Argentina

El Pensador de Rodin: ¿Cómo llegó a Buenos Aires la célebre escultura?

¿Es la original? ¿La realizó el escultor francés? ¿En qué año llegó a nuestro país y dónde se la puede apreciar? Enterate en esta nota

Un hombre desnudo, sentado sobre una roca, con los pies recogidos y la cabeza apoyada en el dorso de la mano, quizá, sea la escultura más célebre del artista francés, Auguste Rodin (1840-1917). Realizada en 1880 y conocida como El pensador, el escultor ideó la pieza para una de las alegorías y personajes de La puerta del Infierno: aquella obra monumental inspirada en la Divina comedia, de Dante Alighieri.

 

Antes de ser conocida como El pensador, la escultura se titulada El poeta. La figura estaba concebida como un creador que observaba a los condenados —aquellos representados en el texto de Alighieri—, vagando por los diferentes círculos del infierno. Esta pieza original solo medía 0,70 cm y fue en 1903, cuando se reprodujo a una escala mayor: casi 1,90 cm. Desde allí, la escultura adquirió la fama que hoy todavía conserva

En relación con la forma, analistas de la producción de Rodin aseguran que se liberó de ciertos accesorios pensados para la Puerta. Esto fue lo que le otorgó un carácter mucho más universal. Y, si bien sus contemporáneos criticaron la obra del artistas por su acentuada musculatura, la cual se alejaba de los parámetros estéticos para una alegoría o representación de la mente, su cuerpo y desnudez pudieron atravesar las barreras del tiempo y no estar vinculados a ninguna época en particular. En este sentido, el propio escultor expresó:

“Mi idea fue representar al hombre como símbolo de la humanidad. Al hombre rudo y laborioso que se detiene en plena tarea a pensar y a ejercer una facultad que lo distingue de los brutos”.

La instalación de El pensador delante del Panteón de París, en 1906, fue todo un éxito. En 1922, la escultura se trasladó al Museo Rodin de aquella misma ciudad francesa.

El pensador en Buenos Aires

Gracias a la gestión del primer director del Museo Nacional de Bellas Artes, el pintor e historiador del arte Eduardo Schiaffino, se realizó una copia de la obra francesa que vino directamente de París, en 1907.

Si bien iba a ser emplazada en las escalinatas del Congreso de la Nación, la demora que supuso la construcción del edificio hizo que la pieza —fundida en bronce a partir del molde original y que también lleva la firma de Rodin— quedara instalada definitivamente en la Plaza aledaña, a espaldas de la fachada principal del organismo gubernamental. Fue exhibida por primera vez allí, durante el Centenario de la Revolución de Mayo.

A fines de mayo de este año, y después de más de un siglo ahí instalada, la obra fue retirada por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires para su restauración. Además de realizarle una limpieza superficial y devolverle el aspecto original, se duplicó la altura del pedestal. De esta forma, se puede apreciar mejor y con mayor perspectiva por quienes circulen por la Plaza del Congreso.

Luego de tres meses de trabajo, y junto con autoridades y expertos del Museo Rodin de Francia, la escultura volvió a su sitio original, para seguir inspirando y reflexionando sobre el poder del pensamiento y la razón.

Fuente: https://www.cultura.gob.ar/

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19 recitales gratuitos para escuchar en los Juegos Olímpicos de la Juventud

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Del 6 al 18 de octubre se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos de la Juventud, y la Secretaría de Cultura de la Nación te invita a disfrutar distintos recitales

Todos los recitales y conciertos que organizó la Secretaría de Cultura de la Nación, en el marco de los Juegos Olímpicos de la Juventud, se desarrollarán diariamente en distintos escenarios y parques. El “Punto Cultura”, ubicado dentro del YOC (Youth Olimpic Park, Av. Escalada 4222), es un espacio que propondrá, además, distintas actividades creativas, como la realización de un mural participativo y distintos talleres para la educación artística. Además, en la Villa Olímpica (Av. Escalada y Roca), los deportistas también podrán disfrutar de recitales y conciertos exclusivos para ellos.

La programación musical:

        Domingo 7 de octubre

  1. A las 14.50. Orquesta Corear (en YOC).
  2. A las 21.00. Orquesta Corear (en la Villa Olímpica).Lunes 8 de octubre

     

  3. A las 15.50. Vamos las Bandas en Green Park (Francisco Tomas, El Fogón y Palurdo).
  4. A las 16.10. Vamos las Bandas en YOC (Joaquín Merino-Durazno).
  5. A las 21.00. Vamos las Bandas en Villa Olímpica (Carlos Leiva-Los Bichunos).

    Martes 9 de octubre
     
  6. A las 15.50. Vamos las Bandas en Green Park (Maru Lerner-Te encanta la Farándula-Xovox).
  7. A las 16.10. Vamos las Bandas en YOC (Sebastián Facca-Nativos Mutantes).
  8. A las 21.00. Vamos las Bandas en Villa Olímpica (Tina Pop-Madness).Miércoles 10 de octubre

     

  9. A las 15.50. Vamos las Bandas – Green Park (Micaela Muños-Descendientes-La Séptima cuerda)
  10. A las 16.10. Vamos las Bandas en YOC (Hoffman- Zona Perdida).
  11. A las 21.00. Raíz Folclórica en Villa Olímpica en Villa Olímpica.

    Jueves 11 de octubre
     
  12. A las 15.20. Ballet Danza Contemporánea (en el  YOC).
  13. A las 15.50. Vamos las Bandas en Green Park (Micaela Muñoz, Descendientes y La Séptima cuerda).
  14. A las 21.00. Vamos las Bandas en Villa Olímpica (Volver en Guitarra y Los Lyra).

    Viernes 12 de octubre
     
  15. A las 15.20. Ballet Folklórico Nacional (en el YOC).

    Domingo 14 de octubre
     
  16. A las 19.45. Social Tango Ensamble (en la Villa Olímpica.

    Lunes 15 de octubre
     
  17. A las 13.45. Coro Nacional de Niños (en el YOC).

    Martes 16 de octubre
     
  18. A las 15.00. TodoPoderoso (en YOC).
  19. A las 21.00. TodoPoderoso (en la Villa Olímpica).Todas las actividades culturales serán de acceso libre al público. 

    Link para acreditación: https://ticketing.buenosaires2018.com/

Fuente: Ministerio de cultura Argentina

Argentina

Ibermúsicas en Argentina

Estreno de “Amor América”, la cantata compuesta por el compositor argentino Martín Palmeri en el marco de su Residencia Artística Ibermúsicas

¿Qué es?  IBERMÚSICAS pretende fomentar la presencia y el conocimiento de la diversidad cultural iberoamericana en el ámbito de las artes musicales, estimulando la formación de nuevos públicos en la región y ampliando el mercado de trabajo de los profesionales del ramo.El Programa de Fomento de las Músicas Iberoamericanas, IBERMÚSICAS, fue aprobado en la XXI Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de gobierno, celebrada en Asunción, Paraguay en noviembre de 2011.

¿Por qué ir?  La Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto” y el Coro Nacional de Jóvenes bajo la batuta del maestro Mariano Chiacchiarini y con los cantantes solistas Laura Penchi y Ricardo González Dorrego, será estrenada en Buenos Aires la cantanta “Amor América” compuesta por Martín Palmeri en su residencia artística realizada con el apoyo de Ibermúsicas.

“Amor América” es una cantata para soprano, tenor, coro y orquesta sinfónica. Fue creada a partir del libreto escrito por el artista uruguayo Roberto Aguerre Ravizza como versión libre del Canto General de Pablo Neruda. Consta de seis movimientos con dos partes cada uno:

PreludioI) Un hombre, una mujer / OrígenesII) Árboles y raíces / Vidas palpitantes /III) Destellan alas / Estrellan mares cadenasIV) Sangre fluvial / Pueblos de la memoriaV) Oceánidas / Templos inmaculadosVI) Canción de cuna / Amanecer de ojos

El estreno mundial de la obra tuvo lugar en la ciudad de Cuenca (Ecuador) en julio de 2014 por la Orquesta Sinfónica de dicha ciudad bajo la batuta del Maestro Medardo Caisabanda.

“Antes del Canto General de Pablo Neruda no existía un corpus literario latinoamericano en el que se conjugara de forma tan acabada un auténtico respiro épico con la más límpida poesía. Verdadero monumento de la lengua española contemporánea y a la vez un clásico. Componer el presente texto con el objeto de transformarlo en un libreto para una obra musical, ha sido antes que nada un ejercicio de libertad espiritual. Canto devuelto al canto para que lo entonen los pueblos”, señala Roberto Aguerre Ravizza. Por su parte, Martín Palmeri, afirma: “La propuesta representa la creación de un universo sonoro que precisamente exprese toda América Latina, como nos indica Pablo Neruda con su Canto General”.

¿Cuándo? Viernes 12 de octubre, a las 20

¿Dónde?  Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner, Sarmiento 151, C.A.B.A

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20 datos curiosos sobre la moda en 1816

Los especialistas Jorge Moragues y Gabriel Di Meglio nos cuentan cómo era la vestimenta en la época de la declaración de la independencia.

  • A un artesano, vestirse completo le llevaba dos meses enteros de sueldo.
    “En el siglo XIX, antes de la industrialización y de la importación masiva de textiles de Inglaterra, la ropa era una de las cosas más caras que había, porque era artesanal”, dice Gabriel Di Meglio, historiador y director del Museo del Cabildo. Esta información surge del libro “Los talleres de la revolución” de Lyman Johnson, que es una historia popular de la Buenos Aires virreynal. Ahí, el autor habla sobre los trabajadores –principalmente los artesanos–, que se dedicaban a producir sombreros, zapatos y ropa.
  • Existía un mercado negro, que funcionaba donde ahora está el Congreso, en el que se vendía ropa robada. Una frase común entre los ladrones era: “vamos desnudando gente”.
    Había casos judiciales donde peritos de la policía se dedicaban a identificar, por ejemplo, de quién era un capote (una capa larga). No había tantos, entonces había pistas que se podían seguir y uno iba viendo cómo una ropa robada podía dar vuelta la ciudad, desde uno que la empeñaba, otro le perdía la pista y así, hasta que la recuperaban”, describe el historiador.
  • En esa época, una persona pobre no usaba levita nunca. No tenía forma de comprarla y además no se la hubiera puesto, la hubiera vendido. Los miembros de la Primera Junta usaban levitas o fracs, ese era un gran distintivo.
    Para el director del Museo del Cabildo, que la elección de prendas funcionara como un indicador de clase social es una diferencia con la actualidad: “Hoy en día, un rico y un pobre usan jean, lo que cambia es la marca y la calidad y la diferencia en el costo entre uno y otro puede ser enorme, pero la prenda es la misma”. También agrega que los de chaqueta o casaca eran artesanos, pulperos, comerciantes; los sectores medios solían usar pañuelo en la cabeza; y los de levita o frac eran los ricos, los dirigentes, y todos los próceres.
  • Los “descamisados”, como se les decía a los trabajadores, eran los que no tenían camisa. Usaban un poncho y abajo no tenían nada, literalmente.

    “A los plebeyos o el bajo pueblo, en ese momento no se les decía así, eran los hombres que usan poncho, y por otro lado los que usan chaqueta y levita. Y no solamente eran los pobres de la ciudad, también era la gente que trabajaba en el campo”, explica.

  • “Descamisados” no sólo es un concepto argentino. En la Inglaterra del siglo XVII, se hablaba de los “Fellows whithout shirts”.

    “Ambas son  maneras de clasificar a la población pobre a través de la ropa”, dice el especialista”.

  • En Francia, también había un término parecido: a los pobres se les decía sans culotte, que significa “el que no tiene culotte”.

    “Eran esos pantalones como los que usaba Belgrano, ajustados y cortos, que los pobres no tenían, ya que tenían pantalones todos rotos”, continua Di Meglio.

  • Aunque todavía no existía el concepto de moda como lo conocemos hoy, la imagen del gaucho fue el primer arquetipo nacional.
    “Hay una transición del gaucho desde el poncho, el chiripá, las botas de potro, el pañuelo en la cabeza con el sombrero –que después va a usar en el cuello– hasta la incorporación de prendas que vienen de Europa. Todavía no podríamos llamarlo ‘moda’, pero ahí se conforma una instancia primaria del arquetipo que representa lo nacional”, explica Jorge Moragues, director del Museo Nacional de la Historia del Traje.
  • La china (así se llamaba a las mujeres gauchescas) también hicieron su aporte a la creación de ese primer arquetipo, pero en un segundo plano.
    Moragues argumenta que el aporte de esta figura femenina a nivel imagen no es sobresaliente, porque seguían manteniendo características netamente europeizantes,  como la falda, la camisa, el volado, la trenza y el moño. A diferencia de lo que pasó en otros países, no tomaron elementos y costumbres de las culturas originarias.
  • Las bombachas de campo aparecieron cuando los gauchos fueron estableciéndose como estancieros.
    El director del Museo del Traje amplía: “Es interesante ver cómo ese traje que le dio posibilidades para moverse y andar se sigue usando por un período y después va a ser interferido por lo que hoy conocemos como las bombachas de campo”.
  • Las bombachas de campo no son argentinas: vinieron en un cargamento de la zona de Rumania y Polonia.

    “Por la guerra de Crimea, vinieron a parar a Uruguay y de ahí, por error, a la Argentina. Por eso es muy parecida esa imagen y la geografía de Hungría, con la Argentina. Esa cosa de la pampa, el personaje a caballo con bombacha, botas, es bastante similar. La bombacha es un rectángulo que se ata a la cintura, con una faja. La misma primero va a ser tejida o de cuero y después se coloca un cinturón ancho, una rastra, con diferentes motivos de plata y con monedas para darle una cosa como festiva, y eso le da una cierta posibilidad de lucirse como ser masculino”, dice Moragues.

  • La moda de la divisa punzó era típica de acá y no se repetía en ninguna otra parte del mundo.
    “Es una instancia de moda regional, de la época federal, que apareció en la zona del Río de la Plata. Dio el puntapié a que la Argentina se destacara porque no ocurrió en ninguna otra parte del mundo. Era una cosa absolutamente aislada y que daba a conocer una idea política. Los unitarios usan celeste, blanco y verde”, dice Moragues.
  • Los peinetones empezaron como un elemento chico para sostener el pelo (peinetas) y fueron creciendo. Algunos llegaron a medir hasta un metro veinte.
    Fue una tendencia que llegó desde Europa. En concreto, de la tradición española. A medida que su tamaño fue aumentando, se les empezó a colocar la mantilla sobre ellos. Además, se usaba acompañarlos por vestidos de manga jamón (abuchonada a la altura de los hombros y estrecha hacia las muñecas).
  • Las peinetas se hacían con astas de animales y caparazones de las tortugas. Al ser de elementos orgánicos, a veces explotaban o se desintegraban.
    “De esa materia prima natural se obtenía un acrílico primario, que se calentaba, se estiraba y llegaba a ser tan traslúcido y resistente que también se usaba para hacer las ventanas de los barcos”, dice Moragues.
  • Actualmente, hay peinetones reales en el Museo Nacional de Bellas Artes y se pueden visitar.
    Tienen talladas leyendas federales, por ejemplo: “Viva la federación”, o el perfil de Rosas y de la esposa de Rosas, doña Encarnación Ezcurra.
  • El término “dama antigua” no es del todo correcto.

    “Hay modismos del imaginario popular, que en el público pegan y siguen estando, pero no son correctos. Un ejemplo es el concepto de “dama antigua”, con el vestido torta y el peinetón. La dama romana y la dama gótica, entre otras, también son antiguas.

  • Los vestidos largos, armados –con distintos tipos de enaguas que le daban gran volumetría– se dejaron de usar porque era incómodos y se fueron acortando, ya que no había veredas.
    “El neoclásico, en la creación de lo que se conoce como la patria vieja, va creciendo cuando aparece el vestido con las mangas y con la falda. Pero se modificaron porque Buenos Aires era como un rancherío, las condiciones de las ciudades no eran óptimas para vestirse así”, expuso Moragues.
  • Levitas, fracs, jaqué y smoking: todos vienen de la tradición inglesa.
    Moragues señala que después de la Revolución Francesa, Francia dejó de ser el centro y tomó protagonismo Inglaterra con tejidos como los tartanes y otros paños. También cuenta que la lana les ingresaba a través de Escocia, el algodón de las diferentes colonias y el lino desde Egipto. “Inglaterra se apoderó del traje masculino”, dice.
  • Las levitas tienen la característica de achicar la cintura del caballero.
    “Es una prenda que habla del lugar masculino que va a tener el hombre en la sociedad y tiene que ver con la época rosista. La exactitud y precisión al vestirse, con camisa, el chaleco y el corset, buscaban entallar y generar más prestancia. Se imponía el traje de la chaqueta, por la parte superior, la pierna o los pantalones largos, del mismo color, muy discreto, y la capa”, dice el especialista.
  • Si eran heridos en una batalla, los militares le dejaban su poncho a quien le seguía en la línea de mando, como si fuera una herencia.
    El gesto se interpretaba como ‘yo te doy mi armadura’, era un legado al compañero. San Martín, Rosas y Quiroga usaban poncho. Además, agrega Moragues, como era muy difícil conseguir ropa en esa época de la colonia, aprovechaban de los heridos, los muertos, en las batallas y les robaban para usarla, venderla, o intercambiarla.
  • El poncho es antiquísimo y también se encuentra en otras culturas.
    El especialista en historia de la vestimenta dice: “Si bien tiene una tradición latinoamericana, podemos encontrarlo en diferentes culturas. Ha sido traído por las primeras oleadas migratorias que vinieron de Oriente, no por el español”.

Cultura Argentina

 

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La nave de los sueños

Crónica de Guillermo Contreras

Un mago recorre Buenos Aires resucitando las buenas bandas

“Hace 23 años que estamos con La nave de los sueños”, nos dice Gabriel. “A la vez, Matías tiene una productora, “Fomento producciones” (en pausa en este momento), que revivimos para la película. Nos juntamos, Matías y Gabriel. Uno tiene atrás la Nave como estructura, y el otro aporta su estructura que son amigos, técnicos que, de una forma u otra, colaboraron con la película”.

Nos reunimos una tarde de lluvia y frío con Gabriel Patrono y Matias Lojo, los productores y directores de la película “Alguien más en quien confiar”,  me esperan con algo caliente y ganas de charlar, descontando la buena onda.

Alguien más en quien confiar es un documental. Nos cuentan que les llevó 2 años y medio. Se grababa algo, se editaba; se juntaba gente. No se hizo a tiempo completo. Se hacía a contra-turno de los trabajos, sábados y domingos. Si queremos medir a tiempo completo, habrán sido unos seis meses. Venían bien esos tiempos intermedios, porque revisábamos el material. Cada fragmento era revisado para ver qué descartábamos y preparábamos nuevas entrevistas. Fue tiempo bien usado para la planificación y el armado”.

Luego de pensarlo un rato, calcularon: en total, grabaron más de 15 horas de material entre 15 y 20 horas . Para este documental, filmaron mucho que después sirvió.

“Aprovechamos la experiencia de los dos para ir a cada entrevista sabiendo qué habían dicho los otros y qué necesitábamos que nos contasen. Buscábamos y sabíamos qué nos podrían entregar. Alfredo Rosso fue el que mejor explicaba todo. Nos dio el contexto general que necesitábamos. La investigación previa nos dio claridad de lo que buscábamos. Eso facilitó que nos sirvieran esas horas de grabación”.

“Cuando comenzamos, Matías tenía muy claro lo que quería de la película: que sería una cronología, que se trataría de dar mayor importancia a la década de los 70 porque era vital para la banda, pero también que no dejaríamos afuera las siguientes etapas de la banda. En ese momento, la banda no estaba tocando. No sabíamos cuál sería el final, que terminó siendo el regreso de la banda. Ellos volvieron en medio de la filmación de la película”.

¿Por qué eligieron El Reloj?

Matías dice que él tenía ganas de hacer el documental sobre ellos. Le parecía una banda muy interesante “La idea no fue de la banda, porque, en ese momento, estaban en otros proyectos, no estaban tocando. Los del El Reloj dicen nunca haber estado separados, siempre están esperando”.

EL grupo La nave de los sueños tiene un ciclo, que se llama “La pesada del doc, en el que involucran más de 30 documentales sobre distintas bandas, dice Matías. “Yo veía ese ciclo y faltaba la película sobre el Reloj, faltaba el periodo de rock pesado de los 70”.

“Y la película fue muy bien recibida. Muchos que queríamos mucho a El Reloj lo habíamos perdido en el tiempo”.

Ambos coincidieron en hacer el documental de El Reloj, y Gabriel tenía experiencia en documentales. Ambos encaran el proyecto, lo discuten mucho. Matías armó el primer bosquejo y, así, comenzaron a ver cómo sintetizar, qué dejar, qué agregar. Trabajaron mucho en la preparación.

Matias aclara “Teníamos predisposición a trabajar en grupo, a negociar. Tiene que ser el resultado del trabajo de dos productores y los colaboradores. Y queríamos resaltar la voluntad que ellos tuviero”

La pesada del doc aglutina a varios directores de documentales sobre bandas o estrellas de rock. “Nos agrupamos para salir de gira, para tener más fuerza. Juntos interesa más a la gente, al público, con la presentación de seis o siete documentales. Hay alguna de las películas que se están haciendo, que se van agregar pronto al ciclo. Por ejemplo “Peregrino” de Gustavo Soulé (Vox Dei), que tiene muchas cosas lindas para contar: él es una biblia”.

Entre estos documentales, nos cuentan, hay uno de Barriga de la banda “Sexual democracia” de Chile.

Proyectos inmediatos

Gabriel agrega “Estamos a full con Alguien más en quien confiar. La estamos proyectando en diferentes barrios y en festivales de cine. La llevamos a diferentes barrios para que todos puedan verla. Y pensamos levantarla a la red para que esté disponible masivamente. Por nosotros, ya estaría en la red”.

“Se estrenó en Mayo, a sala llena todos los jueves en La Cooperación, sala de la calle Corrientes. Pero la veníamos preestrenando con gran éxito desde diciembre. Nos sigue pasando en Ituzaingó. El otro día, no entraba más gente y seguían llegando”.

“Era difícil encontrar grabaciones, buscamos en los recuerdos de la familia. Ahí había fotos, algún video”.

Detalle del trabajo

“La edición, lo técnico lo hace Matías, pero la elección de lo que va lo hicimos juntos. Se fue armando a medida que se grababa. Eso me dejaba lo huecos para llenar con nuevas entrevistas. El esquema pasaba completo por mi cabeza. De los 70 a 2011, era el plan inicial”.

“Al principio, tener todo el material desarmado es como entrar en una habitación toda revuelta: el TV en el suelo, la cama dada vuelta, la ropa por todos lados, los discos por ahí. Te vuelves loco pensando que eso no lo terminas de ordenar nunca y, una vez que comienzas funciona. Armaba y lo discutíamos. Así mirábamos como si fuéramos espectadores; así buscamos acentuar una frase, un comentario”

“¿Cómo le contamos a alguien que nunca los escuchó? Ese era el desafío. ¿Qué buscamos? Que la gente se acerque a su música, que la película sea atractiva para los fanáticos y para los que nada saben de ellos, o nada del rock”.

La canción

Alguien más en quien confiar sonó mucho en Buenos Aires en los años 70. A los que la recordamos nos mueve todos los pasteles de cumpleaños de nuestros queridos principios del rock.

Nota de Guillermo Contreras para la revistadelsojaivas.com

El Reloj oficial en Facebook : “El Reloj 2018”

 

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El Reloj

Crónica de Guillermo Contreras, Gabriel Sacco y Sofia Estrella

Entre 1970 y 1972, en Ramos Mejía, zona Oeste del Gran Buenos Aires, una banda nueva comienza a preparar sus propias canciones. Se ensambla de a poco, coinciden en el estilo. Escuchan Led Zeppelin, Deep Purple, Rush; suenan muy bien, sincronizan entre ellos de tal forma que uno de los que compartía sus ensayos les dijo: “tendrían que llamarse EL RELOJ porque suenan exactamente como un relojito”. A pesar de haber pensado ya otros posibles nombres (“Engendro” era unos de los nombres tanteados), los músicos terminan eligiendo El Reloj para la que sería la banda pionera del rock pesado en Buenos Aires.

Nos juntamos con Eduardo Frezza y Osvaldo Zabala en un bar de Flores. Ahí en una mesa, ellos nos esperan con muchas cosas que contar.

 

¿Cómo comenzaron?

Eduardo. ─Nos juntamos en el año 1970 con el bocón Francino y él me llevo a Willy Gardi. Aún no teníamos nombre, veníamos de bandas propias y comenzamos a generar el estilo de la banda ─aclara Osvaldo que él no estaba en ese momento: él ingresó en 1973.

Eduardo. ─Tocamos en público por primera vez en 1972, en el cine Monumental, con una gran convocatoria para la época. Con publicidad de boca en boca, entraron más de 1200 personas (aclarando que quedó gente afuera). Bueno, ahí aparecieron los productores, que, como siempre, aparecen después. Nos reunimos con Jorge Álvarez y Oscar López, pero no llegamos a ningún acuerdo con él. El primer productor que tuvimos fue Leo Rivas, productor que nos llevó a la RCA. Ensayábamos en la casa de Luis Valenti, el tecladista. En esa primera formación, estaba Horacio Tucata; luego, lo reemplazó Osvaldo Blanco, Gregorio Felipe (que falleció en un accidente) y, entonces, lo reemplazó Osvaldo Zabala, que nos lo presentó Lite Graziano─. Eduardo vivía, y vive, en Mataderos. Todos los días ensayaban en Ramos Mejía, al oeste de Buenos Aires. Y sigue el relato─. Teníamos la sala de ensayo grande y nos visitaban amigos. Venían Pappo, Rafanelli, Alejandro Medina, Iorio; todos venían a zapar. Zapábamos juntos y aprendíamos unos de otros. En “Divagarios”, nos juntábamos a divagar zapando juntos. Mientras tocaban unos, los otros esperábamos con el instrumento listo y el cable en la mano para subir en cuanto alguno se bajaba.

Osvaldo. ─Era mucha gente. Recuerdo que hasta vino el flaco Spinetta. Eso sí, en la batería, estaba siempre el Negro Amaya (Black Amaya). Eran zapadas, la creación de los temas pasaba por momentos más íntimos de cada uno. Pero lamentamos que no se hayan grabado esas tremendas zapadas. No era como ahora que todo se graba, se registra. No tenemos muchas fotos de esa época, no hay registro filmado. Era otra época.

Eduardo. ─Con Los Jaivas, nos cruzamos muchas veces en los recitales, tuvimos el gusto de juntarnos con muchos próceres del Rock ─lo dice sin hacer notar que ellos fueron parte del grupo de músicos fundacionales del rock nacional─. Pappo fue el primero en invitar músicos de otras bandas a tocar con él ─y nos recuerda que Pappo lo invitó a ser parte de Pappo’s Blues, pero su compromiso con El reloj se lo impidió.

Influencias musicales de El reloj

Osvaldo. ─Teniendo en cuenta que, a principios de los setenta, la información era poca, nosotros escuchábamos Deep Purple, Rush, Emerson Lake and Palmer, Zepellin. No teníamos mucho más para escuchar. Esas eran las influencias, pero nosotros generamos temas desde el principio. Considerábamos que El reloj tenía un sonido propio. Salía todo de nosotros. Más de Willy Gardi y de Eduardo Frezza. Desde el principio, comenzamos a crear juntos.

¿Cómo es el proceso creativo?

Eduardo. ─El proceso, a veces, comienza con una zapada; luego, intercambio de ideas con esa base y se da forma un tema. Otras, uno traía una idea casi terminada y pasaba por el filtro de todos. Cada uno agregaba algo o, en las pruebas, se tomaban o descartaban las ideas, siempre tocando en grupo. El tiempo era completo, desde las 9 hasta que caíamos muertos. Éramos todos de signos y caracteres diferentes. Eso le dio fuerza a la banda. Teníamos nuestros problemas, pero éramos El reloj. En ese momento, no éramos conscientes de lo que estábamos haciendo. Hoy, viendo el impacto que tiene en el tiempo y que lo que hicimos aún suena, nos damos cuenta realmente de lo que generamos. Ahora nos dicen que fuimos referentes de otros músicos, eso nos reconforta.  En el arte, cuando lo estás haciendo, no se toma conciencia de lo que se deja. Solo después puede verse. Es como una ola creativa, viene y se va. Nos sorprende que estamos tocando temas que tienen poco más de cuarenta años, y el público se emociona, algunos lo escuchan por primera vez.

Osvaldo. ─Hace tres años, dos productores deciden hacer un documental sobre El reloj, y, gracias a esa iniciativa, hoy, volvemos a sonar. Hay un redescubrir de El reloj por las nuevas generaciones y un reencuentro con los de nuestra época. Somos los Walt Disney del rock ─dice en broma─. Nos congelaron en los 70 y nos descongelaron ahora. Volvemos con la misma fuerza que antes. Y, al año 2018, llegamos como una gran novedad al público. El disco que sacamos está grabado en vivo. Se grabó en tres presentaciones. El técnico de sonido está haciendo un trabajo muy bueno.

Después de los 70, ¿qué fue de El reloj?

Eduardo. ─Después de hacer dos Luna Park nos separamos. Teníamos muchos problemas, nos paraban en la ruta. Éramos enemigos del régimen. La cultura era enemiga del proceso.

Osvaldo. ─Seguimos tocando. Armé otras formaciones de El reloj. Eduardo formó otra banda “Cronología”, nombre cercano a El reloj. Parte de esa formación está hoy en El reloj: el tecladista y el batero. Yo tengo actualmente una banda “Oz” con Maximiliano Zabala, mi hijo. Estamos grabando en este momento. El reloj grabó, en 2000, “Mercado de Almas” y “Hombre de hoy”. El reloj estuvo vivo todo este tiempo. El reloj, con diferentes formaciones, fue dejando su rastro. 

Eduardo. ─El reloj es hoy, con un pasado fuerte y su evolución, pero nos interesa sonar hoy y que nos escuchen.

Proyectos

Osvaldo. ─Estamos en una etapa recreativa de los inicios de El reloj, los orígenes. Luego, iremos conformando el material nuevo de la banda. El sábado pasado tocamos “Los cinco elementos”, un nuevo tema. Esa será la nueva etapa. Un reloj nuevo 2019, un disco nuevo. Tal vez un Luna. El reloj sigue soñando, sigue sonando.

En Facebook, la banda aparece como “Elreloj2018” porque hay muchos sitios no actualizados, no oficiales.

Nota de Guillermo Contreras, Gabriel Sacco y Sofia Estrella para

revistadelosjaivas.com y laveredadelsol.com.ar

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León Jilguero presenta “Aflora”

León Jilguero presenta “Aflora”

viernes 7 de septiembre, 22 hs en Casa del Pueblo, Saavedra 282, Bahía Blanca

sábado 8 de septiembre – Monte Hermoso

domingo 9 de septiembre, 18 hs en Biblioteca Popular Macedonio Fernández, Villa Ventana

Artista invitado: Damián Tumine

León Jilguero presenta su primer audiolibro “Aflora”, producido por Esteban “Pichu” Serniotti, con la participación de los poetas Sol Giles, Ezequiel Wolf, Dei Pier y Deborah Espin.

Todos los temas fueron compuestos por León durante octubre del 2016 entre México y Cuba, excepto “Quizás porque” (Charly García).

Aflora” fue grabado, mezclado y masterizado en “PichuAtl Móvil” en Colastiné, Santa Fe, los días 8, 9 y 10 de diciembre de 2017 por Esteban “Pichu” Serniotti (Cabezones, Catupecu Machu).

Link a “Aflora” (audiolibro completo)

El cantautor presenta oficialmente “Aflora”, un audiolibro que también se encuentra disponible en las plataformas digitales.

Aflora no es un disco, un concepto en el que confluyen diversas vertientes artísticas, como en los materiales anteriores de Le Vietnam (su anterior banda). Es un audiolibro, son poemas, algunos musicalizados, y otros que ceden estos cuatro poetas que aquí despliegan su talento y prenden vivo en las manos de quien quiera leer y oír”, explica el músico en las páginas de su nueva creación.

Como suele acostumbrar, León Jilguero vuelve a romper con los formatos típicos de un álbum musical. En esta oportunidad, al presentar un audiolibro de espíritu intimista y descarnado que contiene canciones cortas, poemas musicalizados y fotografías del cubano Kaloian Santos Cabrera.

“Es parte de una saga musical de canciones que se unen, se entrelazan y se retroalimentan entre sí. Fue escrita entre balcones de La Habana y largas caminatas por el malecón como fruto de la sensación de libertad, el idilio, lo platónico y el surrealismo del amor militante”, cuenta el autor.

El audiolibro fue presentando oficialmente el pasado viernes 18 de mayo en Lucille (Palermo, CABA).

más info en:

Spotify: León Jilguero

Instagram: @leonjilguero

Facebook: /LeonJilguero

Twitter: @leonjilguero

 

Para más información:

La Negra Press – lanegrapress@gmail.com  – (0348) 15 4 53 20 83

Argentina

Concurso internacional de fotografía “Diferentemente Iguales”

Para visibilizar la riqueza intercultural de Iberoamérica. Se deberá presentar un proyecto de entre 3 y 7 fotografías.

¿Qué es?

El concurso Internacional de fotografías “Miradas de Iberoamérica”, que en esta edición abordará la consigna “Diferentemente iguales”. Se deberá presentar un proyecto conformado por entre 3 a 7 fotografías (del ámbito laboral, de aprendizaje, práctica o manifestación cultural, vía pública, entre otros) que dan pauta del enriquecimiento que significan las comunidades migrantes para las sociedades de acogida.

Los premios

-Primer lugar: u$s 1.500.- (MIL QUINIENTOS DÓLARES ESTADOUNIDENSES).
-Segundo lugar: u$s 1.000 .- (MIL DÓLARES ESTADOUNIDENSES).
-Tercer lugar u$s 700.- (SETECIENTOS DÓLARES ESTADOUNIDENSES).

¿Para qué?

En 2017 la Secretaría General Iberoamericana, SEGIB lanzó la campaña DIFERENTEMENTE
IGUALES con el objetivo de visibilizar la diversidad cultural de Iberoamérica.
Bajo el mensaje “somos diferentes y eso nos enriquece y a la vez somos iguales y eso nos une”,
la iniciativa invitaba a realizar un viaje sonoro por los 22 países que conforman esta singular
región.

Iber-Rutas se suma a esta apuesta al diálogo y el reconocimiento de la riqueza intercultural a
través de la edición 2018 de Miradas de Iberoamérica.
Objetivo General: Contribuir a garantizar el respeto de los derechos culturales de las
personas y los pueblos, independientemente de su condición migratoria.
Objetivos Específicos: Promover la reflexión a partir del registro fotográfico de personas
migrantes en diversas situaciones que testimonien e ilustren sobre el enriquecimiento
que la interculturalidad significa para nuestros pueblos así como de procesos de
integración que ello implica.

¿A quién está dirigida?

La convocatoria es internacional y podrán participar personas connacionales o
residentes en alguno de los países miembro del programa Iber-Rutas.
De la convocatoria podrán participar fotógrafos tanto amateurs como profesionales
mayores de 18 años.
Son países miembros de Iber-Rutas: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, España,
México, Paraguay, Perú y Uruguay.

¿Cómo puedo inscribirme?

En el portal de concursos de IBER-RUTAS:  https://concursoiberrutas.cultura.gob.cl/

Se deberá presentar un proyecto conformado por entre 3 a 7 fotografías en formato JPG
de hasta 8 megas y completar formulario online, conforme los siguientes pasos:

Todas las postulaciones serán recibidas únicamente online en el portal del concurso
https://concursoiberrutas.cultura.gob.cl/

INSCRIBITE EN ESTE LINK

Los resultados de los concursos se darán a conocer a partir del día 14 de diciembre en la
página web www.iber-rutas.org.

¿Hasta cuándo está abierta la convocatoria?

Del 21 de Agosto hasta el 09 de noviembre de 2018.

Argentina

4 objetos de culto que nos acercan a San Martín

Enterate el último deseo que expresó en su testamento, o a quién quiso legarle su sable corvo. A través de reliquias que atesoran los Museos e Institutos Nacionales, rememoramos enseñanzas y curiosidades del General.

Máximas a su hija Mercedes.

En 1825, en la ciudad de Bruselas, José de San Martín escribió una lista de consejos destinados a la educación de su hija. El manuscrito original se conserva en el Museo Mitre.

A los pocos meses de nacer Mercedes Tomasa San Martín y Escalada, en 1816, el Libertador emprendió su travesía hacia Chile y Perú. Sin embargo, mantuvo el contacto con su hija a través de cartas que se escribían con su esposa María de los Remedios de Escalada. El reencuentro sucedió en 1923, luego de la muerte de Remedios; desde entonces, el General abandonó su carrera y emprendió, junto a Merceditas, su exilio a Europa.“Cada día me felicito más y más de mi determinación de haberla conducido a Europa y arrancado del lado de Doña Tomasa (su abuela materna). Esta amable señora, con el excesivo cariño que le tenía, me la había resabiado -como dicen los paisanos- en términos que era un diablotín”, escribía San Martín a su amigo Tomás Guido.

También tuvo palabras de agradecimiento en su testamento, dedicas a su hija. Esto decía: “El constante cariño y esmero que siempre me ha manifestado, han recompensado con usura todos mis desvelos, haciendo mi vejez feliz: yo le ruego continuar con el mismo cuidado y contracción la educación de sus hijas (a las que abrazo con todo mi corazón) si es que a su vez quiere tener la misma feliz suerte que yo he tenido”.

El testamento.

Desde Francia, en la ciudad de Boulogne sur Mer, San Martín redactó con su puño y letra cada uno de sus deseos: “En el último rincón de la tierra en que me halle estaré pronto a sacrificar mi existencia por la libertad”.

El testamento tiene siete cláusulas y un artículo adicional, dedicadas al cuidado de su familia, herencia de sus bienes preciados y un manifiesto de sus conductas y últimas voluntades.

Su último deseo: 
“Prohíbo el que se me haga ningún género de funeral, y desde el lugar en que falleciere, se me conducirá directamente al cementerio sin ningún acompañamiento, pero sí desearía, el que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires”.
Un pedido adicional: “Es mi voluntad que el Estandarte que el bravo Español Don Francisco Pizarro tremoló en la Conquista del Perú sea devuelto a esa república (a pesar de ser una propiedad mía) siempre que sus gobiernos hayan realizado las recompensas y honores con que me honró su primer Congreso”.

San Martín murió el 17 de agosto de 1850, aunque sus restos fueron repatriados recién hacia 1880, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. Desde entonces, descansan en la Catedral de Buenos Aires.

El sable corvo.

Se exhibe en el Museo Histórico Nacional y fue el arma que acompañó al Libertador de América en todas las batallas por la independencia. Lo compró en Londres en 1811 y se destaca por su sencillez, no posee piezas de oros, arabescos ni otros materiales costosos populares para la época.Por pedido de él, tras su muerte, fue legado a Juan Manuel de Rosas.

“El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de Independencia de la América del Sud, le será entregado al General la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción, que como Argentino he tenido al ver la firmeza que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que tratan de humillarla”

En 1896, Adolfo Carranza, el primer director del Museo Histórico Nacional, realizó las gestiones con los herederos de Rosas, quienes se encontraban en Inglaterra, para que el sable fuera donado al pueblo argentino. Con éxito, el corvo estuvo exhibido durante casi siete décadas en el museo. Pero las peripecias del sable no se detuvieron. En tiempos de la proscripción del Peronismo, el sable fue apropiado en dos oportunidades por integrantes de la Resistencia Peronista, y fue recuperado en ambas ocasiones. Durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, la custodia del arma fue otorgada al Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, y allí permaneció por 48 años hasta que en el año 2015, con motivo de las celebraciones por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, fue restituido al Museo Histórico Nacional.

Hoy se exhibe acompañado de los sables de los Generales Manuel Belgrano, Lucio N. Mansilla, José M. Zapiola, Gregorio de Las Heras, del coronel Manuel Dorrego, del almirante Guillermo Brown, y del brigadier General Juan Manuel de Rosas.

Iconografía sanmartiniana.

Son pocos los retratos auténticos de José de San Martín. Se estima que posó sólo en cinco oportunidades. La primera, en Santiago de Chile en 1817, para el artista limeño José Gil de Castro, y la última en Francia, dos años antes de su muerte, para que le fuese tomado un daguerrotipo. Podés visitar ambas imágenes en los Museos Nacionales.

Tras liberar Chile, el pueblo quería conocer a su héroe. San Martín accedió a ser retratado por el multato Gil de Castro, quien se encontraba en Santiago. El Libertador entabló amistad con Gil de Castro y una querencia especial con el cuadro, ya que se lo llevó a Europa una vez exiliado. En esa pintura José de San Martin tiene 39 años, viste el uniforme de granadero con el que ejerció el mando como General en Jefe del Ejército de los Andes; tiene el sable corvo debajo del brazo, la banda de General y sobre la mesa se encuentra célebre sombrero falucho.

Con el paso del tiempo, José Gil de Castro se convirtió en el pintor de libertadores: retrató a Bolívar, Sucre, O’Higgins, Las Heras, Rodríguez Peña, Necochea, Álvarez Thomas y Bouchard, entre otros.

En 1848 José de San Martín posó en dos tomas para los únicos daguerrotipos que se conocen del Libertador. El original se encuentra en el Museo Histórico Nacional, el otro se extravió, aunque se pudo conocer la imagen gracias a las reproducciones fotográficas que su hija Mercedes realizó para regalar a los mejores amigos de su padre. En los daguerrotipos, San Martín tiene de 70 años, en uno de ellos su mano derecha se encuentra dentro de la levita, mientras que en la imagen extraviada, tiene ambas manos colocadas sobre apoya-brazo de la silla. Los daguerrotipos tomaban las imágenes invertidas, como si se estuviera frente a un espejo. Esta técnica fue el motor principal que estimuló la invención de la fotografía.

No se puede afirmar con certeza quién fue el autor de los retratos. Algunas investigaciones indican que fue el famoso fotógrafo parisino Robert Bingham. Otras señalan que las imágenes pueden haber sido tomadas por los hijos del marqués Alejandro Aguado, amigo y vecino de San Martín, durante sus últimos años de vida. Tras la muerte del marqués, en 1848, el Libertador ofició de tutor de sus dos hijos, Onésipe y Olympe, quienes comenzaron una intensa actividad como fotógrafos aficionados. Es posible que ellos hayan sido los autores de aquellos daguerrotipos anónimos, pues los daguerrotipistas firmaban sus trabajos.

Podés conocer estas imágenes en el Museo Histórico Nacional.