Los Perros de Pavlov regresan con “k.o”

Bajo la sombra de un sintetizador y explorando nuevas narrativas a través del juego, la agrupación santiaguina comienza el año 2024 con una exhibición de mixturas que los acerca aún más a un territorio único y enigmático.

Bajo sus propios términos y lenguaje fresco, Los Perros de Pavlov han dado inicio al 2024 con “k.o”, un nuevo paso creativo que evidencia su búsqueda constante de una identidad propia. Distanciándose de su anterior sencillo, “tiernamente.”, la banda se sumerge en sonidos que llevan a los oyentes a impregnarse de esta otra faceta esencial de su música.

Atmosférica desde su génesis y emocionalmente oscura y tensa, “k.o” podría llamarse la pieza más cinematográfica de Los Perros de Pavlov.  El escenario nocturno y onírico se entrelaza con una sensación de mareo, representada por un dron constante a lo largo de la melodía. Por otra parte, su estética derretida con delay etéreo se difumina como un sueño, contrastando con un coro denso y rockero, elemento siempre presente en la banda.

Esta dualidad refleja la tensión de la letra, explorando el amor y el dolor con metáforas sutiles, como un juego de boxeo emocional: “nos gustaría destacar la mezcla de cosas que tiene la canción, como por ejemplo la fusión de sintes con guitarras mas todo con un coro muy emotivo. Este es un single emotivo que recoge clichés del romance pero abordados con un giro más críptico que invita a ser descifrado”.

Esta estética también está plasmada en el arte del sencillo en la que aparece un perro quemado por ácido. Vinculado a Pavlov, el arte encapsula la metáfora central de la canción: el amor y el dolor; con este no solo se buscaba ilustrar el tema, sino que busca contar otra historia, profundizando en el misterio del amor y sus consecuencias.

Una odisea sonora que transporta a los oyentes a través de los misterios del amor, la ciencia y sus consecuencias. Los Perros de Pavlov desafían expectativas, tejiendo una historia musical que deja a su paso un rastro de enigma y emoción.