Claudio Ríos, autor de la novela “Elsinore”: “Son temas que se dan en la vida real y es bueno pensar en eso”
Música, historias de amor, desamor, realidad, nostalgia y desencuentros, es parte de lo que se puede encontrar en “Elsinore”, texto escrito por Claudio Ríos y publicado por RIL Editores. Esta es la primera novela del periodista serenense.
Música, historias de amor, desamor, realidad, nostalgia y desencuentros, es parte de lo que se puede encontrar en “Elsinore”, texto escrito por Claudio Ríos y publicado por RIL Editores. Esta es la primera novela del periodista serenense.
La novela se ha perfilado como una historia recomendable para cualquier fanático y fanática de la música, pero debido a su estilo directo y desenfadado, ha logrado llegar a diferentes lectores.
Este es un relato que abarca la historia de un par de amigos santiaguinos, Camilo y Jean, quienes tenían la banda llamada “Elsinore”, en su tiempo fueron furor, hasta que llegan a su fin. Sin embargo, siguen trabajando juntos en el destacado bar “Piccadilly Palare”, lugar que reúne lo mejor de la escena underground. Dentro de la historia, van ocurriendo varios sucesos, ligados al regreso de la banda, historias de amor, suspenso y más. Todo esto va acompañado de una banda sonora que está compuesta por bandas como Primal Scream, The Smiths, Pulp, The Stone Roses, entre otras.
Para saber más acerca de la novela, conversamos con su autor, Claudio Ríos.

– ¿Cómo surge la idea de escribir “Elsinore”?
– No nació como la idea de hacer una novela necesariamente y el resultado se fue dando de manera bien espontánea. Eso sí, desde que me propuse publicar pensé en la idea de abordar la historia de una banda, le di muchas vueltas a eso, porque tenía que ver con un mundo que personalmente me gusta mucho.
Me encantan las tocatas, los conciertos, tengo muchos amigos y conocidos que son músicos, así que conozco este ambiente. Desde entonces ya pensaba en usar harta referencia a bandas de los ochenta y noventa, es lo único que tenía más o menos claro.
Al ponerme a escribir en el computador, sin quererlo me decanté por un relato corto sobre una noche de “carrete” que se salía de control en un bar, lo que después se transformó en el capítulo “Panic” de “Elsinore», uno de mis favoritos. Ese capítulo es muy importante, primero porque dentro la novela marca el giro de la segunda mitad, es el punto de inflexión que desencadena todo lo que viene después. Además me dio la idea de mezclar el tema de esta banda de rock del pasado, con algo de fama, pero desaparecida, con un presente en que los protagonistas son dueños de un local y que todo se pone muy turbio. Tras terminar ese capítulo me di cuenta de que “Elsinore” sería una novela, que tenía todo lo necesario para crear una historia interesante de una banda como quería, pero también de sus integrantes, de lo que finalmente se trata todo esto.
– Al momento de escribir. ¿Buscaste información, escuchaste alguna banda o alguna inspiración para redactar?
– Yo soy ochentero y salí del colegio (José Victorino Lastarria) el 98, así que viví en gran parte el movimiento de esa década, que estuvo muy marcado por bandas brit pop, post punk, algo de la new wave que quedaba, varias cosas que venían de los ochenta, etc. Al menos eso es lo que estaba pasando en el Reino Unido y en Santiago había un fandom importante que era llamado “alternativo”, principalmente porque el acceso era mucho más complejo que el que existe hoy. Ese gusto tan profundo por esas bandas y su estética fue lo que me movió, por eso los personajes principales hacen cierta caricatura (pero muy cariñosa) a los héroes de la época, me refiero a Brett Anderson, Jarvis Cocker, Bobby Gillespie, los hermanos Reid y muchos más. Volver a escuchar esas bandas mientras iba escribiendo me ayudó mucho para poder recrear de una manera más honesta y natural el ambiente de la época.
– Para crear la historia de Camilo, Jean y la banda. ¿Te inspiraste en alguna historia ligada a alguna agrupación?
– Tiene que ver con lo que he visto con muchas bandas emergentes, la manera en que se sacan la cresta para poder tocar en clubes, como se desangran y ponen todo de su parte para que el público les dé una oportunidad de ser escuchados. Esos sueños de juventud, al menos, son indispensables para construir la primera parte y contar el recorrido que tuvieron que atravesar al comienzo. Ahora, ellos logran consolidar a “Elsinore” como una banda potente dentro de esta ficción, para lo cual me basé en bandas nacionales, particularmente en Pánico y en cómo fueron recibidos en Europa, luego que acá solo fueran una banda conocida en circuitos muy under.
Para el regreso, traté de imaginar las motivaciones que puede tener una banda para volver a tocar, pero más allá del dinero. En este caso, ligué todo a motivos personales que van desde el amor y la amistad, la nostalgia a otros menos nobles, como revanchismo, ego y vanidad.
– ¿Crees que expones las dificultades que se presentan al ser parte de una banda?
– Totalmente, al menos eso intenté transmitir en los primeros capítulos, desde que tocan en el liceo en una presentación desastrosa hasta que van formando y consolidando la banda con nuevos miembros que son muy talentosos. Hay una historia de crecimiento que no solo es en lo artístico, también de maduración personal, lo que significa que cada uno de los personajes debe sortear desafíos, momentos malos, otros buenos, volver a caer, levantarse y repetir. Yo creo que ninguna banda tiene una historia pareja y lineal, ni siquiera los Rolling Stones o Los Jaivas, que se han mantenido siempre activas. Siempre pasa algo, hay muertes, hay peleas, hay deserciones, lo que sea. Eso es parte de la madurez que van ganando como grupo humano, lo mismo que pasa en la vida común y silvestre. Si bien “Elsinore” es una historia sobre una banda de rock junto a todas sus luces, finalmente los personajes son tan humanos como uno, se equivocan y aciertan igual que todos.

– En la historia se presentan varios momentos que pueden ser ligados a una historia real. ¿Qué tanto hay de ficción y realidad en los capítulos?
– Hay de todo. La mayor parte de lo que se cuenta es producto de mi imaginario, pero también hay capítulos que hacen referencia a mi propia vida. La historia de amor entre Jean y Beatriz está basada en una relación muy bella e importante que tuve, pero que finalizó muy mal, tras la cual atravesé por uno de los momentos más oscuros de mi vida. No sentía motivación ni sentido alguno por nada, a pesar de que intentaba aparentar que estaba todo bien. Todo ese amor, la pena, la rabia, la pérdida, el terror a soltar, todo eso lo deposité en una historia romántica que es muy compleja, pero también muy real. Así como la historia de Camilo y Macarena es mi idealización del “amor después del amor”, decirme a mí y al lector que no todo está perdido, que siempre habrá una segunda oportunidad para ser feliz sin que lo esperes. Que tal vez tu media naranja no era quien tu pensabas o quien querías, quién sabe, pero al menos traté de darle ese regalo a esos dos personajes que adoro y me sentí muy aliviado al ser capaz de ver el amor de una manera más positiva otra vez. No creerías la cantidad de personas que me han dicho que se identifican con Camilo y Macarena, para mí eso ha sido algo muy inesperado y lindo.
– En algunos episodios se encuentran temáticas o momentos crudos que pueden recordar a episodios de la historia del rock. A través de esto. ¿Cuál fue tu objetivo de ir narrando esos momentos?
– Precisamente hay capítulos que son muy crudos, que incluso me hicieron cuestionar si debía añadirlos o no. Sin embargo, decidí seguir con mi idea hasta el final porque son temas que se dan en la vida real y es bueno pensar en eso, recordar casos similares que han pasado en nuestro propio país. Si hablamos del abuso sexual y sus consecuencias, que es un tema polémico que se aborda en la novela, es probable recordar noticias tan sórdidas como lo que pasó con Antonia Barra ¿Cuántos de esos casos pasarán a diario en Chile y no son resueltos por no tener la misma cobertura mediática? ¿O porque el violador tiene lucas y poder? Quise hacer una referencia bastante directa a esto en uno de los pasajes del libro, porque me parece que basta con escarbar un poco para encontrar un montón de porquería debajo de nuestras propias narices, mucha basura metida bajo la alfombra. Quise impactar, pero con la idea de remecer un poco al lector, no por puro morbo.
Eso es un tema, pero además hay otros que están permanentemente cerca nuestro, como la depresión, que hasta hoy es vista como algo superficial, no le tomamos el peso y muchas veces fallamos al no lograr entender lo que vive una persona que pasa por esto. Hay gente que vive en oscuridad como Jean y no nos damos cuenta, tal vez porque no queremos hacernos cargo de ese cacho, no de verdad, solo de la boca hacia afuera, porque cuando necesitan ayuda, los que realmente están son pocos.
– Todos los capítulos tienen títulos de nombre de canciones. ¿Cómo fue el proceso de seleccionarlas?
– Eso nació como una casualidad bastante afortunada. La verdad es que en mi carrera como periodista, siempre he sido bastante malo para poner título a las cosas que escribo, es algo que no me hace sentir orgulloso, pero que he aprendido a asumir con el tiempo. Entonces, cuando ya tenía claro que “Elsinore” sería una novela, simplemente le puse un nombre X a los capítulos para distinguirlos. Es ahí cuando me puse a escribir del bar de Camilo y Jean, el Piccadilly Palare, y de todo lo que pasaba adentro. Por lo tanto le puse así, (The) Piccadilly Palare. Cuando leí ese capítulo con el tema de fondo se me encendió la ampolleta y pensé en que cada capítulo, hecho o por hacer, llevara el nombre de una canción que la representara, fuera por el nombre en sí, por algo de la letra, por la intensidad, por el ritmo, lo que fuera. Creo que la selección fue un proceso en sí mismo y lo disfruté muchísimo, por eso me encanta cuando la gente revisa la playlist que puse al final y la comenta como si fuera una banda sonora de película. De hecho, en los primeros meses ya tiene más de 3 mil reproducciones solo en Youtube Music.
– Se mencionan varias bandas, canciones, discos, de Pulp, Primal Scream, The Smiths, Virus, The Sisters of Mercy, entre otras. ¿Provienen de gustos personales o te imaginaste una banda sonora para los personajes?
– Son bandas que me gustan, por supuesto, bandas de mi vida, no por nada Camilo cita constantemente frases de The Smiths. O sea, conozco sus letras y tenía súper claro dónde y cuándo poner una de éstas para reforzar la idea de que él es mega fan y que tiene una personalidad muy acorde, es como un Morrissey pero en versión violenta. A lo que voy es que me pareció más consistente y auténtico citar música que conozco y que de verdad me guste. No quería hacer ningún tipo de investigación como para irme por otra rama como la música clásica o jazz, por poner un par de ejemplos, solo quería que el texto fuera visceral y orgánico, así que ocupé mi propio bagaje, para bien o para mal. Partiendo de esa base fue super entretenido ir creando las características personales de cada personaje añadiendo ciertas bandas que los representan a la perfección. Camilo, es una mezcla entre The Smiths, The Clash y The Jesus And Mary Chain; Jean, más tirado para Primal Scream, The Mission, Spiritualized; y Beatriz 100% Cocteau Twins, Siouxsie and The Banshees y Cranes. Para alguien que ama la música y la literatura, fue un verdadero deleite jugar con tantos elementos.
– Actualmente. ¿Estás trabajando en algún proyecto?
– Precisamente uno de mis proyectos actuales es la segunda parte de Elsinore. Lo cierto es que me entraron esas ganas apenas cerré el primer libro, sentí que me quedaban tantas cosas que contar y que los personajes daban para mucho más. Tampoco quería un texto demasiado largo, me gusta que Elsinore sea relativamente breve y con un ritmo bastante vertiginoso. Si me alargaba innecesariamente, mataba un poco ese estilo medio punk que quería impregnar. No obstante, tengo muchas nuevas ideas para una segunda parte y estoy muy avanzado con eso.
Eso sí, para quienes ya leyeron “Elsinore”, les adelanto que habrá algunas diferencias no menores en el tono, ya que seguirá directamente del final del primero, por lo tanto puede ser un libro más violento y crudo, más relacionado con el bajo mundo del narco que del rock, lo cual es lógico, porque meterse con esta gente nunca deja de traer consecuencias. De todas maneras, por supuesto, también tendrá mucho de lo que se hizo antes y que le gustó tanto a sus lectores. Es decir que habrá mucha música otra vez, mucho humor negro y amor del bonito.
Por otro lado, quiero publicar un libro de relatos que hace rato tengo en mente y en el cual necesito trabajar urgentemente. Son varios cuentos que van en una estética muy similar a lo ya visto, pero también algunas novedades bien interesantes, como futuros apocalípticos e historias sobrenaturales. Hay bastante por escribir y eso me hace tremendamente feliz.