DESDE UN AVIÓN

Eduardo Parra recuerda para los lectores de Revista de Los Jaivas algunos aspectos inéditos del álbum Aconcagua.
Por Fernanda Schell

Aconcagua reúne un grupo de grabaciones realizadas a principios de 1980. Los temas cuentan experiencias de momentos pasados de sus vidas. Se agregan también regrabaciones de melodías y letras que fueron impresionando la mente y los corazones de los músicos a lo largo de esos tramos de existencia que van desde su partida de Chile y que alcanzan hasta el momento del regreso a la patria amada, idolatrada tan impresionantemente cantada en el tema que da comienzo a este álbum para quedar convertido en el nombre de una geografía amorosa, versificando y creando en un pentagrama criollo y universal la ternura de un continente que ahora los va hacer depositar para el pueblo la madurez de su lenguaje musical.

Aconcagua debería resumirse en nostalgia y armonía de colores, sabores y aromas.

Es una columna vertebral de un sin fin de melodías que acongojan con la dulzura de una honesta sinceridad.

Este álbum significa un rumor de diferentes culturas, todas ellas unidas, por la humildad y confianza de cinco hombres que recuerdan las raíces ancestrales de su tierra como si estas fueran el tesoro más preciado que deberíamos rescatar para las generaciones del futuro.

¿De qué manera surgió la idea de realizar ese trabajo?

La idea que siempre uno tiene en mente: “sacar un disco”.                

Ya nos pesaba el espacio de tiempo entre un disco y otro. Un álbum está compuesto de canciones, de temas. Había que esperar a tener unas cuantas para llegar a completarlo. Entonces muchas canciones y temas en muy diferentes estados de creación pululan en nuestras mentes y en el taller o sala de ensayos.

Definitivamente. Aconcagua es un álbum de recopilaciones. Pero es la recopilación de nuestra propia existencia.

¿Cómo fue el proceso de producción, composición y arreglos?

Este álbum tiene una particularidad que lo hace diferenciarse bastante de los otros y el caso es de que fue hecho de temas donde muchos de ellos se trabajaron en gira o se inventaron o fueron sugeridos por momentos que durante aquellos años pasábamos en giras que ya en Europa se habían hecho nutridas y ahora se les agregaba el regreso a Chile, a Sudamérica ( hay que recordar que cuando vinimos a hacer Alturas de Machu Pichu, primero hicimos Buenos Aires en Obras Sanitarias que fue un concierto multitudinario donde invitamos también a Mercedes Sosa y otros músicos).

En fin, recuerdo perfectamente cuando estábamos en Austria y una noche en el hotel cuando había una o dos noches de descanso, yo, acostado en mi habitación escuchaba como en otra, todos los demás inspirados en sacar una canción que yo recién estaba escuchando. Y era lógico: todos la escuchábamos por primera vez. Recuerdo muy bien. Porque posteriormente a mí me tocó hacerle la introducción en el Moog. Se trata de Desde un barrial.

Gato se inspiró en nuestro regreso a Chile en el momento de cruzar la fabulosa cordillera de los Andes. Gato y todos vemos magnífico el Aconcagua. Inspiración directa: “Desde un avión…”

Al trabajo de producción lo afectan los mismos ajetreos. En Wikipedia está escrito muy claramente ciertas condiciones en que fue realizado el álbum:  Aconcagua es un disco editado por el grupo chileno Los Jaivas en 1982, que reúne un grupo de grabaciones que la banda realizó a principios de la década de 1980, entre las cuales se cuentan temas compuestos en otras épocas, regrabaciones de temas antiguos y un par de temas nuevos para la ocasión. Fue editado en Chile, además de Francia y toda Latinoamérica.

Los arreglos y toda la música es una mezcla de temas que iban quedando como postulantes para una futura recopilación. Esto lo vimos nacer ya temprano en nuestro trabajo de taller. No existe una conducta única, existe el estilo de Los Jaivas que a cada momento tratábamos y siempre hemos querido pintar.

¿Qué significado tiene el álbum para usted como para la banda? 

Este álbum para mí tiene el aire completo de un álbum hecho en movimiento: nutridas giras, cambios de país. Todo eso va a quedar impregnado en nuestra creación, en nuestro repertorio.

¿Qué me puede contar de la carátula? ¿Tiene algún significado? 

Para mí, la carátula muestra el espíritu que nos está entregando el universo, el planeta, el continente, el país, la tierra. Es el espíritu de nuestra música en cada instrumento. 

La carátula fue creada por René Olivares, ¿ustedes le dieron la idea o él tomó las decisiones para crearla? 

Él la creó a su gusto. Es una fantástica interpretación de nosotros, de nuestro trabajo y concepción musical.

A propósito de esta pintura y de nuestra música, debo decir que tanto la cordillera así como el mar, guardan para nosotros un inmenso significado cultural que identifica y le da sentido a la existencia de nuestro país, así como ambos baluartes unen y sellan completamente a todos nuestros territorios americanos.

¿Por qué vestían de blanco? 

Porque Alejandro Parra que era nuestro iluminador en aquellos años, nos propuso vestirnos de blanco. De esta manera podíamos tener cada uno el traje cambiando de mil colores. ¡El espectáculo se veía bonito! Y fue así como llegamos a Machu Pichu sin cambiarnos de traje blanco.

¿Cuál es la historia del tema Mambo de Machaguay?  

A nosotros nos impresionó siempre el folclore peruano, así como el de cada uno de los países de todo el continente americano. Podríamos haber interpretado muchos otros temas más de aquel vasto y milenario repertorio. Pero por aquellos días Mambo de Machaguay nos gustó mucho y se instaló para siempre en nuestros conciertos.

                                 Eduardo Parra y Fernanda Schell