Por FERNANDA SCHELL

LA CARA MUSICAL DE SERGIO LAGOS: “Lo único que sé es que van a seguir pasando los años y yo seguiré haciendo discos”…

Periodista, músico, padre y dibujante. Estos son algunos de los interesantes rasgos que conforman el perfil de Sergio Lagos, el hombre de la TV, que no solo se contenta con esta profesión que lo ha logrado identificar a nivel internacional. También su corazón late por otra alternativa apasionada: “Marciano” y su proyecto solista, hicieron de él un músico consagrado. 

Desde muy pequeño conoció el gusto por el arte musical, su madre se lo inculcó.  

A causa de los encuentros con tocatas, instrumentos y enseñanzas por el universo del sonido, tomó la decisión de formar un grupo junto a Rodrigo Castro con quien editó 5 discos. Después de 10 años decidió seguir el camino como solista formando así la banda “Los Gaffers”, agrupación que ha entregado ya 4 álbumes.  

Además de la música, el periodismo lo llevó a ser rostro de Canal 13 donde ha encabezado la conducción de los reality shows, programas nocturnos y la conducción del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. 

Para interiorizar un poco más el costado musical de Sergio Lagos, te invitamos a leer la siguiente entrevista.  

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F: Tu primera banda fue «Caballero Negro». ¿Cómo evocas ese tiempo? 

S: «Yo tenía 16, y la música se fue acercando de maneras bien subliminales, porque vengo de una familia musical. Mi vieja es musicóloga. En mi casa entraba gente con disco, o si no, no entraba. Está actividad se fue transformando en una cosa más suave. La música era un primer “filtro” humano de búsquedas y motivaciones.  

Mi vieja en esa época hacía clases en la universidad y tenía mucho contacto con el mundo más joven. Me llevaba a ver a una banda de trash que se llama “Pentagram”. Estamos hablando del 86’, donde por primera vez vi la guitarra eléctrica. Me dediqué a mirar qué es lo que pasaba con este instrumento, y ahí partí, averigüé el nombre del guitarrista y fui a buscarlo.  

Llegué a una pieza chiquitita, en un barrio de Temuco, él vivía en un lugar pequeño, ahí se montaba la batería. Un día llegué a pedirle que me enseñara a tocar guitarra eléctrica, él me enseñó durante dos meses, y luego me dice que ya no me podía seguir haciendo clases porque quería invitarme a que fuera parte de su banda. Yo no lo podía creer, porque este era un tipo universitario y yo era un mocoso. Así partió “Caballero Negro”, fue excepcional porque fue mi primer trabajo musical constante, periódico, con ensayos, fechas, afiches, una grabación e ir a la radio”. 

F: En definitiva. ¿Qué te llevó a estudiar Periodismo? 

S: “En realidad el periodismo fue una casualidad más que una búsqueda, porque yo estaba en la música con mi pasión y era mi principal eje, también me interesaban muchas cosas, tal vez escribir, la pintura, fotografía, la imagen ¡Todo! Estaba muy impactado por la fuerza del arte y la creación, como respuesta yo creo a un anhelo espiritual o personal de aportar y de poder sumar en este mundo.  

Me vengo a estudiar Periodismo porque finalmente había tenido un amigo, mi mejor amigo, quien me había hecho interesarme para estudiar en la Andrés Bello. Razón suficiente para que dijera “me meto ahí”, vi una malla en la que había doscientos ramos de todas las cosas, digamos -faltaba botánica- pero tenía de todo. En un instante fue difícil porque pensé “lo mío es la comunicación audiovisual, el cine”. 

F: De esta eterna búsqueda dentro del universo de la música, cuando formaste el grupo “Marciano” a mediados de los 90’s. ¿Qué recuerdas de aquel momento y qué rescatas musicalmente de esta banda?  

S: “Lo interesante de “Marciano” es que no es un recuerdo, es una cosa súper presente. Nunca me sentí un guitarrista, como el típico compañero que llegaba y cantaba cincuenta canciones y que en las fogatas la llevaba, o el guitarrista que tocaba los solos. Siempre estuve en un camino muy raro, en el que me interesaba quedarme pegado y escuchar lo que saliera, sin mayor proceso. 

Luego se transformó en una cosa súper musical, escuchaba a músicos como Starly Jordan, era un tipo que tocaba la guitarra arpegio, como percutiendo la guitarra y me provocaba una curiosidad feroz. Cuando ya descubrí los pedales, me compré un delay y me quedaba horas.  

Durante todo un largo trecho estuve pinchando algunos proyectos musicales. Me juntaba con gente, tocábamos y como que no cuajaba muy bien. En seguida comencé a sentir que yo tenía que trabajar con la guitarra como un instrumento. Fue así como llegó el momento de hacer música electrónica. Con otro amigo, ideamos un proyecto que se llamaba “Salvado de avena». Compusimos mucha música, pero nunca tocamos en vivo. De pronto me encuentro con Rodrigo, nos juntamos, hicimos dos ensayos y al tercero estábamos tocando, y nunca ha dejado de ser así. Es muy espontánea nuestra relación musical.  

Durante estos 21 años no hemos parado de tocar, nos hemos detenido años porque yo me metí en otros proyectos, rompimos la historia de “Marciano” durante un tiempo, pero cada vez que nos reuníamos, era lo mismo”. 

F: Con esta trayectoria. ¿Has sentido una evolución musical?  

S: “No sé si hay una evolución musical, por cierto, que lo hay, pero no es consciente. La gracia de “Marciano” es que no es un trabajo musical como todos los otros que he desarrollado, porque finalmente siempre trabajamos primero para un disco y después se transforma en cualquier cosa. Empieza a mutar rápidamente, es muy orgánico, versátil y con cero ambiciones de muchas cosas que en la música en general ocurre.  

Me da la sensación de que esa es su fortaleza, su liviandad. Parece que vamos a hacer esto mientras tengamos orejas con Rodrigo, porque somos muy amigos y ya después de tanto tiempo, tenemos una relación sincera, hemos pasado por varias. Es la historia de mi amistad con Rodrigo, más allá de todo lo que pasa. de lo que ocurre en el día a día, es la historia de una amistad inquebrantable”. 

F: Y en esta música más electrónica. ¿De dónde proviene esta influencia?  

S: “Curiosamente en esta familia musical, tal vez el único espacio musical que yo no cachaba era el mundo electrónico, que si bien existía -porque claro, yo conocía a “Kraftwerk”, un poco de Stockhausen, y algunos proyectos progresivos o jazzeros que tenían una connotación. Cuando me hablaban de tecno, yo tenía una relación con “Depeche Mode”, “Erasure “y todas esas cosas que a mí me cargaban. «I just can´t get enough» de “Depeche Mode” lo encontraba horrible, y “Erasure” era intragable. “Pet shop Boys” tampoco, ni por si acaso”.  

F: Pero menos lo más electro, más sintético. 

S: “Claro, y sobre todo esta cosa synth pop, como de canciones, pero también con una actitud de la canción. Yo era mucho más melancólico que todo eso al final de cuentas”. 

F: ¿Y qué opinaba la gente de Marciano? 

S: “En esa época pre Marciano, incluso, porque esto es 92-93′ empieza el proceso, era muy nuevo y super divertido cachar lo nuevo que era. En Chile había unas tribus que empezaban a hacer cosas porque era bien activista en términos como de “hay que hacer fiestas, hay que tomarse lugares». Era de overol, bototos, por lo menos yo me lo tomé así, como un trabajador del arte. Y yo lo pasé demasiado bien”.  

F: Cuando entraste en la televisión. ¿Seguiste con estos proyectos musicales?  

S: “Sí, por supuesto. El 96’ estábamos partiendo con muchas cosas, de hecho, estábamos partiendo con Marciano de alguna manera. «Música libre» (que así era como se llamaba Marciano antes de ser Marciano). Partimos el 96’. 

Primero trabajé con este grupo que se llamaba “Barracuda” -más que trabajar, compartía- pero después armamos “Evolución” que era nuestro propio equipo, por afinidades, por mundos, por universidades, armamos nuestro propio lote. Ahí empezaron a aparecer las primeras fiestas de “Evolución”, comenzó a aparecer Salvado de Avena”, “Cebra” empezó a hacer sus primeros cortos, y andábamos así, muy juntos por esto”.  

F: Volviendo a tu música tú grabaste el disco «Solo» en el 2007, y esto fue mezclado en San Francisco. ¿Qué rescatas de esta experiencia?  

S: “Aunque lo internacional es sólo una anécdota, aquella experiencia alucinante. Lo potente de alguna manera abrirme solo, porque con el Marciano tuvimos un momento demasiado éxito y respecto al éxito, si no lo sabes entender te puede generar muchísimas cosas complejas. Y nos provocó muchísimos enredos a nosotros como amigos, porque se mezcló todo: la plata, el trabajo, las distintas cosas en las cuales cada uno estaba metido”. 

F: ¿Y cómo lograron superar esto? 

S: “Dejando de hacer música juntos. Necesitaba también volver a aprender. Prácticamente nos juntábamos muy poco para ensayar y cuando nos juntábamos era como estrictamente para componer y me empezó a dar como la sensación de que estaba trabajando y ahí me dejó de parecer interesante. Si esto se parece demasiado al trabajo, no sé si me gusta, porque era todo el rato como cumplir, como la obligación, como una empresa.  

“Marciano” en su minuto era un proyecto ambicioso, andábamos viajando con 12 personas, 3 proyectores. Visualistas, DJ´s, iluminadores, sonidistas, 2 manager. Entonces de ser un equipo que nos juntábamos a hacer fiestas “Evolución”, ya se transformó en una productora, y como productora empezamos a tener responsabilidades más grandes, equipos de trabajo, y para mí siempre el centro fue tocar; pasarlo bien y ensayar y tener como esa relación. Se nos desencajó un poco la onda, en ese sentido, aguardando que Rodrigo llegara para ensayar, me puse a hacer música solo.  

En un minuto, francamente estaba un poquito agotado de la dinámica de “Marciano”. Mi hermano escuchó las cosas que estaba grabando y me dijo “aquí hay un disco». Yo le dije «tú estás loco, de la cabeza» y por casualidad apareció Jaime y me dice lo mismo y me empecé a entusiasmar. Me pareció alucinante empezar a hacer canciones, empezar a trabajar con cierta estructura, ocupar las palabras, como una manera posible de movilizar una energía. Ahí me volvió el encanto por la banda nuevamente, con un proyecto musical de varias personas interactuando según un contenido común”. 

F: ¿Cuál es la diferencia de trabajar más solista que con Marciano? 

S: “Marciano” es efectivamente un trabajo de dos personas, y en solitario es el trabajo de una persona que va guiando un proceso. La responsabilidad queda en ti».  

F: ¿Como solista continuaste con un sonido similar? 

S: “No, completamente distinto. Porque la idea era también aprender otro lenguaje, era como «oh, estoy hablando italiano y quiero aprender chino». Después de muchos años de haber tenido una experiencia de banda me di cuenta que lo añoraba. Sentí que podía tomar la guitarra, no cantar las canciones de Silvio, ni ninguna de nadie sino como decir «ésta es mía, puedo aportar con ésta». Han pasado un poquito más de 10 años, hay 4 discos, conocí a un grupo de gente maravillosa de la cual estoy absolutamente enamorado también. 

Ahora tengo 2 proyectos, estoy grabando un disco con “Los Gaffers”, el disco «O» y terminamos el año pasado, antepasado un disco con Marciano y ahora estamos tocando ese disco. Finalmente, hoy día hablo dos lenguas distintas. Ahora sueño con que en algún minuto voy a reunir estos dos, pero eso será un proceso de los próximos 10 años, tal vez”. 

F: ¿Y de qué tratan estos proyectos?  

S: “El disco «O» son canciones: lo interesante de ellas, en el hecho de escribir, es que va muy claramente dejando una huella acerca de tu paso. Siempre he pensado que de todas las cosas que yo he hecho, lo que he construido, lo único que me interesa que se preserve de mí son los discos que he hecho con “Marciano” y como solista. Me imagino a mi nieto cachando quien era su abuelo por la música. Entonces va a escuchar “Marciano” y va a decir «estaba re loco el abuelo».  

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F: Tu proceso musical. ¿Ha ido cambiando con el tiempo?  

S: “Todo el tiempo va a cambiar y es bueno, cuando partí con las canciones de vuelta el primer tiempo aquí arriba teníamos una sala y no salía. Estaba como ensimismado. Si alguien quería venir a verme tenía que venir para acá, porque no contestaba teléfonos. Además, fue un período bien extraño porque en mi trabajo, en mi rol de comunicador yo estaba haciendo cosas intensas, como el Festival de Viña. Fue “ok, voy a hacerlo bien y rápido, volveré para acá”. 

Ha sido muy gracioso eso porque yo me junto con mis colegas del mundo de la televisión o como cuando me juntos con mis colegas del mundo de la música -que también hablo 2 lenguas- si bien mi búsqueda y mi aprendizaje está en la música, porque ahí me atrevo a equivocarme, me atrevo a echarla a perder, no tengo que responderle a nadie finalmente porque tampoco soy un profesional que vive de la música, porque a mis canciones no les pido plata, no les pido que me den el sueldo. No quiero que nunca sea así tampoco. Hay gente que le funciona, y esta perfecto. Pero en mi caso prefiero que no.  

Uno siempre quiere que funcione más allá de si te funcione o no económicamente igual uno quiere satisfacción, y es muy difícil sustraerse de aquello. Hay que reconocer que uno pasa por etapas. Hay momentos en que te da lo mismo y en otros que lo único que quieres es que funcione el proyecto o a veces te da lo mismo. Uno se confunde o se marea”.  

F: En tu trayectoria de solista, ¿cuál es el disco que más destacas? 

S: “Cosmos” es un punto bien alto, por lo menos yo lo sentí. Esto tiene que ver con lo que te va pasando a ti cuando haces canciones, cuando uno escribe o un artículo, una cosa escribir uno, lo otro es escribir”.  

F: Ahí tuviste una conexión con la astronomía.  

S: “Ha sido un mundo que nos acompaña siempre, desde “Papelucho y el Marciano”, “Crónicas Marcianas”, “ET”, la ciencia ficción. Esto sigue siendo un tema para mí porque hoy, 2019, estamos viendo en un espacio absolutamente de ciencia ficción.  

Mi ciencia ficción de los 21 es completamente distinta a los que tengo hoy día. Ese lenguaje tiene que ver con la curiosidad, con el amor, la búsqueda, con la incertidumbre permanente de este recorrido humano. “Cosmos” me pilla en un momento muy especial, fue muy agradecido de ese instante, lo del Planetario está dentro de los grandes momentos de la vida, como creador. En la cosa creativa”. 

F: ¿Qué sentiste ese momento de estar en el Planetario exponiendo tu música? 

S: “No podía ser más feliz. Fue mucho agradecimiento, sigue siendo un espacio que yo, cada vez que escucho el disco digo “wow, qué conectado estábamos, qué bonito, lo pasamos tan bien, nos reímos tanto”. Cada tocata fue un momento, tengo una sección de verdad, la música tiene una energía joven, fresca, te limpia la cabeza, el alma, hay algo ahí”.  

F: ¿Vivirías de la música?  

S: “Si la vida me la regala, nunca le he pedido a la música eso, al periodismo le pido.  Por algo estuve ahí lidiando con las notas, que algo te de vuelta.  En el periodismo hay un trabajo colectivo, lo que tú haces está en función al que otro te entienda, la clave es que, la otra persona cache, ese es tu objetivo, sea lo que sea que hagas, en la música no. La música es libre, no dependes si te gusta a ti, depende de que te pasa a ti. Es la vibración. Del resto no te puedes hacer cargo. No dañas a nadie, es una energía absoluta entregada al cosmos, al viento, no pesa, no huele, es libre, es una energía que solo existe si tú les das valor o no”.

F: ¿Qué quieren demostrar este 2019? 

S: “El disco nuevo no pretende nada. Son 10 canciones del disco “O” son un círculo personal. Son canciones que compuse en un momento especial, y después de “Cosmos”, que fue un proyecto grupal con clara intenciones de armas una escenografía, un proceso de conversación, gira, el disco pretende ser un disco y nada más”. 

F: ¿Cuándo pretenden lanzarlo? 

S: “No tengo pretensión de lanzarlo urgente, quiero que lo terminemos tranquilos, con los tiempos de todos los involucrados, que lo disfrutemos, que lo toquemos en alguna situación especial. De eso se trata para mí, a rato va cambiando. Lo único que sé es que van a seguir pasando os años y yo seguiré haciendo discos. Cada canción que ocurra es un milagro”.   

06 de DICIEMBRE del 2014/ SANTIAGO El músico nacional, Sergio Lagos, participa en el show homenaje al músico transandino, Gustavo Cerati realizado en Movistar Arena. FOTO: MATIAS DELACROIX/AGENCIAUNO

F: Como comunicador. ¿Cómo ves la escena nacional? 

S: “Tengo muchas ganas de aportar, siento que falta un coagulante, esto tiene que ver con la cosa de poder de presentarle al público, de cómo se ve esto, qué ocurre aquí. Conozco, entiendo, y he visto muchas escenas distintas, pero siento que funcionan mucho en la trivialidad. Lamentablemente ahora existe una industria mucho más feroz que antes, existe una hegemonía de ciertos sonidos que no contraste con la diversidad imperante, hay ciertas sonoridades que están aquí invadiendo el mainstream total de la gente, y hay otras cosas que son interesantes, pero que no tiene visibilidad.  

En la música son cada vez son menos los artísticas chilenos que tienen visibilidad, y cada vez menos procesos artísticos. Antes había más relatos, antes podías escuchar Criminal en la radio.  

Falta una plataforma de visualización audiovisual de todo lo que sea hace. Hay otras plataformas interesantes en el mundo, pero aquí no se han replicado. Existe una generación que está en deuda. Me extraña la no sensación urgencia de presentar el contexto generacional”.  

F: ¿Tienes algún otro proyecto? 

S: «Estoy en el proyecto de tener menos proyectos, pero siempre estoy tentando en algo nuevo. En todo caso, trato de contenerme».

Por FERNANDA SCHELL

JACINTA KAISER, artista

Jacinta Kaiser, artista: “Aquí en México aman el mural, tienen una cultura muralista muy buena y muy muy fuerte” 

POR FERNANDA SCHELL

Conversamos con Jacinta Kaiser, una artista que es parte de la escena artística-musical del underground en Santiago. Ella se ha paseado por diversas técnicas, pero la pintura es su fuerte. 

Actualmente reside en Yucatán, México, donde está explorando el arte de las tierras Mayas. Ha estado en diferentes exposiciones y ha pintado murales. 

Para conocer más de su estadía, lee la siguiente entrevista. 

F: Te fuiste a México, ¿cómo surgió la idea?

J: “La idea ya la tenía, he venido varias veces antes y ya tenía ganas de volver, quería venir a conocer la península de Yucatán. Y una mañana ¡ZAZ! Me llaman por teléfono de «TAC» (Tulum Art Club) para ofrecerme una residencia artística en Tulum. Una residencia de un mes junto a mis colegas, amigos y súper artistas Michael Yaikel, Matías Santa María y Javiera da Fonseca con los objetivos de hacer murales, obra nueva y una exposición. ¡Así que imagínate! Listo, partimos.

F: Ya llevas un tiempo allá. ¿Existe la escena musical similar a la de Chile? ¿Cómo es?

J: “Estoy en Yucatán, pleno caribe, pura Salsa y Cebolla. En los lugares más turísticos, reguetón y electrónica. La otra vez me llevaron al Bar de «Rock and Roll» y sonaba, Hombres G, Enanitos Verdes y Maná”. 

F: ¿Has podido crear afiches relacionados a la música? 

J:”Con música no he creado nada todavía, pero he hecho para otras cosas, Tardes de Cine, Poesía y flamenco y uno para un movimiento de cuidado animal”.

F: ¿Cómo expresas tu estadía en otro país realizando tu arte?  

J: “Una Maravilla. ¿Qué más puedo pedir? Viajar, conocer, disfrutar, nutrir, crecer, haciendo día a día lo que más me gusta. Un sueño en tiempo real”. 

F: El viajar, explorar y conocer otras tierras. ¿Te ha ayudado a explorar nuevas técnicas para tu arte? 

J: “Sí, claro. El viajar, conocer y explorar ayuda para todo, es aprendizaje puro 24/7, sea lo que sea a que te dediques va a ser nutrido y va a traer cosas nuevas. Y aquí en México, para un artista es de los lugares más inspiradores y refrescantes, lleno de estímulos en cada rincón, lleno de color, de amor y respeto por el arte y las culturas”.

F: ¿Qué tal la experiencia de realizar murales?

J: “Ha sido muy entretenido y una nueva modalidad de trabajo. Aquí en México aman el mural, tienen una cultura muralista muy buena y muy muy fuerte.

Es diferente, el formato pasa a tener otra dimensión, otros tiempos, otro contacto con el mundo, por lo general el mural es para todos, son en lugares donde hay mucho flujo de gente, entonces tiene un fin diferente, más amplio, otro tipo de desafío.

El primero que pintamos fue durante la residencia junto a Javiera, Yaikel y Matias para el Panteón (cementerio) de Tulum, mide 200 metros cuadrados, fueron 10 días de trabajo. Un desafío cumplido, la experiencia maravillosa de trabajar en equipo y poder dejar un regalo a la comunidad protegido por fantasmas”.

F: Estando allá en las tierras Mayas. ¿Sigues realizando afiches para la escena nacional chilena? 

J: “No he realizado ningún afiche para tocata, pero estoy trabajando con dos bandas nacionales para el arte de sus nuevos discos. Un vinilo y un CD, aun no estamos listos así que surprise, surprise. ¡Se vienen!”. 

F: ¿Qué proyectos tienes?

J: “Montones y Grandiosos Proyectos. El más importante de todos es seguir desarrollándome como persona y como artista, hacer lo que amo todos los días y así llevar mi vida junto a mi trabajo hasta el último e infinito punto de creación, sin límites».

Contacto: (Instagram: @jaz.kaiser)

Por FERNANDA SCHELL

LOS JAIVAS / ACONCAGUA

POR FERNANDA SCHELL

Aconcagua debería resumirse en nostalgia y unión de colores. Es una columna vertebral de un sin fin de melodías que se ahogan en la dulzura de Los Jaivas. Este álbum significa la unión de cinco hombres que recuerdan las raíces ancestrales como si fueran su tesoro. 

El álbum reúne un grupo de grabaciones realizadas a principios del 1980. Algunos temas están compuestos en otras épocas, re grabaciones de canciones antiguas junto a un par de melodías nuevas para la ocasión. Lo particularidad de este álbum es que es recopilatorio, y fue creado en las giras por Europa. 

El disco abre con el tema el homónimo, una melodía que invita a ingresar dentro de las diferentes culturas latinoamericanas. La canción nació cuando sus creadores divisaban, desde un avión, el monte Aconcagua. Emoción y sentimientos llegan a Desde un barrial. Gato Alquinta se inspiró en nuestro regreso a Chile en el momento de cruzar la fabulosa cordillera de los Andes, para la banda fue verse magnífico el Aconcagua. 

En Debajo de las Higueras, Alquinta relata una apacible historia de amor, formando una danza en una atmósfera plagada de trompetas mexicanas y características de la cultura, las cuales crearon unión de diferentes nacionalidades. 

Los Jaivas dejan legado con su tema instrumental Takirari del Puerto. Este invoca a la alegría con su llamativa melodía que va rigiendo su marcha liderada por las seis cuerdas eléctricas, seguidas por el teclado de Claudio Parra, que se enlaza a una flauta dulce y el clásico bajo de Mutis. 

Uno de los temas más destacados y roqueros es Mambo de Machaguay, himno que enciende la fiesta en los conciertos de Los Jaivas. Es un grandioso cover proveniente del folclore peruano que se impone con la furia de la guitarra eléctrica, sintetizadores, acompañados de flautas, quenas y la mítica batería de Parra. 

Si hablamos de sonidos originales debemos mencionar a Huairuro, melodía que es similar a Takirari del Puerto, debido a que los cinco hombres realizan una canción instrumental, dominada por la percusión, flautas y timbal cromático. Breve, sentimental y melódico. 

El broche de oro, la inolvidable Corre que te pillo, uno de los temas más complejos y místicos de la mítica agrupación. Expresión de sabiduría que se concentra en esta pieza musical que contiene diferentes mezclas de sonidos. Con un Gato Alquinta melódico, Mario Mutis desafiante en las seis cuerdas (la misma que toca como si fuera un bajo), un Claudio Parra que se apodera en el piano, junto a Eduardo Parra generando mixturas en su minimoog y Gabriel Parra dominando la batería. Cinco hombres que logran conseguir una especie de opera magistral en casi 10 minutos. 

56 años reflejados en la gran banda chilena que va dejando legados en la canción nacional. Los Jaivas se enfrentaron a disímiles historias, sonidos y melodías. Esto se representa en Aconcagua, expresión de diferentes culturas y raíces unidas dentro de la música. 

Agradecimientos a Sonidos Ocultos https://www.sonidosocultos.com

Por FERNANDA SCHELL

BESOS EN LA ESPALDA

INDIOS estrena “BESOS EN LA ESPALDA”

POR FERNANDA SCHELL

Es el tercer álbum de estudio de la agrupación argentina y fue editado el viernes 10 de Mayo

«Ya lo sé» anticipa el lanzamiento de «Besos en la espalda», el tercer disco de estudio de Indios, cuyo lanzamiento fue el viernes 10 de Mayo. Dirigido por Malu Boruchowicz y Rafael Nir, grabado en el Arenas Studios en el barrio de La Boca, Buenos Aires, el clip se mueve al ritmo del groove de esta canción irresistible, acompañada por una coreografía perfecta y sensaciones que reflejan el espíritu bailable del tema.

El sencillo sugiere la atmósfera sonora que traerá “Besos en la espalda”: la búsqueda del ritmo y de la sensualidad como formas que se complementan en una misma canción son conceptos que se sostienen a lo largo del álbum. Desde las letras, este nuevo trabajo promete pequeñas historias, algunas realistas, otras llenas de fantasía, donde la intimidad y la proximidad se convierten en un hilo conductor.

“Besos en la espalda” fue grabado entre Septiembre de 2018 y Enero del 2019 en los estudios El Mar y Nak de Buenos Aires; producido artísticamente por Indios, mezclado por Jack Lahana en la ciudad de París y  masterizado por Antoine ‘Chab’ Chabert en la misma ciudad.

En el mes de Mayo, la agrupación inició una gira por México en la que además de sus canciones más conocidas, adelantarán en vivo algunos de los temas de “Besos en la espalda”. El tour será junto a Charlie Rodd y comenzó el 23 de mayo en Puebla y pasará por  Ciudad de México, Pachuca, Teotihuacán, Morelia, Querétaro, San Luis Potosí y Monterrey.  Referentes indiscutidos del pop/rock alternativo, Indios transita un presente luminoso que emana de la energía del pasado y se nutre con las brisas del futuro.

Disfruta de “Ya lo sé: en tu tienda digital favorita

Spotify: http://bit.ly/YaLoSe_Spotify

Apple Music: http://bit.ly/YaLoSe_AppleM

Deezer: http://bit.ly/YaLoSe_Deezer

Claromusica: http://bit.ly/YaLoSe_ClaroM

Youtube Music: http://bit.ly/YaLoSe_YoutubeMusic

Google Play: http://bit.ly/YaLoSe_GoogleP

 ::: INDIOS :::

 TOUR MÉXICO 2019

23 Mayo, Beat 803, Puebla, México

24 Mayo, Lunario, Ciudad de México, México

25 Mayo, Jardín Caníbal, Pachuca, México

30 Mayo, Teotihuacán, Foro Nahual, México

31 Mayo, Cactux, Morelia, México

06 Junio, La Glotonería, Querétaro, México

07 Junio, Brix, San Luis Potosí, México

08 Junio, Foro Didi, Monterrey, México

 Más info @RRSS

/IndiosOficial

Por FERNANDA SCHELL

IMMIGRANT UNION – Anyway (2014)

Buscando y renovando la playlist, encontré una banda que me llamó la atención, Immigrant Union. La hallé porque el vocalista, Brent DeBoer, es el baterista de los chicos de Portland, The Dandy Warhols.

Esta agrupación, en el 2014, lanzó su segunda placa titulada “Anyway”, álbum que expone diferentes melodías pegajosas y nostálgicas. Aquí el Dandy Warhols se saca su uniforme y se une a otras atmósferas creativas, formadas por él, junto a sus compañeros Bob Harrow, Peter Lubulwa, Ben Street y Paddy McGrath-Lester.

Estos chicos de Australia traen un disco que posee elementos de folk, psyche y pop, fundados por una buena cantidad de guitarras y armonías.

El inicio de esta aventura es “Shameless”, suave, cálida y agradable canción indie. Le sigue una melodía que habla acerca de una mujer “Alison”, ella se encuentra disgustada de la ciudad. La melodía es describida por Bob, mientras Deboer en la guitarra crea un ambiente sesentero.

Uno de los mejores temas del disco, “I Can’t Return”, melodía que incorpora sonidos suaves de guitarra de acero, tonos largos y una letra que describe que no puede regresar. Es extensa, pero los minutos se van volando al ritmo de esta nube. Los riffs de guitarra se enlazan a los coros, envolviéndote en una atmosfera psicodélica. De esta misma manera, continúan la línea con «Wake Up And Cry», acústica, lenta y melancólicas.

La melancolía en su máxima expresión es “Anyway”, es tristeza pura, expuesta en una intensa búsqueda que intenta expresar sus sentimientos a la par de una guitarra acústica. Los mismos tonos producen “In Time”, la armonía de blues.

Aparte de la tristeza o sentimientos encontrados, se encuentra un baile rápido. “Lake Mokoan” es una especie de canción country, con toques de armónica junto a una letra que realiza referencias hacia la realidad.

El lado gracioso del álbum es “War is Peace”, tonada alegre, animada y juguetona. Pero no todo es risas, el cierre es una despedida que deja un libro abierto. “The End Has Come» ofrece una mezcla de voces masculinas y femeninas, dinámica que se podía una haber explorado a fondo. La particularidad de este tema es la participación de la cantante Courtney Barnett, quien le da esencia, además de toques especiales para este final.

Immigrant Union es una agrupación que tiene potencial, creatividad, además de buena música. Estas características se reflejan en “Anyway”,disco que se deja llevar por las melodías. Sin duda es un álbum que lo puedes escuchar varias veces y nunca te dejará de sorprender.

Por FERNANDA SCHELL

CIUDAD PÁNICO (Perú)

POR FERNANDA SCHELL

Ciudad Pánico (PERÚ) Slow Dance Pop para el verano limeño

Ciudad Pánico es una joven banda autodenominada«Slow Dancing Pop». Actualmente es una de las agrupaciones promesas del pop peruano, con solo un EP dividido en 2 partes han logrado captar a un público exigente en su región. 

El EP fue masterizado por  Francisco Holzmann, quien ha trabajado con Alex Anwandter, Planeta No, Comisario Pantera, Libido, y más. 

Por FERNANDA SCHELL

The Mystery Lights estrena LP Too Much Tension

El segundo single de la placa, «I’m So Tired (of Living In The City)» debutó en Revista Rolling Stone

El segundo single de la placa, «I’m So Tired (of Living In The City)» debutó en Revista Rolling Stone.

The Mystery Lights lanzará su segundo disco Too Much Tension! el próximo 10 de Mayo por el subsidiario enfocado en rock de DaptoneWick Records. La banda previamente ya había compartido el primer single “Someone Else is in Control” y acaban de lanzar el nuevo «I’m So Tired (of Living In The City),» un carta de amor frustrada a la ciudad de Nueva York.

Conocido por su energía cruda y visceral, el show en vivo de The Mystery Lights les ganó una gran cantidad de aprecio crítico por su disco debut con el mismo nombre, también producido por Wick Records. Manteniendo su dureza, Too Much Tension! rememora los garage punks sesenteros, profundizando sus influencias eclécticas y enriqueciendo su sonido sin mirar hacia el pasado. Tratando temas como el abuso de estupefacientes, el cuidado a uno mismo, el reconocimiento de la felicidad solo una vez que se haya perdido, el disco es una colección de canciones emotivas disfrazada en un camino sónico abrasador.

Producido por Wayne Gordon en el estudio House of Soul de Daptone, Too Much Tension! Es un clásico moderno, nacido de técnicas vintage y ejecución lleno de alma. La banda apoyará el disco con una gira internacional que comenzará en su ciudad de Nueva York el 18 de Mayo y que incluye 23 presentaciones.  

Su debut en Chile está por concretarse, pero el público chileno interesado en la banda deberá mantener los ojos y oídos abiertos al anuncio de fechas para este año.  
 

Escucha aquí el nuevo single  

https://www.youtube.com/watch?v=XdS6bFnKgJs&authuser=1

https://www.youtube.com/watch?v=Rjm35C3fFho&authuser=1