentos por todo lo logrado, por mirar para atrás y darnos cuenta de que lo que siempre quisimos, al final lo logramos. Éramos unos compañeros de colegio y quisimos hacer una banda, dedicarnos a la música, viajar, venir a Santiago, estudiar música, sacar discos, viajar por Chile, que te conociera latino-américa. 

Ha sido bonito mirar para atrás y darse cuenta de que lo que queríamos hacer se logró, entendiendo lo difícil que es hacer música, dedicarse a la música o vivir de la música, no solo en Chile sino que en latino américa. Son más cosas buenas que malas sin duda, nosotros no tenemos ningún hito negativo dentro del grupo, peleas, separaciones, estos como esos recesos que hacen ahora. No, somos los mismos integrantes de hace 20 años, y sin duda, es un logro”.

F: ¿Cómo han sentido su evolución musical? 

P: “Al ser los mismos, es más natural ya que somos los mismos 3 amigos que aprendieron a crear música juntos, íbamos evolucionando según el conocimiento que íbamos agregando a nuestro background. Esto mutó muchísimo, desde los primeros discos, mucho más adolescentes, viscerales, con ideas clásicas de un power rock trío. Hasta el día de hoy tenemos un conocimiento mayor con respecto a la música, los arreglos, producción, el trabajo con otros instrumentos, además de la composición y letras.

Soy una persona que aprendí de manera casi autodidacta el tema de la composición, y a medida del tiempo uno fue aprendiendo y tomando distintas técnicas, junto con ir desarrollando distintas formas hasta llegar a hoy en día. Ya tengo un estilo, una forma, una pluma. Es increíble cómo la gente identifica inmediatamente nuestra música.  El hecho de que la gente diga parte la canción, parto cantando -ya, eso es De Saloon- y ni siquiera necesitan saber cómo va a ser el beat de la batería, ni el ritmo de la canción. También me llama la atención que también escuchando la letra saben inmediatamente que es De Saloon, entonces es bonito darse cuenta de cómo uno va evolucionado y ha llegado a tener una marca registrada”.

F: Después del mar de nubes no han sacado disco. ¿Qué pasó con De Saloon?

P: Después del «Mar de nubes», yo saqué un segundo disco solista que se llama «Corazón imperial». Entonces, mi disco solista y ahora venía éste, pero lamentablemente lo que nosotros entendíamos como hacer un disco es encerrarnos un par de meses, pre producción para grabar diez canciones propiamente tal, y nos encontramos con este nuevo formato de la industria en que se sacan singles. En conversación con el sello nos dimos cuenta de que el año pasado, lo justo es cada dos años sacar un disco, pero salió solamente el single «Látigo de fuego», antes de fin de año. Luego dijimos -bueno, después de eso saldrá el disco- y nuevamente el sello dice -no, es que tiene que salir otro single-. Pero sí les va muy bien a los singles que vienen, por lo menos a «Besos de mentira», de seguro no vamos a poder lanzar nada hasta septiembre, octubre. Y luego, vamos a tener que hacer un single y si le va muy bien nos van a chutear para el verano. Estamos acoplándonos un poco a este formato de singles en que se trabaja, lamentable es el tema del tiempo, no es que no me guste trabajar así, porque lo encuentro atractivo y nos ha salido súper fácil, pero estábamos acostumbrados al estrés de encerrarse a hacer un disco. 

No son historias que yo pueda compartir fácilmente porque nadie lo está haciendo hoy en día; no hay sellos que inviertan en las bandas. Teníamos esa suerte de que alcanzamos a agarrar esa industria. Lo que sí, quedamos un poco al debe con tener más canciones, como de ir mostrando de a uno, en este caso 10 canciones guardadas y que ahí estemos a la espera de cuándo van a salir”.

F: Algunos de los miembros de De Saloon son los mismos que en tu carrera en solista, pero. ¿Cómo es el formato de trabajar en solista? 

P: “En este segundo, inconscientemente me pasó lo contrario que fue como -me quiero entretener un poco más en el estudio, no estar tan solo-. En el sentido de estar como todo el rato tomando las decisiones yo- entonces llamé a muchos amigos y por eso tengo muchos músicos invitados – como once, y dentro de esos músicos está Lucas Espinoza. Lo invité a tocar guitarra, porque es tremendo guitarrista y él toca también conmigo en mi banda solista. Lucas es como el Cuarto De Saloon y no es un De Saloon tan histórico. 

Hoy en día me cuestiono un poco eso. He hablado con otros colegas que me dicen -ah, mira tú. Qué modernos que compartan tanto-. Yo digo – ¿Qué va a decir la gente?-. Somos los mismos, de repente van a confundir. En la misma composición, en este segundo hay canciones que parecen o que suenan a De Saloon, me da lo mismo, si soy el compositor. No voy a andar arrancando de las cosas que me gustan, o evitando las cosas; lo voy a disfrutar de la misma forma, me deja más tranquilo. Y si la hay, bien también, no tiene ningún problema para mí y yo creo que después cuando salió el disco la gente lo asumió como tal”.  

F: ¿Y le gustó a la gente tu música solista? ¿Cómo fue este recibimiento? 

P: “¡Súper bueno! Tengo suerte de que le vaya muy bien a mi carrera en solitario. Toco mucho menos de lo que podría, pero es que también De Saloon es lo que más me quita el tiempo, entonces no tengo como esa posición en la cual poder elegir sino que, por el contrario, siempre De Saloon es mi prioridad y el tiempo que me queda lo abarco con mi carrera en solitario. Pero con respecto a la gente, nada que decir, un siete. Perfectamente el público de De Saloon me podría decir -«¡Oye pero que lata! Para qué haces otra música, mejor sigue con De Saloon!»-. Por el contrario, entienden que son dos cosas distintas, y al final es más música, son más canciones”.  

F: Al final uno tiene que hacer lo que le gusta o lo que quiere.

P: “Claro, lo que pasa es que antes era mucho más difícil, porque generalmente cuando el vocalista hacía una carrera solista se acababa el grupo. Entiendo que el público tuviese más resquemor a la hora de que diga -ah pero mira va a sacar un disco solo, capaz que se acabe esto, que lata-. Hoy en día es fácil encontrar proyectos de muchos cantantes que siguen haciendo discos y carreras en paralelo porque es fácil. Una cosa técnica y porque hoy en día ya uno no depende tanto de sellos”.

F: Con el tiempo la industria ha cambiado. ¿Cómo De Saloon se ha podido adaptar a las nuevas generaciones? 

P: “Totalmente. Creo que hasta el momento vamos bien. No puedo asegurar nada. Siempre hemos sido una banda que no tiene prejuicios a la hora de acomodarse a cómo funciona la industria. En vez de decir que nosotros somos un grupo de discos y vamos a sacar discos. Si ahora se hace single, hacemos singles, no hay ningún problema.  

El formato de que la música pasó a ser gratis de un momento a otro y nosotros éramos parte de un gusto en que antes se compraban discos. Tiene muchas cosas buenas, me refiero a que nos vamos acomodando. Hay que saber acomodarse a los tiempos para poder perdurar”. 

F: Acerca del single «Látigo de fuego”, suena a los inicios de De Saloon, muy roquero y bien dinámico. ¿Por qué decidieron hacer un traspaso hacia el pasado?

P: “Fue como una idea que tenía con respecto a producción. No es mirar para atrás, porque se siente un poco como revisionista, o tratar de vivir de las glorias pasado. 

Tenemos tantos discos, tantas ideas que cruzado. El disco anterior que se llama “Mar de Nubes” fue un disco en el cual el productor que se llama Marcelo Adúnate puso el concepto general. Trabajé mucho tiempo con él, hicimos muchísimas canciones, él las iba eligiendo. En ese disco no hay baladas propiamente tal, como «Besos de mentira» que es la última, una balada que la gente dice -eso es De Saloon- así como nadie más puede hacer eso”. 

F: Es más “popero” “Mar de nubes” en comparación a los anteriores.

P: “Sí, porque tiene otros conceptos y uso de secuencias, sintetizadores, programaciones, cosas que a nosotros nos gustan, disfrutamos. Venimos de un disco en el cual hicimos cosas que claramente -y tuvimos la suerte de que funcionaron- nos gustaron. 

Entonces hemos hecho tantos discos y dijimos -hagamos lo contrario-, es un poco darle a nuestro público o a los fans lo que nosotros creemos que ellos ven de nosotros, o que han disfrutado durante 20 años de nosotros. Quien mejor que uno para saber cómo suena la banda o quizás tener más claro que es lo que la gente disfruta de nosotros. Así que ahí está ese disco que aún no tiene nombre, me hubiese gustado ponerle nombre inmediatamente, pero ahí vamos a ver qué pasa”.

F: Pero. ¿El nombre y las definiciones las eligen entre todos o tú eres el capitán

P: “No, yo soy como, entre comillas, compositor y letrista. Eso te come un gran porcentaje de trabajo, en el sentido en que abarco muchas aristas musicales. Generalmente nosotros trabajamos como cada uno en su rubro, Otto trabaja el bajo, Ricardo la batería y yo trabajo los arreglos de las guitarras, letras, composición. Después nos juntamos a armar la canción como sonaría todo. Ese formato ahora nos acomoda muchísimo porque queremos eso, queremos que la gente se identifique inmediatamente y diga -oh, me acuerdo de De Saloon, sonaba así-. Quién mejor que Ricardo sepa cómo suena la batería de De Saloon, eso es. 

Ahora estamos dando esta vuelta de tuerca y hacer este pequeño guiño de mirar hacia atrás que es súper conceptual, porque también en este guiño de mirar hacia atrás, el hecho de que está tocando Lucas y por primera vez están grabando los músicos cesionistas que siempre han tocado con nosotros. Yo grababa todas las guitarras, pero ahora quiero que suene actual, que grabe Lucas la guitarra y Nico Quinteros, el tecladista de De Saloon”. 

F: Y respecto al single «Látigo de fuego». ¿Qué quisieron expresar? 

P: “Con “Látigo de fuego” dijimos -vamos a hacer una canción bien roquera-. En realidad yo les mostré varias y había dos opciones que podían ser y al final quedó ésta porque también nosotros sentíamos que era como muy De Saloon.

La letra es bien lúdica en el sentido de que es una canción de amor pero yo les decía como con una visión madura del amor; La primera frase es «ya sabes que el amor no lo resiste todo». Ese como -ya no tengo 15 ni 18 años-. Claramente soy un hombre maduro que lo entiende. El “Látigo de fuego” es como enamorarse a primera vista. Quería mostrar una canción más fresca, entretenida y que funciona bien en vivo”.

F: Y este nuevo álbum. ¿Qué tendrá? Ya sea de temáticas. 

P: “Tendrá nombre, me imagino (risas). Son diez canciones con esta idea de que sea bien De Saloon o entendiendo un poco lo que nosotros creemos que significa la banda. Hay más canciones tristes como balada, como “Besos de mentira”, otras roqueras, con mucha guitarra, con más guitarra que “Látigo de fuego”. Esos son como ítems que yo quería hacer. Volver a un disco de guitarras como figura fundamental. 

Es un disco mucho más de banda, y espero que la gente encuentre lo que ha encontrado en estas dos canciones, es un súper De Saloon, eso significa que son canciones que tienes que tocar siempre. No puedes dejar de tocarlas”. 

F: Y actualmente. ¿En qué parada se encuentra De Saloon?

P: “Entendiendo el proceso.  Lo más lógico sería sacar un single post septiembre, antes de octubre. Ideal sería sacar el disco pero yo sé que ya los tiempos cada vez se nos alejan más, no hay que casarse tanto con el tiempo, creo que eso es como la idea que uno tiene que tener claro ahora. Tanto como con el concepto de 10 canciones, sino que hay que agradecer de que uno va sacando canción a canción, y eso significa que miles de personas escuchan tu tema con muchas más ganas al final porque todos estamos escuchando demasiada música hoy en día, no tenemos tiempo como para escuchar diez canciones de un solo artista.

Hay que entenderlo. Espero que el disco salga ante de fin de año, si no el próximo año será y estamos con los 20 años de De Saloon y eso hay que celebrarlo. Primera vez que vamos a generar un hito temporal. Los 10 años se nos pasaron de largo, no nos dimos cuenta, fue -ya llevamos como 12-. Así que los 20 se vienen y lo lógico es un show grande en un lugar grande Caupolicán, o Coliseo o alguno de los locales que son más clásicos para celebrar en grande y queremos hacerlo en regiones. Partir en Concepción y terminar en Santiago, hacer una gira todo el verano. Y yo creo que este año se viene con eso, son los 20 años de De Saloon y hay que celebrarlos como corresponde, y tratar de ir a tocar donde se pueda. Tenemos la suerte de tocar en Chile de Arica a Coyhaique, a Punta Arenas”. 

F: Últimamente varias bandas chilenas se han ido a México. ¿Les gustaría exponerse más al exterior?

P: “No, nosotros tenemos mucho público en México. En Spotify es súper claro, donde más nos escuchan es en Santiago y después viene el DF. Gustan mucho de la música chilena y tenemos la suerte que les gustamos, entonces cada vez que vamos está lleno, y pasa el mismo fenómeno que acá así como todo el mundo se sabe todas las canciones las canta. Eso es increíble porque es un clásico, pasa exactamente lo mismo en Perú y Argentina. 

Cuando yo hago una canción en mi pieza y después pasa eso, y no solamente en todo Chile, sino que en Latinoamérica y es increíble el poder de la música. Claramente nos gustaría, sin duda vamos a tener que celebrar los 20 años a México, así que algo va a salir”. 

F: ¿Cómo es el proceso de tener dos proyectos? 

P: “Es muy complicado barajar dos proyectos. Estoy aprendiendo a moverme con estos dos sin que uno desmerezca el otro. Me pasaba que de repente hablaba mucho de una cosa y sentía que estaba inconscientemente dejando un poco de lado al grupo o viceversa, entonces estoy aprendiendo. En el verano toqué, tengo una banda increíble de amigos que tocan conmigo, y ojalá poder tocar más. 

El hecho de los singles me permite como tener una carrera en solitario no tan amarrada a lo que se espera, que es como estar tocando todas las semanas o todos los meses, y estar sacando más material, o singles radiales. Hay gente que las consume que las disfruta, que las escucha y que les gusta, y que espera que toque en vivo. La verdad lo tomo con bastante relajo, no es un lugar de estrés”.

F: ¿Te gustaría sacar algún otro disco en formato solista?

P: “Sí, por supuesto. Soy una persona que hace mucha música, y eso es el motor principal del por qué hago discos solistas. Más que demostrar algo, es netamente porque me gusta. Siempre me he considerado un compositor, luego un cantante, luego un guitarrista, que son las 3 funciones que yo cumplo. Yo creo que van en ese orden. Lo que más disfruto es hacer canciones, luego cantar y luego tocar la guitarra. En un orden bien elevado, por supuesto. No es que me guste cada vez menos, por el contrario. La producción es algo que me atrae muchísimo, por eso mismo es que me gusta componer. Claramente van a venir más discos, hoy en día se ve más difuso por el hecho que hay que sacar canciones, lo más seguro es que de repente este año saque una canción en vez de sacar un proyecto completo. Pero está bien acomodándose”.

F: Y dentro de los 20 años de De Saloon. Entre los seis discos. ¿Cuál es el disco que más destacas? 

P: “El que más destaco es “Abrázame”, sin duda es un disco que celebramos los 10 años por lo mismo. Pudo haber sido cualquiera, pudo haber sido el primero, pero creo que este es el disco en el que todos estamos súper de acuerdo o súper claro que fue el disco que nos catapultó como banda popular. Pasábamos a tocar en locales, discoteque, para 100 personas, 500 personas a pasar a tocar a gimnasios. 

Ése es el único disco que hemos trabajado solos junto a éste que estamos haciendo ahora. Entonces por hacerlo solos fue un disco muy largo, tiene 14 canciones, algunas claramente innecesarias pensando en que hoy en día sería imposible. Lo hicimos con harto cariño, aprendiendo también a hacer música sola, nuestro primer disco sin productor y que le fue increíble. Que sonaba muchísimo en muchas partes, le fue muy bien afuera, hasta firmamos con Warner México”.  

F: Falta que toquen en el festival de viña. 

P: “Es una deuda por pagar, podríamos decir que somos una banda que tiene varias deudas en este «conducto regular», como Festival de Viña, Olmué, lugares que no han sido ajenos a nosotros. Ha habido conversaciones hace 10 años atrás, pero las hubo. Y quizás no tomamos buenas decisiones, o quizás sí tomamos buenas decisiones. Si hubiésemos tocado ahí, hoy en día el grupo no existiría. Uno nunca sabe, porque quizás hubiésemos estado cansados, pero ha cambiado todo, de repente hay cabros que el Festival de Viña no les significa nada, pero Lollapalooza les significa mucho. 

Uno de los por qué no hemos tocado en los festivales que te nombraba era por el tema de que no se llegaban a acuerdos económicos. Tampoco es algo que nos quite el sueño, nosotros nunca hemos sido una banda de ambición. No somos una banda ambiciosa para nada. Siempre hacíamos lo que nos gustaba, lo que la banda o la música nos iban proponiendo. Quizás por eso también no nos quedamos en México, pero era porque siempre había algo que hacer, solo porque la vida nos iba poniendo en distintas situaciones y las íbamos tomando. Así que no hay nada de qué arrepentirse, por el contrario,somos una banda súper activa, súper actual y con 20 años”. 

F: Deben tocar constantemente. 

P: “Y tenemos que ser de los que más tocamos entonces eso también es un hito diferenciador claramente con respecto a la mayoría de las bandas. Hay muchos músicos chilenos que tocan muy poco y la música sólo su forma de vida.  Nosotros por el contrario somos músicos 100%, entonces tenemos que estar tocando constantemente es lo que nos gusta hacer así que pasa por ahí”. 

ENTREVISTA

Alejandro Zambra, escritor: “Me gusta sentir la relación entre el pulso de la vida y la escritura”

 

Una conversación para conocer las formas de conocer al escritor chileno

Por Fernanda Schell

Alejandro Zambra
 

Lunes a las 3 de la tarde. Se acercaba el escritor chileno Alejandro Zambra. Un hombre alto, robusto, vestido de negro. Estaba acompañado de mochila oscura, cigarros e intenciones de entablar una conversación acerca de su pasión, la literatura y los libros. Él desde pequeño tenía la intención de escribir, había intentado encontrarse en otras artes, pero su pasión son las letras.

 

Alejandro Zambra estudió Literatura en la Universidad de Chile. Él se ha dedicado a realizar clases, escribir novelas, poesías y ensayos. Es conocido por su novela Bonsái, lanzó su reciente texto, Tema libre,que expone conferencias, ficciones, ensayos y divagaciones literarias. Zambra, además, lanzó su reedición del texto No Leer, libro que expone columnas, vivencias y expresión acerca de la actualidad en la Literatura.

 

Actualmente se encuentra radicado en México, tras una estadía en New York, donde conoció a su esposa y formalizó su relación. Pero no ha sido impedimento para continuar con sus textos.

 

En un café de Providencia, fumaba su cigarro, mientras tenía su pelo alocado. Él comenzaba a narrar sus inicios, libros, constantes cambios y transición por las letras.

 

-Estudió Literatura. ¿Qué lo impuso hacerlo?

Las ganas de seguir leyendo. Era evidente que era un camino más difícil. Entre Periodismo o Literatura, preferí Literatura porque estaba muy enamorado de esa carrera. Pensaba que era genial congeniar el placer con la obligación. Tenía una idea clara de estudiar, sabía que no era para seguir escritor, sino, para hacer clases o investigar.

 

– ¿En la Literatura se empezó a auto descubrir?

-Sí. La escritura siempre tiene esa función, aunque no escribas algo que parezca autográfico. Hay investigación interna y un descubrimiento. Se escribe para descubrir, no para comunicar algo que sabes. El hábito de escribir lo tuve desde muy chico, pero no el deseo de ser escritor.

 

– ¿Se autodenomina un autor de ficción autográfica?

– No, para nada. Va cambiando. Si escribes en primera persona se genera la ilusión de ficción autográfica.No le doy mucha importancia, no quiero contar algo que me pasó a mí, siempre es bueno tratar de investigar a uno mismo y va a llegar a algo que te.

Ni como escritor de ficción autográfica, ni como escritor, prefería no catalogarme de ninguna manera.

Mientras una señora se acercaba a pedirle fuego para encender su cigarro, él empezó a dialogar un par de palabras mientras buscaba su encendedor. Luego, perdimos el ritmo y volvimos a la conversación. 

 

– ¿Hay que tener talento para escribir?

-No sé, creo que hay que tener más hábitos. Una escritora argentina Hebe Uhart, le preguntaron si el escritor nace escritor y ella dijo nace bebé. Escribir en mí caso fue un hábito, estaba muy conectado con la vida.

 

-En No leer señala que “aunque escribo libros, siempre me asombra que la gente escriba libros”. ¿Tiene alguna teoría acerca de por qué escribe libros?

Es mi manera de estar en el mundo. No digo que sea la mejor forma. Ahora me resulta natural, pero da nervios. En ese texto, habla del libro que estás escribiendo, tu familia, problemas, deseos, risas y de pronto sale tu amigo con una novela. Te das cuenta lo que estaba haciendo durante esos dos años. Me pasa eso cuando alguien me pasa el texto, no lo puedo despegar de la situación del contexto. Me resulta impresionante que alguien estuviera escribiendo un libro.

 

– ¿La ficción es una forma de decir la verdad?

 Mientras intentaba prender su vaper y al no lograrlo, saca un cigarro para encenderlo.

-Es buscar la verdad, no creo que lleguemos a decirla o mentir. La ficción y la mentira no son sinónimos. Se insiste mucho en la idea de la realidad, pero el realismo literario es muy estrecho, suele dejar de lado los sueños y son parte de la experiencia. De pronto un texto ficticio permite una aproximación más auténtica que un pasaje no ficticio. No creo en esas divisiones. Siempre hablamos acerca de un desplazamiento hacia a lo inexacto.

 

Los textos

 

– ¿Las críticas te afectan o tus amigos cuando leen tus textos?

– No, pero tienes que encontrar los interlocutores adecuados que se pongan en tu lugar y proceso. Ellos deben tratar de “cachar” donde esta ese libro en relación a ti, pero no es objetivo. Me parece importante que revisen mis libros porque es relevante para el proceso de creación. Sin embargo, soy una persona muy insegura. Cuando estoy en las últimas partes del proceso de publicar soy sumamente maniático y nervioso, cambio texto hasta el último minuto. Cuando ya está publicado, me olvido, no lo sufro. Cada vez estoy menos pendiente de lo que se diga. No me interesa la literatura, la adoro. No podría vivir sin libros, sin leerlos, pero estoy muy talado en la vida.  

 

– ¿Por qué no le interesa la Literatura?

-Me interesa, pero es una parte más de la experiencia, no es todo. No me siento como dando examen. Me demoro mucho en los libros, por eso los libros no me pertenecen.

 

– ¿Te costó publicar tu primer texto, Bonsái?

-No me costó, porque tuve suerte. Lo mandé aquí en Chile. Tuve respuestas dispares y algunas negativas, pero se me ocurrió mandarlo a Barcelona. Me dio mucha vergüenza. No le dije a nadie, pero muy pronto tuve una respuesta positiva, tuve suerte que el libro se encontrara con un editor como Jorge Ralde, que le gustó muchísimo.

En realidad, Bonsái no es mi primer libro, pero hace más ruido que la poesía. Mi primer libro es de poesía, pero es muy malo.

 

– ¿Por qué es malo?

-Para mí fue importante publicarlo, aunque sea malo. Cuando publicas poesía, más o menos sabes quién lee tus libros, es un mundo pequeño. No saber quién lo va a leer es una sensación “bacán” porque uno experimenta como lector.

 

Reformular las letras

 

– ¿Por qué hay libros que no debemos leer?

-Hay que leer cualquier cosa, no me interesa prohibir nada. No leeres un chiste de título. Funcionó como anunciado. No es una imposición. En un momento tenía que leer muchas cosas por obligación. Me resultaba placentero leer otras cosas, entonces No leerlas cosas que estaba leyendo. Son recursos de arbitrarios, reírse de tanta solemnidad.

 

– ¿Qué desea expresar su texto No Leer?

-Pregúntale al título. Él reía. Tienes que pillarlo en momentos particularmente honesto.

Mientras reía y tomaba sorbos de su café, volvía retomar la conversación.

En el libro hay un elogio decidido de la lectura, tenía la gracia llamarse No Leer, porque es lo contrario a lo que plantea el libro. Por otra parte, no leer otras cosas para leer otras.

 

-Su nuevo libro Tema Libre es un texto guiado al periodismo ¿Cómo armó la estructura?

-Se fue dando así, es no ficción. Cubre un periodo muy largo, la primera conferencia es del 2013, cuando yo estaba terminando Mis Documentos y los últimos son de fechas recientes. Los otros son dos textos son nuevos, de hace tres meses. En algún momento lo sentí como un libro y tuvo mucha importancia el diálogo con el editor. Los últimos los escribí robándole tiempo al tiempo. Los quiero mucho por eso, salieron sacando la vuelta y llevados por preocupaciones más urgentes.

 

– ¿Por qué preocupaciones urgentes?

-He estado viviendo muchas cosas determinantes para mí, cambiarse de país, tener y criar un hijo. Son cosas absorbentes y hermosas. De pronto iba a seguir con la novela, pero pretendía escribir otras cosas. Intentaba descifrar algunos asuntos. Me gusta sentir la relación entre el pulso de la vida y la escritura.

 

– ¿Eso le afectado en cambiar su trabajo literario?

-Escribir es mi trabajo, es raro, pero no estoy obligado a hacerlo. Me gusta. En estos años he postergado el trabajo, pero tengo la suerte de poder estar mucho con mi hijo. Eso me parece “la raja”. Es un privilegio y trato estar a la altura. Antes perdía el tiempo.

 

– ¿Siente que los tiempos literarios hay un retroceso o evolución?

Cuando tenía veinte años, existía la teoría que de que todo estaba escrito y no valía la pena escribir porque cualquier cosa que pensara ya había sido realizada. Eso le hace muy mal a la literatura porque la convierte en falsedad. Es como el paradigma de Borges, quien hizo todo. Él entendía la originalidad como una condena. Aunque no quieras ser original lo eres.

 

– ¿Se siente original?

-Hago lo que hago. No quisiera renunciar a seguir buscando. Mi ritmo de publicación no es más que la manera en que he venido formulando algunas cosas. La originalidad no me resulta una discusión estimulante. Hay escritores están buscando lo que no se ha hecho para hacerlo, ese no es mi caso, porque en el fondo quiero hacer lo que salga. No tienes por qué escribir tratando de complacer. Por estar a la moda haces algo que no te interesa.

 

El futuro

– ¿Cuáles son sus proyectos?

-Estoy hace rato en un par de libros y espero terminar en próximos meses. No me gusta hablar de esto porque se chinga. Me enredo. Prefiero no tenerlo claro.

 

– ¿Escribiría un libro autobiográfico?

-Sí, hay que escribir. De ahí vemos ahí vemos si es un libro o no. Escribes para descubrir cosas. Lo autobiográfico no tiene sentido para construir una imagen. Se hace una biografía tipo Facebook, estás mostrándote o construyendo un personaje de ti mismo. Me gusta la calidez de lo autobiográfico. Cuando estás leyendo sobre la vida de alguien o de tu vida.Solo hay que escribir. 

                                                       ALEJANDRO ZAMBRA