HACIA UNA POLÍTICA DE TURISMO MUSICAL

HACIA UNA POLÍTICA DE TURISMO MUSICAL: LLEGA INÉDITO ESTUDIO CON RECOMENDACIONES PARA DESARROLLAR UN PLAN NACIONAL



El Observatorio Digital de Música Chilena (ODMC) junto a Chilemúsica, ProChile y Sound Diplomacy, dan a conocer los resultados de una investigación que busca diseñar un estrategia de turismo musical para nuestro país. 


ESTUDIO TURISMO MUSICAL


Esta semana se celebra el día de la música chilena junto al natalicio de una de las más importantes artistas nacionales: Violeta Parra, coincidiendo con esta conmemoración, acaba de salir a la luz un estudio que ofrece análisis y recomendaciones para fomentar una política de turismo musical en Chile. 

El trabajo de investigación sostenido comenzó desde finales de 2021 por parte del Observatorio Digital de la Música Chilena, ProChile, Sound Diplomacy yChilemúsica, en torno a la identificación de oportunidades y estrategias para fomentar el turismo musical en Chile. 

Según el documento liberado en el sitio de ODMC, primero hay que entender cómo responde este fenómeno al interés de las personas por visitar un territorio en busca de experiencias y servicios. Es decir, para hablar de turismo musical, la principal motivación cuando se viaja debe estar relacionada con la música.

Oliver Knust, director de Chilemúsica coincide con este diagnóstico“Cuando viajamos a mostrar el talento musical a otros países, inmediatamente se asocia a Chile con los diversos paisajes naturales de su larga geografía, pero poco se vinculan esas imágenes con la música de dichos territorios. ¿Qué pasaría si podemos tener una coordinación permanente entre el tremendo potencial turístico que tiene nuestro país con la oferta e historia musical que hay en cada territorio? En este primer estudio podemos encontrar las primeras recomendaciones para intentar pensar en una estrategia nacional que nos permita coordinar ciertas acciones para avanzar hacia un trabajo asociativo a lo largo de todo el país y los distintos territorios creativos”.



Pero ¿por qué la música es una materia prima que Chile debería fomentar como un elemento turístico?

Para Cristóbal Dañobeitía, director del ODMC“el turismo musical une dos sectores que fueron fuertemente afectados en la pandemia. Es por ello que desde el ODMC consideramos que un plan nacional de turismo musical es una buena estrategia para la reactivación económica y la descentralización de la oferta de espectáculos. Pensando en el periodo más activo para el turismo y la música que comienza ahora entre octubre y marzo, estamos frente a una oportunidad para concretar alianzas y diversificar ofertas de entretenimiento a partir de la identidad cultural de los territorios. Este estudio es más bien una incitación a recorrer ese camino que otros ya comenzaron y que esperamos sea tema central en la toma de decisiones pública y privada”.

Teniendo en cuenta lo anterior, el estudio se realizó en dos etapas: la primera consistió en convocar 8 actores involucrados en gestión y promoción musical desde Arica a Frutillar a través de Chilemúsica. La segunda fue una etapa metodológica con entrevistas en profundidad a 9 actores vinculados a la promoción de la música y el fomento del turismo tanto de instituciones públicas como privadas.



¿Cómo avanzar hacia una política nacional de turismo musical?


La ruta propone diseñar un plan nacional de turismo musical en Chile que requiera la presencia significativa en los territorios a partir de modelos de gobernanza territorial. Esto significa que, previamente, se debe explorar el interés de actores de diferentes sectores para impulsar el turismo musical en Chile.

Así mismo, identificar las fortalezas y debilidades del sector musical y del sector turístico del país, reconociendo quiénes son los actores claves que podrían tener influencia en el diseño de un plan de turismo musical.

En este mapa no puede faltar la exploración de oportunidades de cooperación y colaboración hacia la creación de una estrategia política de turismo musical, esto sin duda ayudará a articular las iniciativas a su territorio y a nivel país, detectando la relevancia de cada una en la política nacional de turismo musical.

Se debe contar, además, con un financiamiento regional eficiente y asimismo formalizar el concepto “turismo musical” como tipología oficial en las instituciones públicas asociadas al turismo, entre otras recomendaciones.



Chile ya tiene casos de éxito

Tal como se mencionó, en Chile existen dos ciudades que cuentan con la denominación de Ciudad Creativa de la UNESCO a partir de la música. Además de arrojar ciertas directrices para conducir una política nacional de turismo musical, el estudio reconoció en estas dos ciudades dos ejemplos de éxito: Frutillar y Valparaíso.

En el caso de la primera, es vista como Ciudad Creativa de la Música, especialmente, gracias a la importancia del Teatro del Lago como uno de los principales escenarios para la música docta a nivel mundial. Esto ha permitido que cada año la ciudad reciba un importante flujo de visitantes con motivo de sus actividades musicales y que se complementan con las experiencias gastronómicas, artesanales y naturales de la cuenca del Lago Llanquihue.

En esta ciudad y región, el trabajo se ha desarrollado a partir de la articulación en varios niveles, abarcando tanto emprendimientos locales de carácter micro, entidades articuladoras como la Cámara de Cultura y Turismo de Frutillar, e instituciones públicas como CORFO. De esta manera, el fomento al turismo musical es asumido como un desafío que requiere de asociatividad y de articulación público- privada.

Más al centro, el caso de Valparaíso como Ciudad Creativa de la Música representa un modelo diferente al de Frutillar, pues tiene como foco principal la gestión municipal, el concepto de participación ciudadana y el fundamento histórico de la identidad porteña. Su promoción como Ciudad Musical va estrechamente ligada con la puesta en valor del patrimonio creativo y cultural de la ciudad, pues ha tenido un carácter históricamente musical a partir de su condición portuaria. Valparaíso es un notable ejemplo de promoción del turismo musical, pues ha implicado un esfuerzo de articulación institucional entre el Consejo Ciudadano y actores relevantes del ámbito turístico.

Una de las medidas que ha permitido este éxito de turismo musical es el establecimiento de rutas turísticas patrimoniales ligadas a la difusión de la música porteña y su cultura junto a la realización de festivales de música durante todo el año.



RECOMENDACIONES FINALES DEL ESTUDIO
Para finalizar, el documento concluye con una serie de recomendaciones para fomentar y promover esta política tanto a nivel de territorios, como nacional.


Entre esas está la de incrementar el involucramiento y la cooperación de las instituciones públicas en pos de la promoción y competitividad del turismo musical en Chile. También, ampliar los espacios de interacción entre los actores relevantes del ecosistema. 

En términos concretos, es necesario crear espacios para articular la inteligencia colectiva en torno a temas de música, turismo y ciudad. Además, elaborar una línea base de las oportunidades de turismo musical  que se identifican a lo largo de todo el territorio nacional.

Otra recomendación es re-pensar el diseño de la marca país por medio de la integración de narrativas orientadas a la creatividad y la integración de expresiones musicales que Chile puede ofrecer a los visitantes extranjeros y utilizar la tecnología y digitalización como herramientas integradoras de la oferta de turismo musical, entre otras.

Además de Valparaíso y Frutillar como ejemplos exitosos de una política de turismo musical en sus territorios, Chile tiene otros casos que podrían articularse para llevar a cabo una política nacional. Algunos de ellos son festivales de gran envergadura con una vinculación entre ambos sectores, como el caso de REC en Concepción y la fiesta tradicional Tapati en Rapa Nui que es una sinergia entre la música y el turismo natural. Respecto a este mismo aporte a la imagen país, Chile posee potentes oportunidades a desarrollar como la patagonia y su escena musical propia de la influencia del paisaje. Lo mismo pasa en el norte con toda la influencia altiplánica en los sonidos y fiestas como la Tirana, entre otras.