Steve Moriarty, baterista de The Gits: “Mia inspiró a muchas mujeres a entrar en la música”

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La historia de The Gits está marcada por la música, la amistad y también por una tragedia que cambió para siempre la vida de sus integrantes. Décadas después de la muerte de Mia Zapata, Steve Moriarty decidió volver sobre esa historia y escribir «Mia Zapata and The Gits: A True Story of Art, Rock and Revolution», libro que no solo reconstruye la trayectoria de la banda, sino que también intenta comprender el impacto que tuvo su música en quienes la escucharon.

Para Moriarty, escribir acerca de su banda fue también una manera de procesar una experiencia que durante años no pudo comprender del todo. El resultado es una mirada profundamente personal sobre la banda, su proceso creativo, su relación con la música y el legado de Mia, además de una reflexión sobre la importancia de expresarse sin miedo y de desafiar las normas establecidas.

¿En qué momento sentiste que era necesario escribir la historia de The Gits?

Realmente no lo veo como una historia. Para mí fue más bien una especie de psicoterapia, de alguna manera de intentar averiguar dónde encajaba yo en todo ese escenario y por qué me había afectado tan profundamente.

Cuando Mia murió, me afectó muchísimo emocionalmente. Durante mucho tiempo intenté entender por qué había tenido un impacto tan grande en mi vida, por qué pasé tanto tiempo tratando de averiguar quién la había matado y por qué había sucedido todo aquello. Cuando alguien muere y no tienes idea de qué hacer, no sabes quién lo hizo ni por qué, simplemente sucede. Es casi surrealista. No parece real. Entras en un estado de confusión y realmente puede afectarte.

Vi a mucha gente quedar profundamente afectada por lo ocurrido y también quise explorar eso: cómo la banda influyó en la historia y en las personas. Quería intentar encontrarle sentido a algo que, en muchos aspectos, no tenía sentido.

Entonces, el libro también funciona como una forma de entender tu propia relación con The Gits y con Mia.

Quería entender qué era importante y qué no, qué había sucedido y por qué. También quería capturar cómo fue realmente estar en una banda como The Gits, en lugar de construir una versión idealizada de esa historia. Además de mostrar cómo era empezar un proyecto que para nosotros era profundamente personal y significativo, y al mismo tiempo intentar manejar todos los aspectos que lo rodeaban: el lado comercial, los lugares donde tocábamos, los conciertos, los fans y nuestras propias relaciones.

¿Qué querías mostrar de la vida cotidiana de la banda que quizás no aparece cuando simplemente escuchamos los discos?

Quería capturar cómo fue realmente escribir una canción, cómo era tener una amistad tan cercana con alguien, vivir con un grupo de personas y compartir prácticamente todos los aspectos de tu vida con ellos. También quería mostrar cómo nos cuidábamos —o no nos cuidábamos— y cómo nuestras decisiones afectaban a los demás. Incluso cómo el consumo de alcohol podía influir en la banda y en nuestras relaciones.

Estábamos viviendo lo que hacíamos. Estábamos viviendo la música. Y las canciones hablaban de nuestras vidas, no de fantasías, escribíamos sobre nuestras propias experiencias. Esa, para mí, es una de las diferencias fundamentales.

¿Crees que esa honestidad explica parte de la conexión que The Gits generó con sus seguidores?

Tocábamos música para expresar cómo nos sentíamos en ese momento, no cómo queríamos sentirnos ni cómo se suponía que debíamos sentirnos. Era algo profundamente personal. Por eso creo que alcanzó un nivel artístico distinto al de muchas otras cosas.

No era una música para todo el mundo y tampoco tenía que serlo, era algo mucho más potente y significativo para las personas que escuchaban música de una manera diferente y que pensaban sobre la vida de otra manera.

Cuando alguien conecta con esa música, puede pensar: “Esta es mi vida. Entiendo esto porque está hablando de cosas muy personales y muy reales para mí”. Creo que eso marca una diferencia.

¿Cuándo comprendiste realmente el impacto que podía tener la música de The Gits en otras personas?

Después de la muerte de Mia yo ya no sabía qué sentir respecto de la música. Incluso dejé de tocarla, entonces empezó a llamarme gente y a contarme que no se habían quitado la vida porque habían escuchado una de nuestras canciones. Yo pensaba: “¿Qué?”. Y después otra persona me decía lo mismo, y otra, y otra. Ahí entendí que esta música significaba muchísimo para algunas personas, por eso también quise explorar más profundamente por qué significaba tanto. Esa es una de las razones por las que escribí el libro.

Mia ocupa un lugar central en la historia de The Gits. ¿Qué descubriste sobre ella durante el proceso de escribir el libro?

Hay muchas cosas que no llegaron al libro. Por ejemplo, su supuesta conexión con Emiliano Zapata, quien fue una figura fundamental de la Revolución Mexicana.

Viajé a México, hablé con gente y visité un museo dedicado a Zapata. Le mostré al curador algunas de las obras de Mia y también fotografías de ella junto a fotografías de Emiliano Zapata. El parecido en los ojos y en la estructura del rostro era realmente llamativo.

Pero finalmente omití esa parte porque al editor no le pareció adecuada. De todas maneras, yo había investigado la conexión y traté de reconstruirla. El padre de Mia sostiene que esa relación familiar es verdadera y existe incluso un análisis de ADN, pero es un tema sobre el que prefiero que cada persona saque sus propias conclusiones.

Uno de los aspectos que más destaca en la historia de The Gits es que era una banda integrada por mujeres en una época en que eso todavía era poco habitual. ¿Qué significaba?

Era radical. Había muy pocas mujeres en las bandas. Que una banda estuviera integrada completamente por mujeres era algo que llamaba muchísimo la atención. Creo que Mia inspiró a muchas mujeres a entrar en la música y comenzar a tocar.

Durante el tiempo que estuvimos en la banda vi cómo cada vez más mujeres empezaban a formar grupos. Creo que influimos, de alguna manera, en otras bandas como The Distillers o Bikini Kill, y también en muchas mujeres que posteriormente comenzaron a tocar rock.

Incluso cuando The Gits ya existía, pude notar que cada vez había más mujeres incorporándose a grupos musicales.

¿Crees que Mia dejó un legado especialmente importante para las mujeres que querían dedicarse a la música?

Sí, ella demostró que podían hacerlo, y eso es muy importante. En aquella época había muchas ideas sobre cuál debía ser el lugar de las mujeres y qué podían o no podían hacer. Creo que Mia ayudó a romper con eso de una manera muy concreta: simplemente estando ahí, tocando, componiendo y expresándose. Cuando una mujer ve a otra mujer haciendo algo que antes parecía imposible, puede pensar: “Yo también puedo hacerlo”.

¿Qué crees que puede ofrecer el punk que otros géneros musicales no ofrecen?

Creo que las mujeres, en general, tienen muchas razones para expresarse a través del punk, hay muchas cosas sobre las que tienen motivos para hablar. También creo que para cualquiera que esté dispuesto a expresarse de una manera verdaderamente personal, el punk puede ser un espacio de libertad.

No tienes que hacerlo de una determinada manera, no tienes que seguir las normas de la sociedad ni ajustarte a lo que otros esperan de ti.

¿Ese espíritu independiente sigue siendo importante para ti?

Sí, de hecho, probablemente soy más radical ahora que cuando tenía 18 años. El mensaje que quería transmitir con el libro es que no hay que tener miedo de expresarse a través de la música o de utilizar una voz fuerte y potente. No hay que tener miedo de expresarse emocionalmente, de manera interpersonal, desde el corazón y no de una forma convencional.

Puedes entregarte completamente a tu arte o a tu mensaje. No tienes que tener miedo. Puedes ser honesto contigo mismo y con los demás sobre lo que sientes. Hacer eso a través de la música es hermoso. Debe ser honrado, respetado y valorado como algo culturalmente importante.

¿Es también una reflexión sobre la necesidad de vivir de una manera distinta a lo que la sociedad espera?

Sí, puedes vivir como quieras, no tienes que ajustarte a las normas, a las cosas que son consideradas normales o aceptadas por la sociedad. No tienes que aceptar que los hombres deberían ser quienes están en las bandas o que las mujeres deberían cumplir determinado papel en sus vidas, trabajar, formar una familia y cuidar de los hombres.

Puedes expresarte y vivir de la manera que te parezca correcta, capaz que a otras personas no les parezca correcta, pero eso no les corresponde decidirlo. Es tu vida. Ese espíritu independiente es probablemente una de las cosas que más me gustan de todo esto. Espero que ese mensaje llegue a la gente.

Has mencionado varias veces a México y la importancia de la historia de Mia. ¿Qué significa para ti que la historia de The Gits pueda llegar a Latinoamérica?

Me gustaría muchísimo que el libro pudiera traducirse y distribuirse en español. He intentado encontrar una editorial que lo haga, pero todavía no la he encontrado. Para mí sería muy importante, especialmente porque Mia tenía raíces mexicanas y porque existe una conexión cultural muy fuerte.

Me gustaría que esta historia pudiera llegar a personas que quizás nunca tuvieron la oportunidad de conocerla.

¿Qué importancia tiene para ti que las nuevas generaciones conozcan estas historias?

Es fundamental compartirlas. Hoy puedes comprar un libro desde cualquier parte del mundo. Puedes descubrir música, leer historias y conocer a personas que vivieron experiencias completamente diferentes a las tuyas.

Creo que eso es muy importante porque permite que una nueva generación conozca el legado de una banda y, al mismo tiempo, encuentre sus propias conexiones con esa historia.

¿Hay algún libro latinoamericano que haya sido especialmente importante para ti?

Sí. Tengo libros de poesía de Pablo Neruda que conocí cuando estudiaba en España y los leíamos en clase. «La casa de los espíritus«, de Isabel Allende, fue uno de mis libros favoritos.

Me interesa mucho ese estilo que ustedes llaman realismo mágico. Me parece fascinante.

Si tuvieras que resumir en una idea lo que esperas que las personas se lleven después de leer el libro, ¿cuál sería?

Que no tengan miedo de expresarse, de decir lo que sienten, de ser honestos consigo mismos y de entregarse completamente a su arte. No tienes que conformarte con las normas de la sociedad. No tienes que vivir de acuerdo con lo que otras personas consideran normal. Puedes vivir de la manera que te parezca correcta. Y creo que eso es algo que la música puede enseñarnos de una forma muy poderosa.

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