Euforia: El “Corazones” de Kidd Voodoo está resonando en todas partes
Jorge González lanzó en 1990 uno de los mejores discos de la música chilena: Corazones. Luego de años de éxitos con Los Prisioneros, decidió cambiar las letras de protesta y revolución, por una mirada íntima a todo lo que sentía en esos momentos. Del Rock al Synth pop, de las canciones saltadas a baladas románticas. Hacer algo diferente, cambiar la forma en que se construye un proyecto, puede cambiar la historia.
Tal como lo hizo Jorge González hace 26 años, ahora Kidd Voodoo, nos presenta un disco íntimo, musicalmente trabajado en detalle con melodías intensas y colaboraciones que hacen de “Euforia”, una de las mejores noticias del año y quizás de la década para la música chilena.
En palabras del mismo autor, quizás lo más fácil y sencillo era lanzar otro disco de reggaeton, con éxito asegurado, pero al sentarse a escribir nacieron canciones que van por otro camino, ¿Synth pop? ¿Les suena?
Volvemos a Jorge González, un loco incomprendido que ha tenido que cargar con la pesada cruz de nacer en el país equivocado, una larga tierra y angosta que no valora lo suficiente a sus artistas desde los inicios de la República. Y pese a ello, ha sido influencia para generaciones en todo Latinoamérica. Tanto así, que uno de los artistas chilenos más importantes del momento, Kidd Voodoo, decidió homenajearlo en su show el año pasado en el Estadio Chinquihue de Puerto Montt, cantando “Tren al sur” y “Estrechez de corazón”, ambas del disco “Corazones” de Los Prisioneros, y ese no fue cualquier show, fue televisado para Chile y el mundo por Televisión Nacional de Chile.

El recién lanzado “Euforia” de Kidd Voodoo fácilmente podría ser un cassette de 1990. Así que lo haremos posible. En el “Lado A” encontramos:
- Quema
- Tu corazón (Para Papá)
- En el suelo
- Dando vueltas (Ft. Pablo Alborán)
Y en el “Lado B” dejamos:
- Poder Quererme
- Incondicional (Ft. Mon Laferte)
- Llora (Para Mamá)
- Euforia
Ya decididos los lados, en uno su mamá y en el otro su papá, podemos avanzar con algo muy relevante, David León Urbina, más conocido como Kid Voodoo, se encerró en el estudio a crear algo diferente a lo esperado, fresco, único, es sin duda, una joya, un regalo a la posteridad, de esas canciones que dan ganas de salir a escuchar caminando por la Alameda con el personal estéreo en la mano. Pero, estas canciones no nacen de la nada, nacen de un corazón roto, tras la separación de sus padres.
Al igual que Jorge, David nos entrega un producto que está manchado con el dolor de su alma.
Sé que quizás pueden pensar que las colaboraciones del disco son relevantes, más allá de que cada uno de ellos entrega un valor agregado, Mon Laferte su fuerza, entrega y voz excepcional, Pablo Alborán, su calidez, emoción y sensación de intimidad, y Rels B, su forma de cantar a un tiempo y ritmo único; prefiero expresar la emoción entre la conexión de la vida de dos artistas que pese a la distancia de décadas, nos han entregado sus corazones rotos, sus corazones fuertes.
“Euforia” se siente distinto, se siente real y tiene vida propia. Más allá de los números, que ya son increíbles en todas las plataformas digitales, estamos frente a una obra de arte que nos regala una oportunidad para sentir la música como si fuera 1989, y quizás sí lo es, el mundo es una locura y se necesita más que nunca “alegría, entusiasmo, optimismo, satisfacción, vehemencia, ímpetu y ardor”, que según la RAE, son sinónimos de euforia, pero también en sus raíces encontramos “fuerza para soportar”, una vida que se vuelve difícil de un momento a otro y la música nos permite volver a encontrarnos, encerrarnos en los audífonos en medio del ruido y el gentío, para sentir quienes somos y, así como Jorge González, Kidd Voodoo y tantos otros artistas de excepción, ayudarnos a sentir más allá de los que vemos, en ese encuentro, en ese choque, la música se vuelve real.