Mil novecientos sesenta y cuatro. Ya se había hecho tradicional que todos los años animáramos esa fiesta de Halloween. Las últimas veces ya fuimos disfrazados e inventábamos un mini show para darle realce al espectáculo musical. 

Aquella vez, inventamos un simple sketch, donde Mario (disfrazado de vieja), era perseguido por un (colono, Gabriel con barba postiza) que corrían por el escenario girando y girando, hasta que el colono lograba lacear a la vieja. ¡Lo pasábamos muy bien en esa fiesta y tocábamos hasta el amanecer!