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Es la primera astrónoma argentina y un tipo de galaxia lleva su nombre

Miriani Pastoriza revolucionó a la astronomía mundial con sus estudios. Hablamos con ella sobre feminismo, exilio y vida extraterrestre.

Las noches en Villa San Martín Loreto  -un pueblito en Santiago del Estero- eran muy calurosas, por eso la mamá de Miriani sacaba las camas a la galería. Dormían afuera, bajo un cielo tremendamente estrellado. Esos mantos nocturnos, intensos y maravillosos, sellaron su pacto con los astros. Aprendía y nombraba constelaciones todas las noches y sus hermanas la mandaban a dormir, pero ella se interesaba cada vez más en entender qué eran y de qué estaban hechos esos objetos brillantes, su techo nocturno.

A contramano de lo que pasa con muchos chicos, esa devoción no quedó en el recurdo de un hobby infantil, sino que se fue acrecentando cada vez más.

“Cuando los rusos mandaron al espacio a la perra Laika, mis compañeras de escuela se horrorizaron y yo les dije con toda seriedad : yo hubiera querido ser esa perra”

Parecía que el deseo iba a quedar trunco, porque el lugar más cercano para estudiar astronomía era La Plata, demasiado lejos de su provincia natal. Pero, guiño del destino, cuando estaba en cuarto año se creó el instituto de Matemática, Astronomía y Física  (IMAF) de la Universidad de Córdoba, que quedaba a 400 km de su pueblo y hacia allí fue.


El pasado 15 de Febrero, el Museo Histórico Sarmiento homenajeó a Miriani por su labor

-¿Cómo recordás esos años de universidad?

Fueron los mejores años de mi vida, primero porque pude satisfacer una pulsión muy grande de conocimiento, profundizar objetivos y fueron años de mucha camaradería con los compañeros de estudio. Con muchos santiagueños que fueron para córdoba formamos un grupo de estudio y si, de fiesta.

-Durante la carrera, ¿sentiste desigualdad o prejuicios por ser mujer en el ámbito de las ciencias?

Si y no. Cuando yo ingresé al IMAF, en el área de astronomía éramos dos o tres mujeres, pero al segundo año abandonaron. El régimen era muy exigente. El observatorio adonde íbamos a estudiar el cielo quedaba en Bosque Alegre. La camioneta subía, dejaba a los astrónomos durante 4 o 5 días y después volvía a buscarnos. Te tenías que quedar viviendo en una casa en la montaña, sin teléfono. La primera vez que yo iba a observar, mi orientador tuvo que solicitar un permiso especial a la rectoría y al consejo universitario para que me permitieran ir, porque era la primera mujer que iba a pasar 4 o 5 días con astrónomos y asistentes. la única señora que había en la montaña era Doña Ramona, quién cocinaba y era esposa de calisto, el cuidador del observatorio.

Pero mis compañeros me ayudaron mucho, realmente. Yo venía con un nivel de formación totalmente diferente. Venía de la escuela normal de maestros, y algunos compañeros habían cursado dos años de ingeniería. Personalmente creo que cuando a uno le gusta mucho algo consigue superar las dificultades.

-En el 78 tuviste que exiliarte en Brasil y arrancar de nuevo, ¿Cómo fue volver a empezar?

Un desafío. Cuando yo llegué a Brasil había 10 doctores en astronomía en todo el país. A pesar de que ya había observatorios, eran del 1800. La astronomía estaba poco desarrollada. Eso me dio la responsabilidad de quedarme a desarrollar el departamento de astronomía que en esa época tenía solo dos profesores. Yo acepte el desafío de orientar maestrados y doctorados. Ahora, de esos 10 doctores que eran, existen más de 600 o 700.

-¿Es cierto que en tu tesis doctoral descubriste un tipo de galaxia que lleva tu nombre?

Si. Fue en mi licenciatura que descubrimos que en el núcleo de las galaxias espirales se forman estrellas nuevas, jóvenes. Hasta ese momento se creía que esos nucleos estaban formados solo por estrellas viejas. Hicimos un relevamiento de todas las galaxias brillantes del hemisferio Sur y encontramos galaxias cuya región central no era esférica. En mi tesis de doctorado las estudie en detalle y encontramos que esas regiones eran de formación de estrellas. Fue un descubrimiento muy importante que cambió la noción sobre las galaxias espirales. Esas galaxias comenzaron a llamarse ”Sersic-pastoriza”, porque todos mis trabajos los publique en colaboración con el doctor Sersic, que era mi orientador.

Fuiste la primera mujer en subir a Bosque alegre, la primera mujer en recibirte de astrónoma en la universidad de Córdoba, trabajás activamente por el cupo igualitario en las ciencias, ¿cómo te posicionás frente al feminismo?

Yo creo que hay un condicionamiento social en la mujer, en el modelo que se plantea a la mujer desde que es niña. Cuando vos a una niña le entregas una muñeca para jugar y a un niño le das algo para construir, estás diciendo cuál es el papel que tiene que tener la mujer en la sociedad, que es ser ama de casa. La sociedad condiciona así a la mujer, y ella misma se condiciona. Pero a mi nadie me impidió seguir adelante, ni siquiera el golpe militar.

A mi hija Ana, cuando tenia 3 meses la llevaba a la montaña a observar, en aquella época los maridos no cuidaban mucho a los hijos… yo me la llevaba al observatorio y mis compañeros me ayudaban, yo bajaba del telescopio para que comiera. Si la mujer quiere, puede, pero tenés que tener mucha fuerza porque no te facilitan la vida, siempre te están poniendo a prueba.

Trabajo con la Asociación Latinoamericana de Mujeres Astrónomas, con la que, por ejemplo, reivindicamos tener guarderías en los observatorios.  Hoy en día tenemos un programa en Brasil que se llama “Niñas en la ciencia” , vamos a los colegios y les explicamos el papel que la mujer puede tener en la ciencia. Está la caricatura de la niña que tiene que ser modelo, linda, y nunca se valora la niña que quiere ser ingeniera. Es una lucha compleja, no creo que sean los hombres los que te impidan seguir adelante. Hay muchos factores que se conjugan para que eso suceda.

-Retomo la observación sobre los modelos en la infancia. ¿Creés que se le debe dar más atención a la ciencia en la educación escolar? 

Si, es fundamental. A la astronomía y a la ciencia en general. Si queremos un país que se desarrolle, que vaya adelante, tiene que tener científicos. La ciencia básica es importante porque es el pilar de todo lo demás. Como la filosofía, la cultura, la educación, son cosas que no se pueden eliminar del currículo escolar, como por ejemplo se quiere hacer ahora Brasil. También estamos en esa lucha allá, porque eso sería un retroceso.

-Para el que no sabe ¿qué es la astronomía y para qué nos sirve en el plano cotidiano?

La astronomía es una de las ciencias más antiguas, está muy relacionada con el día a día de los individuos. Comienza con los pueblos antiguos que estudiaban el movimiento del sol y las estaciones, porque les permitía saber como regular las cosechas. Entonces en función de eso se empieza a estudiar el movimiento de los astros, esta es la astronomía clásica. En la vida práctica no tendríamos otra manera de marcar el tiempo. Las 24 horas, ¿como surgen? se definen de una subdivisión del tiempo que tarda la tierra en dar la vuelta completa al sol. Hoy tenemos otros elementos que definen el tiempo, pero inicialmente lo definían los astros.

Por otra parte, las estrellas son máquinas de producir energía. Lo que los astrofísicos hacemos es estudiar esa energía.  La energía nuclear surge en función de explicar cómo el sol puede estar millones de años produciendo la misma cantidad de luz. En el siglo 19 se comienza a estudiar eso y surge todo el estudio de cómo se produce esa energía. A partir del estudio de esa energía aplicada, creamos las usinas nucleares.

También, algunos instrumentos astronómicos te llevan al desarrollo de la óptica, al estudio de movimientos, a poder lanzar satélites. Sin astronomía no tendríamos comunicación. Es fascinante. Todos usamos las cosas y no sabemos cómo surgen. Nosotros intentamos entender cómo se originan las energías del universo. Y todavía hay muchas grandes preguntas

-Después de tantos años de estudio ¿Cuál es la mayor enseñanza sobre la vida que te dejó el estudio del cielo?

Que nunca quedas satisfecho con lo que vas conociendo. Vos vas aprendiendo, pero a la vez se abren más preguntas y más preguntas. Cuando era chica pensaba que estudiando astronomía iba a conocer sin dudas cuál era el origen del universo y cómo se formaba todo, de forma exacta. Ahora me doy cuenta que todavía no llegamos a un punto de decir: este es el modelo definitivo. Existe el big bang, pero relacionadas hay otras teorías que dicen que existen universos paralelos. El universo está lleno de una materia oscura cuya naturaleza no conocemos. La mayor vivencia que te deja es que la ciencia siempre es una pregunta que te lleva adelante.

En los festejos por el centenario del Observatorio Astronómico de Córdoba, Pastoriza recibe una medalla recordatoria, de manos del presidente de la Unión Astronómica Internacional, Bent Stromgren. 1971.

Mitos y verdades astronómicas

-Hablaste de universos paralelos. ¿te animás a confirmar o desmentir algunos mitos clásicos?

Claro

-¿Hay vida extraterrestre?

Sin duda, pero no en la forma de plato volador o de aquellos señores que te esperan en la ruta. Vida hay, hay millones de galaxias, ¿por qué seríamos el ´único lugar en el universo tan privilegiado? si las leyes de física se cumplen en todos los lugares del universo, las leyes de la química y la biología deben regirse igual

Existe todo un área que se llama astro-biología que estudia la formación de moléculas complejas que existen en las galaxias. Últimamente estuve trabajando en unas moléculas que son anillos de carbono que se unen a través de hidrógenos y forman grandes cadenas relacionadas con el origen de la vida. La idea que se tiene es que esas moléculas complejas son arrastradas, por ejemplo, por un meteorito e implantadas en una “Zona de habitabilidad”, Así se origina la vida. Para que sea habitable el planeta no tiene que estar muy lejos de la estrella que le da luz y calor, y tiene que tener una atmósfera. Lo que si, es dificil encontrar estos otros sistemas, puede ser que existan sistemas planetarios de otras estrellas, ciertamente estrellas distantes. Posiblemente no las alcancemos nunca. Pueden no estar al mismo nivel que nosotros, puede ser que ellos estén a un nivel incipiente, que recién se esté formando vida. O a un nivel tan avanzado que no puedan comunicarse o nosotros todavía no tengamos manera de detectarlos. Pero que existen, existen. porque ya hay detectados varios planetas que están en la zona de habitabilidad, que tiene condiciones para desarrollar vida. Ahora, comprobado, que te digan “ahí se encontró una planta, un animal”, eso todavía no existe.

-¿Entonces no hay mucho de cierto en que los gobiernos u organismos como la NASA nos ocultan esos descubrimientos?

No, eso es creer o no creer. Muchas cosas no se pueden explicar entonces apelamos a los mitos. Yo observé el cielo desde mis 18 años hasta mis 35 años, pasé noches enteras observando en telescopio. Vi satélites, cometas, estrellas fugaces, pero nunca vi algo que no pudiera explicar científicamente, que no pudiera tener una respuesta lógica. Pienso que hay mucho de imaginación.

-¿En el 69, Neil Armstrong llegó a la luna?

Por supuesto. Es y ya en ese momento era muy fácil mandar un cohete a la luna. Solo hay que darle el impulso necesario, estudiar las órbitas. La gente inventa, como ahora inventa que no hay que vacunarse… y niega cosas bien comprobadas. El problema es que cuando fueron se dieron cuenta que la luna no es habitable, es mucho más lógico intentar llegar a marte, donde habiendo agua podés transformar oxígeno y crear un ciclo de vida. Sin duda que llegaron, no fui pero les creo.

Fuente: Secretaría nacional de cultura de Argentina

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