Comienzo a leer esos recados enviados por Gabriela Mistral desde distintos lugares del mundo. <<Conversando con los míos>>, decía. Artículos, cartas, columnas de reflexión, ensayos, que escribía lejos de su tierra, verdaderos <<poemas en prosa>>, como dijo en su momento el escritor Enrique Bunster. Y siempre pensando a su Chile amado, patria en la que hizo crecer sus raíces de identidad. El libro lleva el título de Recados Completos y acaba de ser publicado (Ediciones La Pollera, Santiago, julio 2023). En sus más de 700 páginas nos conversa sobre naturaleza, educación, arte y literatura, política, religión.


Le comento a mi hija Catalina este maravilloso hallazgo preparado por el investigador Diego del Pozo. Y me dice, <<Parece que este va a ser el año de nuestra gran poetisa, la primera Premio Nobel de las letras de la América morena. ¿Sabías que ProCultura editó por primera vez en forma completa sus Sonetos de la Muerte en diciembre pasado? Y fue justamente Diego del Pozo, experto en su vida y obra, quien estuvo a cargo de esa edición. ¿Y te conté que se le está dando marcha al proyecto de recuperación de la casa donde vivió en Los Andes entre 1912 y 1918 y en la que escribió estos sonetos que dieron vida a su nombre mundialmente reconocido? Su seudónimo literario. ¿Y sabías que la escritora Patricia Cerda publicará una novela sobre la vida de Gabriela Mistral en enero próximo?>>


Y me cuenta muchos aspectos desconocidos para mí sobre la vida de la maestra de tantos niños y niñas junto con entregarme valiosa información. <<Gran parte de los Sonetos de la Muerte los escribió bajo el añoso sauce ubicado en el corazón del patio de su casa de Los Andes, el que aún está verdeando allí. Visitamos el lugar hace un mes atrás con el investigador andino Marcelo Mella, Patricia Cerda y la directora de Procultura Ilonka Csilag.>>

Me muestra un artículo sobre la poetisa publicado hace años en la Revista Zigzag, donde ella afirma <<He vivido aquí los seis años más intensos de mi vida; todo se lo debo a este sol traspasador, a esta tierra verde y a este río. Hasta tal punto fijé mi corazón en este paisaje hebreo de montañas tajeadas y purpúreas, que quiero llamar a Los Andes mi tierra nativa, la de mis preferencias”. Según declaró el propio Del Pozo con motivo de la presentación del libro «los sonetos de la muerte pueden rastrearse entre 1912 y 1919; fueron producto de un proceso de escritura, luto, búsqueda y poesía que la acompañó durante su estadía en Antofagasta, Los Andes y Punta Arenas». A su vez, el alcalde de Los Andes Manuel Rivera señaló en esa oportunidad que <<este libro es parte de una alianza estratégica que tenemos con Fundación ProCultura que contempla la restauración de la casa que Gabriela Mistral habitó en Los Andes, en el sector de Coquimbito, y viene no solo a pagar una deuda de la comuna con la poeta, sino también a visibilizar a Los Andes como el lugar en que vivió momentos fundamentales de su vida puesto que fue en estas tierras donde nacieron los primeros versos de los Sonetos de la Muerte y donde escribió gran parte de Desolación.>>

Luego de la reciente visita a la casa de Los Andes, Ilonka Csilag aseguró que << la Casa Museo Gabriela Mistral representa el logro de una antigua aspiración, una ancestral aspiración, de la comunidad andina: y es que la casa donde vivió Gabriela Mistral en Los Andes se transformará en un museo que no solo la recuerde, sino se convierta en una instancia que potencie el conocimiento de su obra, tanto en los visitantes de afuera como en los propios andinos. Porque los andinos constituyen una comunidad que defiende su patrimonio cultural con mucha fuerza y mucha convicción. Respecto de la casa, la idea es dar a conocer al mundo a una poeta extraordinaria, una mujer muy valiente que no trepidó en perseguir y conservar sus ideales por sobre todas las cosas. Ella nos llena de orgullo, es verdad, y es por eso que este museo es una instancia que permitirá a todos -desde los más pequeños, por las actividades que contempla el museo como los talleres de granja, de cultivo, y otros, hasta las personas mayores, y especialmente las mujeres- les permitirá ir descubriendo, poco a poco, la belleza, los valores y todo lo que ella construyó en una época aún tan precaria en muchos ámbitos. De manera que esperamos, una vez lograda la aceptación por el Estado para la construcción, la ejecución se pueda comenzar a hacer ya en uno o dos años.>>


Por su parte, Patricia Cerda manifiesta su emoción con esta visita y señala: <<Agradezco haber conocido esta casa y haber apreciado la vista que tenía Gabriela Mistral desde allí hacia el valle de Aconcagua y hacia el río, además de haber estado al lado del sauce donde ella escribió los Sonetos de la Muerte. Haberme imaginado cómo se sentía ella ahí, la inspiración poética que daba ese entorno y además cómo se sentía con esa gran interrogante que fue el suicidio de Romelio Ureta. De la relación que tuvieron ellos sabemos poco, excepto algunos poemas que escribió ella en esa época: poemas de una mujer enamorada que hablan también de encuentros eróticos. Visitando la casa y viendo la cercanía que tiene Los Andes con Santiago, yo pienso que allí van a llegar buses de escolares desde la capital y va a ser una cosa muy bonita encontrarse con ese lugar, imaginarse a la gran Gabriela viviendo ahí, la curiosidad que va a despertar en ellos saber quién era esta Gabriela Mistral a la que recién estamos redescubriendo. Porque ella estuvo mucho tiempo tapada un poco por Pablo Neruda… Y Gabriela Mistral siempre como a la sombra, ella con su democracia, su misticismo. Entonces, va a ser el gran descubrimiento del siglo XXI. Yo creo que, en cuanto a la poesía y literatura chilena, este va a ser el siglo de Gabriela Mistral>>.


El investigador Marcelo Mella, por su parte, dice que <<más que recuperar el nido (el origen del nombre Gabriela Mistral) se está visibilizando su obra y su paso por nuestra ciudad. El hecho de visibilizar todo ello dará pie a que las nuevas generaciones investiguen y conozcan su obra e historia. La casa será el soporte histórico y la estructura concreta de ese paso por nuestra ciudad, el vehículo necesario para iniciar este viaje del pasado, presente y futuro.>> Catalina me facilita varias fotografías de esta visita a la casa de la poetisa en Coquimbito. En una de ellas, se lee el texto de la placa que identifica el lugar donde hizo clases: el Liceo Los Andes, que hoy ocupa el Círculo Italiano. Dice: <<En este solar impartió enseñanza entre 1912 y 1918 la insigne poetisa y Premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral. La ciudad de Los Andes, a su memoria. Municipalidad de Los Andes, Círculo Italiano. Octubre de 1994.>>


A la luz de su poesía seguiremos pensando a Chile con ese amor profundo que nos traspasó con tanta generosidad…dame la mano, Gabriela, y danzaremos…


Julio 2023