Revista de Los Jaivas

Chuck Klosterman

Chuck Klosterman acerca de su libro “Matarse Para Vivir”: “Fue un periodo salvaje en mi vida”

POR FERNANDA SCHELL

Chuck Klosterman, periodista y ensayista estadounidense cuyo trabajo se centra en la cultura popular y la música, es autor de once libros, incluidas dos novelas, como “Matarse para vivir”, “El sombrero del malo”, “Fargo Rock City”, entre otros, además de la colección de ensayos y un juego de cartas. 

El periodista escribe de deportes, televisión, literatura barata, comida chatarra, política y música más rebuscada, en general cultura pop. Por otro lado, en sus libros revive historias personales que tienen que ver con amor, desamor, conversaciones con amigos sobre música, novias, sexo, drogas y algunas derrotas que ha vivido. En otros, hace reflexiones de la realidad, juega con la no ficción y los recuerdos. 

Conversamos con Chuck Klosterman acerca de sus libros, historia y música.

 

F: ¿Qué te llevó a recordar los excesos, las noches y el rock and roll para escribir “Matarse para vivir”?

C: “Ese libro lo escribí en el año 2005, y creo que todo lo contado sigue sucediendo. Fue un periodo salvaje en mi vida”. 

F: En el libro se mencionan diversas bandas, ¿cuál fue el soundtrack dentro de tu viaje? 

C: “Compré 600 discos, es un soundtrack bastante variado. No sé si escuché el mismo álbum dos veces, era la época de discos en físico, entonces estaba limitado a lo que tenía en el baúl”.

F: Has escrito once libros, ¿cómo es el proceso de escribir e ir desarrollando las ideas? 

C: “No sé si es realmente un proceso para mí, un proceso que sugiere que hay que repetir ciertas cosas, formas en las que siempre trabajo, una fórmula específica que aplico a cada libro. Si tal proceso existe, debe estar más allá de mi comprensión. Intento hacer lo que parece ser la mejor opción en cualquier circunstancia en la que me encuentre. Simplemente lo hago. A veces funciona, a veces no”.

F: ¿Qué tanto hay de ficción y realidad en “Matarse para vivir”? 

C: “No me di cuenta de que estaba escribiendo un libro cuando hice ese viaje, pensé que solo estaba escribiendo una historia tipo revista de 5000 palabras. Como consecuencia, solo tomé notas cuando informaba sobre los lugares literales donde murieron las diversas estrellas de rock, fue lo único que apareció en el artículo de la revista. La mayor parte del libro trata sobre el resto del viaje, así que solo estaba tratando de recordar lo que sucedió, basándome en el itinerario del viaje y los detalles extraños que anoté en mi cuaderno. No estaba grabando mis conversaciones casuales, por lo que el diálogo fue una recreación de cómo se sentían las interacciones en mi memoria. El material de las memorias es mi interpretación de esos eventos y la forma en que elijo recordarlos, es más o menos precisa, probablemente parecería muy diferente a todas las demás partes involucradas. También cambié los nombres y apariencia de las personas para que otras personas no se dieran cuenta de que el libro trataba sobre ellos. No es una enciclopedia. Nada en él es totalmente ficción, pero la mayor parte implica un nivel de creatividad personal que le impide ser un verdadero periodismo, fuera de las cosas sobre los músicos muertos que estaban en la historia original de SPIN”.

F: Al tener ese viaje por Estados Unidos, ¿sentiste la cercanía con las historias de los músicos que fallecieron?

C: “Honestamente no lo recuerdo, yo creo que hay que ser objetivo. Creo que estaba tratando de ser objetivo. No creo que dejé que mis emociones  influyeran en mi percepción de las cosas, aunque estoy seguro de que lo hicieron. Me convencí de que mis sentimientos inconscientes eran en realidad mis pensamientos conscientes. Ese es un aspecto inevitable de la escritura en primera persona”.

F: ¿Qué es lo que más disfrutaste durante tu viaje por Estados Unidos? 

C: “Puede que me equivoque sobre esto, pero no creo que lo haya disfrutado en ese momento. Siento que me quejo constantemente de eso. El año 2005 parece que fue hace mucho tiempo. A veces alguien querrá intentar convertir ese libro en una película, pero yo siempre digo que no. No tengo ninguna relación con el tipo de “Matarse Para Vivir”, me siento como un extraño para mí”.

F: ¿Qué disco marcó tu vida? 

C: “El primer álbum con el que me conecté de manera profunda fue “Shout At The Devil de Motley Crue, cuando tenía 11 años. Pero eso no “marcó mi vida”, eso me obsesionó con la música. Si me hubieran hecho esta pregunta hace 10 años, probablemente habría inventado una respuesta extrañamente específica y habría intentado parecer interesante. Pero ahora, a mis 48 años, no siento que pueda hacer eso. El arte realmente no funciona de esa manera, al menos no para mí. Los álbumes específicos tienden a denotar períodos específicos de mi vida, pero la mayor parte es una coincidencia”.

F: En el texto “El sombrero del malo”, ¿qué une a estos personajes y cuál es su punto en común?

C: “El punto fundamental que estaba tratando de hacer es que las personas a las que maldecimos tienden a ser seleccionadas por razones arbitrarias. La mejor descripción de un verdadero villano es la persona que más sabe y se preocupa menos. Pero ahora tengo sentimientos encontrados acerca de ese libro. No estoy seguro de que haya funcionado”.

F: ¿Qué fue lo que te llevó a escribir “El Sombrero del Malo”?

C: “Creo que probablemente se debió a mis propias preocupaciones sobre mí. A veces me preocupa ser una mala persona. Sigo pensando en ello, me doy cuenta de que no me importa particularmente si lo estoy, lo que me preocupa aún más”.

F: Dentro de lo que está pasando en el mundo, ¿a quién agregarías como un personaje malo en tu libro “El Sombrero del Malo”?

C: “Yo nunca haría eso ahora. El mundo se ha vuelto tan loco que la desventaja de expresar cualquier opinión no merece la recompensa, a menos que tu opinión sea tan obvia y dogmática que a nadie inteligente le importaría”.

F: Dentro de todos tus once libros, ¿cuál destacas? 


C: “Personalmente “Matarse para vivir” es mi favorito, pero no vuelto a escribir un libro así. Es muy personal y se envuelve en personas de mi actual vida. Ese libro lo publiqué en el 2016, pero, ¿estamos equivocados? Es absolutamente mi mejor libro, en cuanto al grado de dificultad y la forma en que resultó. Pero los libros en los que más pienso son los de ficción: las dos novelas y “Raised In Capitivity”. Me doy cuenta de que no son tan populares como mis libros de no ficción, aunque realmente no entiendo por qué. Abordan los mismos problemas que mis colecciones de ensayos y están escritos con el mismo estilo, excepto que son un poco más extraños”.

F: Durante este tiempo, ¿estás trabajando en algún proyecto?

C: “Estoy trabajando en una novela larga de no ficción acerca de un pasado muy reciente. No sé cuando salga, considerando lo jodida que está la sociedad en este momento, no tengo prisa”.