Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

Los tratos nocturnos

Los tratos nocturnos

 

Por Fernanda Schell

En Santiago se están incrementando diferentes atracciones nocturnas. Esto se acompaña al crecimiento en la música chilena. Entre martes a sábado, lugares como Bar de René, MiBar, Bar Loreto, Onaciú, Bar Grez,La Chimenea, abren sus puertas a las bandas nacionales.

Durante el transcurso de los años se han creado espacios que cumplen buenos estándares de calidad y otros que necesitan desarrollarse. Según algunas historias de músicos, en los comienzos se les remuneraba con un par de cervezas, o simplemente, iban a probar a suerte. Ahora la realidad ha ido cambiando, pero cada lugar tiene sus diferentes formas de tratamiento hacia las agrupaciones.

La bohemia musical

En el Barrio Italia hay una diversidad de locales, uno de ellos es el Bar de René, refugio de los amantes de la música junto a las cervezas. Según el dueño de este lugar, los tratos han ido cambiando y han mejorado durante el tiempo. “La entrada es para la banda y nosotros no tocamos su dinero. Somos transparentes. El control del acceso al bar lo deben manejar ellos”, según René González.

Este formato es similar al de MiBar. Su dueño, Felipe Vuletich, en las ganancias de los eventos “no descuento nada. El total de los ingresos es para la agrupación. Mi política es nunca cobrarles por tocar”. A esto se le suma la opinión de Ignacio Paz, conductor de Chile on the rock, expresa que “hay locales longevos que te cobran hasta porque entraste”.

Es una realidad que se ha vivido en diferentes lugares. En ocasiones, los músicos se presentan en sitios donde el sonido es de baja calidad o no existe preocupación por su presentación, pero la responsabilidad va de parte del lugar y de los grupos.

En definitiva, hay veces que las agrupaciones nuevas, o incluso quienes tienen larga trayectoria en el circuito, deben limitarse a tocar en eventos de bajo calibre o condiciones abusivas que los perjudican a ellos y a sus pares

“Hay varias historias donde los músicos llenan el lugar y ganan diez lucas ya que solo eran invitados”, relata René González. Como algunas anécdotas donde las agrupaciones tocaban por un par de cerveza, o simplemente, “amor al arte”.

En ocasiones las bandas se presentan gratis, pero es decisión de la agrupación. Algunos lugares poseen diferentes formatos de liquidación, o siguen la dinámica de las cebadas. Todo depende del lugar.

El creador del Bar de René dice “esperamos que las bandas sostengan el mando para que vean que no dejamos entrar a nadie gratis. Informamos a los músicos de las entradas de forma transparente”. Otros sitios poseen la misma dinámica de René, teniendo un formato de pago base hacia los músicos, como en Bar Loreto u Onaciú.

Sin embargo, en algunas tocatas ocurre una baja asistencia del público. “Hay cosas que cubrir, y de repente la banda te lleva cinco persona. Allí el local se va a pérdida. En MiBar estamos hinchando a las bandas para que realicen publicidad para mejorar la asistencia”, señala Felipe Vuletich. 

Desde otra visión, González relata “nosotros somos una ventana más, aportamos con las herramientas que tenemos para ir empujando la escena de la forma más honesta posible. Siempre otorgando al músico el mayor respeto con las mejores condiciones”. Por otro lado, el dueño de MiBar, dice que las agrupaciones “agradecen bastante nuestros tratos”.

Los bares se han vuelto un importante albergue para los músicos. René González, comenta “somos un aporte. La música chilena se la puede. Tienen que darle espacio y buenos tratos a la escena porque se lo merecen”.

 

Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

“Había una vez en la casa de las moscas”

Luego de casi un año de trabajo, el primero de tres EP’s de la banda chilena AURIS será lanzado el 12 de abril en espacio LOF. Propuesta que narra el viaje de un conejo-humano en búsqueda de la verdad, que comienza en episodios de violencia intrafamiliar hasta su escape y despertar.

“Un arte que no transforma, no sirve para nada” es la filosofía del trío de rock/metal alternativo Auris. Desde esa frase surge su proyecto musical, en la cual se cuenta la historia de Jack Rabbit, un ser mitad humano mitad conejo que sólo busca una cosa: la verdad. Un relato que está a punto de comenzar, con el estreno del primero de tres EP’s correlativos el próximo 12 abril, llamado “Once upon a time, in the house of flies”.

Esta primera entrega, ambientada en la infancia de Jack y su relación con el entorno, cuenta hoy con dos singles liberados. El primero es «Violencia intrafamiliar”, lanzado junto a su videoclipen julio de 2018, que refleja como la agresividad rasga lo cotidiano; mientras que el segundo sencillo, The Sacred Liar, narra el encuentro del protagonista con el tarot y su viaje para describirse a sí mismo. Dos capítulos de un libro que por fin será revelado, sumándose los singles They Call y They Lie.

La promoción de este EP contempla una gira por tres ciudades de Chile con la banda de rock experimental santiaguina, Mantras. El estreno, que incluirá el romántico formato físico, se realizará el 12 de abril en el estudio LOF de Santiago, donde se sumarán las bandas Antes Muertos y Vena. El viernes 19 será el turno de Curicó, tocando en el Centro Cultural La Micro con El Eco de las Ánimas. La última parada será el sábado 20 de abril en El Galpón de Chillán, donde tocarán con Macho Cabrío y serán parte del lanzamiento del segundo disco de Peñabull: “Cogollo Nacional”.


Contacto

Nombre: Nicolas Saldivar

Mail: contacto.auris@gmail.com
Teléfono: +56 9 7551 7399

Violencia intrafamiliar:

https://open.spotify.com/album/184vv3pJNELDdrqSfxajNb?si=RJJ1XmcdSE2bRsaYyCfdDg

The Sacred Liar:

https://open.spotify.com/album/2oganlF7kLHX4UoysEvBIJ?si=QaopEU1sQDmSsxPmr_UHvw

Violencia intrafamiliar – video oficial:

https://youtu.be/jNE60WWtBkQ

Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

Estamos en Chile…

POR FERNANDA SCHELL

Chile, país de música y cultura. Todas las semanas hay tocatas en diferentes sitios en Santiago y a lo largo de todo el paìs. Bares, lugares nocturnos, centros culturales, entre otros, abren sus puertas a la diversidad de exponentes musicales que buscan tener un escenario para presentarse.  Algunas agrupaciones realizan difusión de su evento vía Facebook, radios o páginas dedicadas a la escena nacional para promocionar su música o show.

Actualmente, los eventos se mueven en las redes sociales y se refleja una buena cantidad de personas asistiendo, pero llega la noche y solo se encuentran menos de la mitad. Ya no existe la modalidad de pegar afiches en las calles, todo pasó al Internet. La cantidad de venta de discos en físico ha bajado. La música está en la web. Muy pocas veces los músicos van a las radios a dejar CDS (como a la antigua).  De alguna forma se ha vuelto “difícil”, porque debajo de una piedra existen muchas agrupaciones. Ingresas a un Spotify y tienes sonidos para regodearte. Por un lado es bueno porque se está fomentando la cultura, sin embargo, no funciona al 100%, debido a que la gente no asiste a tocatas y tampoco se da el tiempo de escuchar nuevos proyectos. No culpo al público que no quiere pagar. Pero tal vez esta negativa se deba a malas experiencias vividas como por ejemplo el sonido del local, presentación descuidada, puntualidad o el mismo lugar-ambiente.

Los espacios abren puertas para las bandas, pero no siempre los tratos cumplen los estándares de calidad y necesitan desarrollarse. Según algunas historias de músicos, en los comienzos se les remuneraba con un par de cervezas o simplemente iban a probar a suerte. Ahora, la realidad ha ido cambiando, aunque cada lugar tiene sus diferentes y propias formas de tratamiento hacia las agrupaciones.

Es agradable tener un sitio para ir a ver música, pero, ¿por qué siempre debe ser en la noche? Y luego inician tarde debido al público. El chileno está acostumbrado a que las tocatas empiecen tarde, entonces llegan al lugar dos o tres horas después.  Debemos cambiar ese mal hábito. Existen algunos centros culturales tienen restricciones con horarios o simplemente comienzan a una hora moderada, así, el grueso de las personas puede asistir.

LA OPINIÓN

He leído y escuchado opiniones de asistentes que no quieren volver a ver determinadas agrupaciones por el sonido o poca preocupación al instante de tocar…

Es fundamental tener en cuenta que existe gente que paga por ir al show. La idea no es perder tiempo, al contrario, es disfrutar. Al final las personas quedan con la visión de que las bandas son no son profesionales. Pero no todos los músicos son iguales, hay varias bandas que gran parte de su vida está dedicada a la música, a ensayar, producir y experimentar para lograr su objetivo, crear arte.

En la música chilena falta apoyo. Está claro. Por ejemplo, siempre en los conciertos están presente los mismos melómanos que pagan su entrada y compran el disco de la banda. De apoco se va masificando, presentándose dos bandas por noche, creando festivales, eventos, pero aún así no se logra un buen porcentaje de asistentes. Es fácil decir “escuchemos su música vía Spotify, Youtube, Soundcloud”, aunque no es lo mismo que estar en un sitio presenciando su show y puesta en escena. Ver como una agrupación ensayó y se preparó para el gran día. Detrás de esto existe esfuerzo. Crear un evento, conseguirse un local, pagar y buscar buenos implementos para que salga bien. La música se ha convertido en una profesión apoderada de pasión. Los músicos se sacan la cresta por sus sueños, a pesar de malos tratos o dinero. Cuesta salir adelante, nadie dice que es factible.

Estamos en Chile…

Por otra parte me gustaría ver más mujeres en bares o en las bandas mismas. Han aparecido muchas chicas exponiendo potencial, ganas y alegría. El rock no es de hombre, es para ambos sexos.

La escena chilena tiene un enorme potencial, fuerza, estilo y, sobre todo, buenas melodías que entregar. Uno debe arriesgarse y ser curioso al momento de escuchar. Es bueno salir de lo común para conocer nuevos mundos musicales, pero seamos conscientes, existen casos en que la misma escena (o parte de esta) no aporta al desarrollo mismo entre el espectador, los músicos y la prensa. ¡Hay que ser realista!

Paga, apoya, escucha y opina. ¡Así cambiaremos los prejuicios!

 

 

Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

Todos contra el muro

Una noche con Los Peores de Chile

Por Fernanda Schell

Viernes por la noche, hacía frío, pero había movimiento en el Barrio Italia. Once de la noche. Chaquetas de cuero y Converse entre medio de punkies y fanáticos en la oscuridad del Bar de René. Repentinamente, bajaron los integrantes de Los Peores de Chile, toman sus instrumentos, no saludan a nadie. Pogo dijo “un, dos, tres” y comienza a sonar su armónica, seguido por la guitarra rápida de Jando, el bajo de Klein y la batería de Cristian. La gente saltaba, cantaba, saltaba, salpicaba cerveza, creando un mosh. Esta noche recién iniciaba.

Los Peores de Chilese presentaron por primera vez en el antro nocturno. La banda legendaria en el punk rock chileno, que surge a mediados de 1993, creada por Pogo tras su expulsión de Fiskales Ad- Hok.

En el sector del escenario estaban Jando junto a sus compañeros, conversando y comiendo pollo con papas fritas. Allí comenté acerca de una entrevista fallida con Pogo, vocalista de la banda. De un momento a otro, Romántico Bohemio, roadie de la banda, dice “te está esperando arriba, anda, entrevístalo”. El legendario personaje de la escena sigue con resistencia frente al mundo.

Una escalera estrecha llevaba a un camarín oculto, lleno de stickers. Detrás de esa puerta, se encontraba el vocalista, un hombre delgado, escondido en una pañoleta, zapatillas viejas y clásica camisa de cuadrille.

 

 

Una conversación de franela con Pogo

Metala todo volumen, olor a hierba, algunos instrumentos votados alrededor de los cojines. Él se encontraba sentado, con mirada cabizbaja. Sonreía por momentos, miraba su pequeño camarín, mientras se quitaba la pañoleta de su cara.

Sentados frente a frente, el músico comentaba acerca del punk actual, decía es “fome, no varía mucho, seguimos estando los mismos. Hace rato debería existir una banda que debería habernos pateado la raja. Los músicos son fomes, el chileno es tosco y poco delicado. Somos un par de brutos”, y reía.

-¿Qué te motiva a continuar escribiendo y seguir en la música?

He estado probando muchas cosas, pinto, hago cómics y empecé a escribir de repente. Siempre escuché música pero nunca toqué. Esto me complementa para otras cosas. Lo malo es que no me va bien en nada. Tengo las cualidades para estar ganando plata, pero no es suficiente. 

 

¿Qué reflejan estas canciones? ¿Siguen manteniendo su ideología contra el sistema?

Nada. Los temas son historias, yo soy el dibujante de cómics. Es contar sucesos, otro día haré una historia de políticos, violaciones, una niña que chupa sangre, etc. Para mí las letras son cómics en blanco, son situaciones absurdas o historias. Tener un desarrollo, clímax y un final, en dos minutos y medio es complicado, pero me manejo bien.

 

-¿Ves alguna evolución en Los Peores de Chile?

No tiene evolución, somos todos pegados. ¿Por qué tenemos que cambiar? Da igual, podría haber hecho cantidad de canciones, haberme metido con el lado de Chicholina, hacer canciones “chicholinescas” y seguir vendiendo la pomada. Nunca lo hice. Yo sigo escribiendo temas “raritos” y son buenos temas.

 

Mientras pedía cigarros, comentaba de sus expectativas en su primera tocata en el mítico bar. Decíanada, como todas las que tengo. Que la pasen bien. Hemos ensayado la semana completa, estamos creando temas nuevos. Vamos a presentarlos. Una es de Jando y eso está bien, porque yo siempre hago los temas. Los culiaos no me ayudan y quiero apoyo. Me canso y aburro”.

Pogo decía que en enero tendrán cinco nuevos temas sus presentaciones. “Es hora que lo hagamos, algunas canciones ya están obsoletas”, comentaba el líder.  

Luego conversamos acerca de la política en Chile. Él no tiene interés en nada, no lee, ni ve televisión chilena.  

 

¿Te gustaría irte con Peores a otro país?

“No aguanto a estos culiaos. No pasa nada. Simplemente es la fatalidad de nacer en Chile, es un estigma que vamos a tener toda la vida. Si hubiera nacido en otro país, sería una estrella con dinero y trabajo”.

Decía “me calló y me guardo. Ya renuncié a la lucha y a todo”, mientras pedía otro cigarro, pero nadie tenía fuego.

 

-¿En qué está actualmente Los Peores?

Estamos grabando las canciones del cuarto disco, que jamás saldrá. Intentamos mantenernos y trabajar para las tocatas que vienen. Son hartas y no queremos aburrir a nadie. Estamos haciendo buenas canciones. Ojalá salgan a la luz.

 

-¿Cómo ves el futuro de la banda?

En el Parque del recuerdo, y reía.  

 

 

El boogie nocturno

Las once de la noche en punto. Bar de René totalmente lleno. Apareció “Doctor rock and roll” para presentar a Los Peores de Chile. Ellos bajaron, tenían sus instrumentos listos. La gente aplaudía y comenzaba la revolución. Pelos revoltosos, chaquetas de cuero, mezclilla o de negro. Al principio el ambiente estaba calmado, pero poco a poco la gente entraba, la música subía su volumen y manifestaban sus temas clásicos como Bad boy, Hollywood boulevard, entre otros. Buscaban prender al público. Otras canciones eran las nuevas y el público las disfrutaba.

 

 

La gente gritaba “aguante, grande Pogo y aguante Los Peores”. Repentinamente, cuando el ambiente ya estaba prendido. Iniciaron con el tema Síndrome Camboya. Todos gritaban en el coro, “todos contra el muro”, se pegaban y creaban un pequeño mosh. Bar de Renésintió la furia. Continuaron y su fanaticada coreaba  “ya no hay nada en que creer”, haciendo alusión a los problemas de la sociedad. El bluescon el rock and rollse enlazaban, creando una atmósfera de fiesta.

Algunos iban a las esquinas, los golpes iban por todos lados. Pogo decía “yo te quiero, yo te adoro” y el público gritaba “porque eres cochina”. La tonada en la armónica otorgaba una mítica energía de los Peores. La noche terminó luego de una hora. Ellos dejaron sus instrumentos, la gente aplaudía, mientras que Peores se despedían.

El vocalista comentó “vamos con nuestra última canción”. La gente gritaba “no”. Pogo primero dijo ”saludos a Bar de René, por esta espectacular tocata. Ojala vernos pronto. Mañana” y reía. Dejó su guitarra atrás, se acercó al micrófono y decía “Chi-cho-lina”, comenzaba a cantar el vocalista.  Empezaba a sonar a toda su potencia. Rapidez, golpes, saltos, felicidad y pañoletas al aire. La gente coreaba a todo pulmón y saltaban con euforia.

Como dijo Pogo, “quiero que la gente salga contenta, a pesar de que sean cuatro, cuarenta o cuatrocientos. Entre más mejor. Lo que me preocupa es que se vayan del concierto, cansada, transpirada, mojada y que hayan pasado una noche bonita e inolvidable. Si lo logré, genial”. Y lo logró.

 

Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

DiaCero, Saiko y Lucybell: Trío eléctrico

DiaCero, Saiko y Lucybell: Trío eléctrico

Por Fernanda Schell

A las nueve de la noche comenzó una velada que presentaba un concierto inédito en Teatro Coliseo, donde tres agrupaciones interpretaron lo mejor de sus destacadas trayectorias. Las personas estaban ansiosas por ver al trío de bandas chilenas, DíaCero, Saiko y Lucybell. Ellos realizaron un viaje hacia al pasado para recordar exquisitas melodías.

Las luces se apagaron y la euforia de apoderó de la audiencia para darle la bienvenida a DíaCero, banda que abriría la noche. El espectáculo comenzó con el tema Armas, estreno en vivo de su nueva producción.

Mauricio Clavería

Continuaron con un clásico de La Ley: Animal. Realizaron una reversión que demuestra mayor fortaleza y madurez en los sonidos. En medio de este show ingresó Denisse Malebrán, vocalista de Saiko, allí se creó un dúo lleno de pasión y melodías.

DiaCero prosiguió con el estreno del tema homónimo de su disco Topografía. Ondas eléctricas, letras expresivas, mezcla de guitarra y una fuerte batería, eso es la representación, el debut de su nuevo álbum.

En esta noche demostraron que La Ley ya quedó atrás y que ahora son una banda rejuvenecida por su propia música. Canciones como Doble Opuesto, Día Cero y Tejedores de Ilusión sonaron diferentes a la versión original. Redard otorgó su propia esencia. El show cerró con toda la fortaleza de Ecos. Fue una presentación destacable.

 

Ignacio Redard

Seguidamente se presentó Saiko, quienes celebraron sus 20 años de trayectoria  con un set cargado de grandes éxitos como Happy Hour, Cuando miro en tus ojos, Limito con el sol. En un momento, siguieron con Amor que no es y entre medio apareció Ignacio Redard, vocalista de DiaCero.

Realizaron un homenaje al rock chileno con Estrechez de Corazón, canción que todos los asistentes la coreaban. Este fue un deslumbre sorpresivo para la velada. Su presentación concisa, en el marco de esa sentida celebración, recibió el apoyo y aprecio de los espectadores. 

En Lo que mereces, melodía icónica de la banda, los fanáticos la seguían en coro y pedían más. La voz femenina de hizo sentir entre la música y el público.

 

Denisse Malebrán

Un muy breve preámbulo de un par de minutos para  que de inmediato hiciera su aparición en escena Lucybell celebrando de esta manera los 20 años del disco Rojo.

Sin embargo a lo largo de su show fueron también  haciendo un repaso por su temas clásicos como Cuando Respiro En Tu Boca, Luces No Bélicas, y Fe, entre otros.

Lucybell llevó a una especie de retrospección, nos hizo viajar entre los 90’ y los 2000’ para apreciar una emoción reviviendo el pasado y disfrutando momentos clave a través de conocidas melodías.

Finalmente, la noche se cerró con una sorpresa: Denisse Malebrán (Saiko), Lucybell y Mauricio Clavería (DíaCero) tocaron Mataz. Clásica armonía de la música chilena.

Sin duda, aquel momento fue la unión melódica expresando lúcidamente los lazos distintivos que pueden crear nuestras composiciones nacionales.

Claudio Valenzuela

 

Reseñas de la escena chilena / Por Fernanda Schell

FAKINMONO – El Despojo

FAKINMONO – El Despojo

POR FERNANDA SCHELL

Un viaje interno que transita por las experiencias de la vida, la muerte, el renacer y el cambio para volver a comenzar. Esto nos trae la agrupación chilena Fakinmonocon su disco El Despojo, álbum que expresa la potencia del rock junto a las raíces latinoamericanas.

La banda está formada por Gabriela Urrutia“Gaba”en voz y accesorios; Rubén Villalón en guitarra y coro; Roque Torralbo en guitarra; Diego Collaoen bajo y Rodrigo Tolosa en batería. Ellos entregan su segundo trabajo de estudio.

Este trabajo de estudio que consta con doce melodías para degustar. La historia inicia con una entrada que invita a sumergirte en la voz femenina de Gaba, vocalista, ingresa con el misterio. Ay Libertad posee un inicio con eufonías de oleajes marinos que va fundiéndose en un juego progresivo entre acordes, una marcada percusión y el canto potente de la vocalista, realizando una reflexión sobre la constante búsqueda para la liberación del ser humano.

Una sueva batería continuada por el bajo enlazado a un encantador sonido, crea El Cabro Manuel, historia que narra un hombre que tuvo un duro camino. La fortaleza de la letra se refleja en la dulce y gruesa voz. Esta fuerza da un salto a Escupimos Fuego, como dice su título, pronuncia densidad en sonidos, una guitarra amniótica, mientras que la voz va tomando ímpetu.

La dulzura melodía se refleja en Si Estás, tonada donde calman las pasiones, pero no pierde su esencia. Aquí se manifiestan suaves coros que acompañan a la cantante, seguida por el folclore que actúa como base.

Vuelve, melodía sensible, pasiva pero con potencia roquera. Esta canción demuestra el concepto del álbum, el despojo de la vida. La montaña sube con toda su potencia en Armarnos de valor, un grito empoderado, melódico que juega con voces transparentes y un solo de guitarra. Una misteriosa voz ingresa Permíteme, tema integrante donde sorprende en el coro por el retozo que realizan los cuatro integrantes. Un tema para deleitar.

Una jugada tonada se sumerge en Violento Invasor, cuyo planteamiento trata acerca de la conquista y la irrupción española, que trajo sangre y muerte a los pueblos ancestrales chilenos. La pasión se mezcla entre el rock, tonadas y potencia en los riffs.

El disco se cierra con Me Despojo, tema que sigue las mismas líneas que el anterior, contiene esencia de las canciones anteriores, recorriendo el álbum con constantes cambios rítmicos, una intensa guitarra y sonidos que deslumbran en el trabajo, dejándose llevar por la lírica e historia.

El Despojo es un trabajo que trasmite historia, pasión y crecimiento musical.

Fakinmono sella su búsqueda y encuentra su propia  identidad a través de las raíces, folclore y cultura chilena. Ellos lograron un sonido fuerte, directo y honesto. Sin duda marcan tendencia en la escena nacional.

 

Escucha el disco:

FAKINMONO LANZA SU SEGUNDO DISCO «EL DESPOJO»

VIERNES 26 DE ABRIL

Después de una larga temporada de difusión, la banda chilena Fakinmono, lanzará su segundo trabajo discográfico titulado «El despojo». Un registro cargado de rock y ritmos herederos de nuestra Latinoamérica.
La producción estuvo a cargo del músico y productor Pablo Giadach en Estudios Lautaro y fue masterizado por Chris Hanzsek en Hanzsek studios, Seattle, EE.UU.
EL DESPOJO es un álbum que nos habla de pérdidas, de cambios, de transformaciones profundas y que llama a la búsqueda interior del ser.

La Invitación es para este viernes 26 de abril a partir de las 22:30 horas en Bar el Clan (www.elclan.cl) Ubicado en Bombero Nuñez 363, barrio Bellavista.
Las preventas pueden adquirirse a través de Eventrid.cl a $3.000 y a $5.000 en la puerta del local.

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