Joven violinista destaca el valor de FOJI: “Es mucho más que una oportunidad para hacer música”
Durante dos años, Elías Fuentes fue parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional del Biobío (OSJR Biobío), experiencia que le permitió fortalecer su formación musical como violinista, compartir escenario con importantes agrupaciones del país y asumir nuevos desafíos interpretativos. En el marco de los 25 años de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, el joven destaca el valor de una institución que promueve la disciplina, aprendizaje y el trabajo colectivo a través de la música.
La música puede comenzar como una afición, pero con el tiempo suele transformarse en un proceso formativo que trasciende la ejecución técnica. Así lo vive Elías Fuentes, violinista de 22 años que durante dos temporadas integró la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional del Biobío (OSJR Biobío), elenco perteneciente a la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI).
Su paso por la agrupación culminó a principios de octubre, tras presentarse en los conciertos educacional y de gala realizados en el Teatro Biobío y el Teatro Universidad de Concepción, respectivamente. Sin embargo, más allá de marcar el cierre de una etapa al alcanzar el límite de edad, la vivencia consolidó un período clave en su maduración artística.
“En términos generales, ha sido una experiencia sumamente enriquecedora. Gracias a FOJI he crecido muchísimo como intérprete, tanto por el trabajo focalizado con las y los profesores instructores como por la dinámica de ensamble con toda la orquesta”, comentó.
Fuentes ingresó a la OSJR Biobío en 2024 animado por sus propios compañeros, quienes ya eran becados de la Fundación y lo impulsaron a audicionar. Previamente había formado parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional de Ñuble, por lo que sumarse a este elenco representó un paso natural en su proyección musical.
“Entré motivado por mis pares de FOJI. Fueron ellos quienes me entusiasmaron a postular por el alto nivel artístico que se trabaja. Uno siempre busca esa cuota de exigencia para superarse como músico”, explicó.
En este trayecto, uno de los hitos más relevantes fue la oportunidad de compartir atril y escenario con agrupaciones de gran trayectoria en el país, como la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ). Esas vivencias, sumadas a la rigurosidad de los ensayos semanales, fortalecieron sustancialmente sus herramientas interpretativas.
Aprendizajes que van más allá del instrumento
El vínculo de Elías con la música comenzó antes de inclinarse de manera definitiva por el violín. A los 12 años formalizó sus estudios en el instrumento tras una primera etapa en el violonchelo, motivado por la metodología cercana y rigurosa de su profesora de iniciación.
Desde entonces, su aprendizaje ha transitado por la exploración de diversos lenguajes y estéticas. Como integrante de la OSJR Biobío abordó tanto el gran repertorio docto universal como la creación chilena y contemporánea.
“El trabajo siempre ha sido muy diverso, con obras del período clásico y piezas contemporáneas. Para nosotros, como músicos en formación, es indispensable ser versátiles y abordar con solvencia distintos estilos”, señaló.
Uno de sus mayores retos recientes fue asumir el rol solista en el Concierto Brandenburgués Nº 1 en fa mayor, de Johann Sebastian Bach, durante la gala anual de la orquesta. La obra, cumbre del repertorio barroco, demandó una exhaustiva preparación técnica y le otorgó un papel protagónico frente a la comunidad penquista.
“Fue un honor inmenso asumir como solista en esta obra. No siempre se da la oportunidad de que un músico joven encabece una pieza de este calibre frente a un teatro lleno y junto a una orquesta de este nivel. Representa un logro muy valioso en mi carrera”, concluyó.