Revista de Los Jaivas

Eduardo Parra de Los Jaivas

“Creo que este estallido social, popular y nacional pretende ser la apertura para un nuevo camino. Yo estoy de acuerdo, como estuve con la UP, con todas las cosas nuevas que se puedan hacer para nuestra conciencia popular, para nuestro pueblo”,

manifiesta el músico, poeta y fundador de la banda de rock nacional en entrevista con El Desconcierto. También habla sobre el documental “Los Jaivas, Todos Juntos”, que repasa 57 años de trayectoria con material inédito, y tendrá su función única durante los próximos días. Aquí te contamos los detalles.

Eduardo Parra está en un pueblo de Colombia asentado en la cordillera de Los Andes. Desde los 2.000 metros de altura ve lomas suaves, verdes y las casas de un pueblo a lo lejos. “Pareciera que estuviéramos en algo plano, pero estamos en la cordillera que nos sabe cobijar”, comenta en esta entrevista.

Desde allá ha podido seguir el proceso social chileno, interesado en las expresiones populares y en cómo se va a redactar la nueva Constitución. También está muy satisfecho con el resultado del trabajo documental Los Jaivas, Todos Juntos, impulsado por el también músico y periodista Sergio Lagos, y producido por Invercine & Wood. Un trabajo que recopila material inédito de los 57 años de trayectoria de la banda de rock con archivos aportados por la Fundación Los Jaivas.

-Eduardo, cuéntanos qué material recoge el documental y qué relevancia tiene para ustedes como ejercicio de memoria. 

-Ha sido un proceso desde que un día, un buen día –que nosotros nunca pensamos que iba a ser tan bueno al final de cuentas–, Sergio Lagos nos contactó para proponernos una idea. La idea era hacer una película sobre la vida de Los Jaivas. Desde ese momento, han pasado entre cinco y siete años, porque pasó más tiempo en espera que en realización hasta que finalmente lo produjo Invercine. Me parece que fue un año de trabajo aproximadamente, un poquito más.

Tengo que confesarlo, yo nunca estuve muy crédulo respecto a todo. Es decir, pensaba que algún día llegaríamos a buen puerto, pero los años pasaban y felizmente pasaron tranquilamente. Lo que hizo esta producción a mí me parece un trabajo arduo. En este documental las cosas fueron bastante complicadas. Nosotros teníamos a través de la Fundación Los Jaivas mucho de qué hablar, mucho que decir, mucho que preguntarnos en la producción, si es que íbamos por buen camino, si esto podía ser, si no podía ser. Muchas veces nos pareció imposible lo que ellos planteaban.

Adónde estábamos parados

-¿Qué les importaba realzar a ustedes en este documental? 

Lo que más nos ha importado siempre es la verdad, la veracidad, que no haya ningún punto oscuro, que las cosas se digan con certeza, que sean muy claras y precisas. Por supuesto no entregamos todo el archivo, fue un porcentaje bastante mínimo de nuestro archivo total. Pero eso percibíamos, lo que siempre hemos perseguido con nuestra música, tratar de dialogar con el pueblo chileno. Nuestra música siempre la hicimos pensando en que no éramos solos, en a quiénes pertenecíamos, adónde estábamos parados, y ese lugar y esa coordenada siempre fue Chile. Por ende, los países limítrofes, Argentina, Perú, Bolivia y, entonces, más allá toda Latinoamérica y, más allá, el mundo. Pero nosotros comprometidos con la tierra que estábamos pisando.

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-¿Hay alguna época particular de la banda en qué quisieron poner más énfasis en el documental que lleva por nombre Todos Juntos?

-Ese es el significado que finalmente ellos descubrieron, cosa curiosa porque ‘Todos Juntos’ se viene tocando desde 1973 y no se ha dejado de tocar en ningún concierto, sigue sonando al principio a pedido del público, ahora como exigencia nuestra. Viene desde siempre.

El documental usa nada menos que ese término, esa frase y ese disco. Fue buena la idea, aunque parezca un chiste repetido, porque creo que en la idea de hacer algo convincente, que remita a nuestra conciencia musical, a nuestra conciencia popular, nuestra visión de la sociedad, de la geografía, era lo mejor que se podía hacer.

-Este año se cumplieron 25 años del disco Hijos de la Tierra, y 40 años de la realización de Obras para Violeta Parra, ¿se aborda de alguna manera también a esto?

-Por la celebración de 25 años de Hijos de la Tierra, es interesante hablar de eso porque fue un renacer de Los Jaivas. Había muerto Gabriel y nosotros, Gato, Claudio, Mario y yo, estábamos hechos un bulto, no podíamos incorporarnos, estábamos hechos bolsas, era imposible. La Juanita y su novio en ese tiempo, Fernando Flores, se dieron cuenta del estado en el que nos encontrábamos, que era un estado deplorable porque no nos despertaban con nada, prácticamente sin decirlo habíamos casi decidido no tocar nunca más. Sin si quiera pensarlo, era nuestra actitud. Juanita y Fernando nos propusieron que podríamos continuar, que era posible.

En el caso de Violeta Parra ya es para nosotros algo muy especial porque ya nuestro lenguaje musical estaba hecho, estaba definido ciento por ciento, entonces, esta obra tiene el privilegio de contar con eso, con un lenguaje musical maduro. En cada tema utilizamos nuestros conocimientos, lo que sabíamos musicalmente. Violeta Parra es de nuestros grandes maestros, así también Pablo Neruda y Gabriela Mistral, que no solo fueron los maestros de Los Jaivas, sino que fueron los maestros de toda una generación y de todo el pueblo chileno. Creemos que esos son los maestros que nos dieron la fuerza, el lenguaje, la posibilidad de hacer lo que hicimosDate cuenta que a los tres los homenajeamos: Alturas de Machu PicchuObras de Violeta Parra; y Mamalluca está dedicado totalmente a Gabriela Mistral y al cosmos.

Despertar 

-Quiero llevarte a algunos temas de contingencia y voy a citar una frase tuya“Chile es nuestra máxima conciencia y es nuestra única razón. Hemos logrado trabajar con los elementos más preciosos de nuestro pueblo, nuestra patria, nuestro país”. ¿Cómo has vivido el momento social, político actual, el estallido social?

-Bueno, sin pretender correrme de la situación, yo no he estado en Chile, hace ya más de 40 años que vivo afuera. Me ha pasado eso, que sin estar en la realidad nacional, yo me siento muy presente, pero me tocó estar fuera del país hasta el día de hoy. No me arrepiento de eso, pero también tengo que reconocer que mi ausencia pesa porque por mucho que veas todos los días la televisión chilena, que estés todos los días preocupado de la realidad chilena, jamás va a ser lo mismo.

Pero resulta que Los Jaivas se hicieron presente, estuvieron tocando en la Plaza de la Dignidad, pese a que algunos nos preguntaban cuándo íbamos a tocar. No podemos estar diciendo tocamos a las siete de la tarde del día tanto, hay gente de Facebook que decía eso. Yo soy quien justamente ve las redes sociales de Los Jaivas, el administrador del sitio web, conozco el asunto. Pero nosotros estuvimos y también estuvieron algunos manifestándose personalmente. Nunca quemando e incendiando las iglesias, esa parte no va conmigo, es un exabrupto.

-¿Cómo ves este proceso en comparación a los procesos sociales anteriores, como la Unidad Popular, la resistencia en dictadura y después su fin?

-Fíjate que hice un parangón con la Unidad Popular, la historia vuelve a repetirse, podríamos llamarlo así. No lo vamos a comparar porque han sido procesos diferentes. Algunos historiadores dicen que no se puede comparar a la UP porque ahí se ganó en las urnas y que esto no porque fue del pueblo, fue una reacción en las calles. Bueno, o sea, sinceramente, hablo en una opinión mía, considero que toda expresión popular es válida y es digna y debe escucharse.

Creo que este estallido social, popular y nacional pretende ser la apertura para un nuevo camino. Yo estoy de acuerdo, como estuve con la UP, con todas las cosas nuevas que se puedan hacer para nuestra conciencia popular, para nuestro pueblo, hay necesidades imperiosas que se deben cumplir y se deben llevar a cabo. Por ejemplo, qué es lo que nos tienen que decir los pueblos originarios y qué debemos nosotros aceptar de ellos.

-Precisamente se abre un importante proceso constitucional con el triunfo del plebiscito. En tu opinión, ¿qué debe considerar este nuevo proceso que va a terminar en la redacción de la nueva Constitución?

-Para mí personalmente en el caso de los pueblos originarios, si son ellos los auténticos dueños de la tierra, es ahí donde está el problema principal. Tierras que fueron usurpadas, entonces, qué vamos a hablar, que nuestros gobiernos, nuestro Estado deben escuchar a los pueblos originarios, eso demás está decirlo. O sea, debería hacerse urgente, con urgencia absoluta y necesario. Este es el mismo problema en toda Sudamérica. Aquí en Colombia ha sido la misma historia. No hace mucho hubo una marcha, la minga, que se le llama, que vienen los pueblos originarios y llegan hasta la casa de gobierno.

-Y, ¿en cuanto a las artes y cultura?

-No tengo mucho que decir respecto a la cultura, o sea, quiero decir que los artistas como nosotros ya lo hemos dicho todo. Los Jaivas lo hemos dicho todo y lo vamos a seguir diciendo. Nuestro pensamiento social, humano y musical está dicho en nuestra música. Después de que por sufragio universal ganó la posibilidad de hacer una nueva Constitución, bueno, ahora hay que redactarla, hay que escuchar a todo el pueblo, a todas las voces. La redacción es popular. Ya que estamos hablando de tanto pueblo, hagámosla entre todos.

-Para cerrar, Eduardo quisiera preguntarte por la gestión de la actual ministra de Cultura, Consuelo Valdés, estos días ha causado polémica lo que dijo respecto al presupuesto para el sector.  “Un peso que se coloque en Cultura es porque se deja de colocar en otro programa o necesidad de los ciudadanos”. ¿Cómo observas esta situación? 

-Bueno, es divertido que no haya plata para la cultura, que haya que privilegiar otros sectores de la sociedad antes, que no exista prioridad. La cultura de todas maneras debería estar dentro de lo prioritario.

-¿Qué demuestra eso? 

-Bueno, sin esto no tendríamos nada. Habría, creo yo, que tener en las diferentes áreas un representante, o sea, en la música, en el teatro, la pintura. Habría que justamente transformar eso, las áreas culturales definirlas bien y establecer un área de dirección, un ministro referente a eso. Siempre es complicado y jodido eso. Entonces, yo digo hagamos un Ministerio de la Música, un Ministerio del Teatro, el Ministerio de la Escultura, ahí es cuando la cosa se pone un poco más seria, más complicada de por qué es ministro este si podría haber sido otro.

Revisa la entrevista completa acá: