Sonidos Ocultos (Las melodías underground en la música chilena)

Sonidos Ocultos (Las melodías underground en la música chilena)

Crónica de Fernanda Schell

Once de la noche del seis de abril, la música empieza a llamar a las masas, el rock comienza a sonar con unos fuertes riffs. Unos personajes de pelo largo, chaquetas de cuero, pantalones rasgados y actitud dicen “buena, cabros. Gracias por venir”, seguido por un fuerte “¿quieren otro tema?”. Entre unas cincuenta personas aproximadamente en un antro underground, donde la mayoría de la gente se conoce y viene a disfrutar con unas cervezas al ritmo de Wild Parade, Icarus Gasoline Beso Lesbico. Estos son algunos de los sucesos que ocurren durante una noche de tocata.

Me puse una chaqueta de cuero, Converse negras, pantalones apretados, con los audífonos puestos para caminar al ritmo de The Ganjas. Me dirigía al Bar de René, lugar conocido entre los fanáticos de la cerveza y la escena. Todos los fines de semana hay un panorama nuevo, ahí es cuando las bandas van a mostrar los sonidos ocultos de la música desconocida.

Aquella noche tocaba Icarus Gasoline y Wild Parade. La primera bandame indicó que llegara a las nueve de la noche para realizar la entrevista y comenzar mi investigación acerca de la actualidad, puesta en escena junto al apoyo del under en Chile. Al llegar al antro, esperé en unas bancas que tenían un par de cervezas, luego recibí un mensaje de Rocky, baterista de Icarus,que decía “estamos atrasados con la prueba de sonido, te aviso cuando salga”. Este suceso es común entre las bandas y músicos del ambiente.

Bar de René

La noche recién comenzaba, las personas entraban al bar en busca de alcohol o simplemente una conversación. De pronto comenzó a sonar un par de riffs. Esperé un momento y visualicé un hombre de rastas largas, chaqueta de mezclilla y gorro negro. Era Comegato,personaje de larga trayectoria en la escena. Es vocalista deYajaira y Electrozombies. Esa noche, el músico se dirigía a apoyar a su amigo Sam Maquieira, líder de Wild. Me acerqué y le comenté acerca de mi investigación, él rio y comenzamos a entablar una conversación donde el tema principal es la escena

Desde su perspectiva comenta que “en este momento el underground vendría siendo la música que no se escucha en la radio o en los grandes medios, que se mueven en un circuito o en la subcultura. Esto inició en los ochenta, era un movimiento contracultural surgido de la Dictadura Militar, donde mucha gente se agrupaba más allá de una ideología política o alguna cosa en crear música que fuera contra todo lo establecido, que fuera lo más rupturista posible”.

Con el tiempo las cosas han ido cambiando, anteriormente los lugares no eran comerciales, se presentaban para manifestar la música y conocer la cultura. Pero con el tiempo, los tratos han evolucionado. El transcurso comienza desde no pagar, o dar créditos con cervezas, ser autogestionados con el transporte de los instrumentos. En la actualidad, se aprecia el pago digno junto al apoyo a las bandas por parte de los dueños del local.

Por otra parte, él comentaba que “ahora Chile es otro mundo, es completamente diferente. Hace años atrás no se hacia lo que se vive ahora. No digo que ahora sea mejor o una maravilla, pero es completamente diferente. La gente tiene acceso a la música y a los instrumentos. Hay lugares para tocar, antes no había nada”. Además, añadió que “no se dan las oportunidades para estar tocando en grandes festivales, el movimiento no es muy masivo.”

Luego dieron las diez de la noche, con unas de cervezas en mano, el ambiente aún no se prendía. Un par de personas estaban en las mesas afuera del bar. Los sonidos extraños desaparecieron y en la puerta apareció Antaños junto a Ness, músicos de Wild Parade, ambos miraban en busca de alguien.

Las cervezas entre ondas sonoras

Me acerqué a los músicos mientras reía y ellos dijeron “¿por qué hay tanta risa?”. Esto se debió a un par de artistas que se encontraban haciendo música en las calles del Barrio Italia. De inmediato nos dirigimos a la banca, con música de fondo y las cervezas en nuestro poder. Ellos empezaron a narrar sus inicios como banda. El trio fue creado por Sam Maquieira en el año 2011.

Ness con un vaso en la mano comienza a relatar “nosotros como Wild Parade armamos una escena más trasher metal punk rocker. Tuvimos que inventar nuestra propia marca porque no había otro sello que nos identificara. Veníamos saliendo de un lugar que se hacía llamar independiente, underground roquero”.

“¿Por qué armaron su propio sello?”

-“Para evitar cosas de nosotros y no estar rogando, ni dilatando proyectos por encontrar una discográfica que quisiera editar discos. A pesar que hemos tenido piedras en el camino, hemos avanzado y seguimos haciendo temas. Nos gusta tocar, es así como se formó la banda. Siempre ha sido avanzar, aunque no se ganen ‘lucas’, seguimos haciendo temas”.  

Con unos panderos sonando, haciendo ruidos y gritos de fondo, intentamos seguir, las risas de apoderaban del momento. Antaños comentaba que la escena subterránea va creciendo. “Uno levanta una piedra y salen cinco bandas de distintos estilos. Es súper entretenido que aparezcan diversificaciones de géneros y se van sumando gente a un estilo que no existía mucho, más hibrido, más roquero”, decía.  

            El bajista señala que “finalmente el underground se mantiene underground por una especie de conformidad natural de decir aquí quiero estar, aquí me siento bien. Entonces, este estilo hoy en día sigue siendo el nicho de nosotros mismos que quieren hacer un arte más jugado”. Ellos mismo han elegido estar allí y seguir por hacer la diferencia con otras bandas. Además añadió que “si uno abandona el nicho, ya no eres parte de allí, la escena se mantiene de igual forma”.  

Púrpura Esencial

De repente, al entrar al bar, un lugar estrecho con una barra larga, llena de comensales bajo la oscuridad, adornado de diferentes chucherías y cuadros. Quise buscar un par de cervezas, allí me encuentro con Sam, con su chaqueta de cuero junto a su pelo largo me dice “ahí tienes”. Este era el CD After Dark de The Ganjas. Después salimos del lugar.

Se sentó en la banca con su vaso y empezamos a entablar una conversación afuera del bar, donde las personas esperaban a que comenzara la tocata, otros conversaban o fumaban hierba. De costumbre, la demora se hacía presente. Por las calles transitaba gente, mientras nosotros estábamos tomando cerveza y conversando de rock en general. En ese momento, comentaba “la escena vive por la propia gente que va los shows, las propias bandas que tocan, que están fuera del mainstream. Se mantienen tocando en este lugar que son clubso bares. Es un submundo que existe básicamente por las personas que aman la música de verdad”. Por otro lado, declara que siempre ha estado feliz en el under y tampoco le ha interesado tocar en lugares masivos.

Al igual que Comegato, Samuel Maquieira es uno de los personajes que lleva más trayectoria en la escena. Desde los años ochenta se han mantenido entre los cambios y evoluciones que existen.

            Repentinamente, escuchamos unas guitarras sonando muy fuerte y decidí entrar. En el escenario estaba Icarus Gasoline, ellos iniciaban la noche. Con una vestimenta casual, guitarras preparadas, comenzaban un setlist que desde lejos que se veía extenso.

            Un grupo de personas estaba hacia una esquina donde habían una mesas, otros estaban entre medio de la gente. Decidí ponerme al frente del pequeño escenario. Mientras comenzaban con la introducción de Vivir con fe, las luces rojas y verdes hacían juego con la atmósfera de marihuana. La gente tenía su mirada enfocada en los músicos, las alucinaciones hacían combinación.

Siguieron con Mientes mal. La voz particular de Frentish, suave al ritmo de la guitarra que iba al compás de la batería. La música de esta agrupación son pizcas de sicodelia yrock, difíciles de digerir, pero particulares. Los movimientos de cabeza, saltos y gritos iban por todos lados.

Unos sonidos extraños, seguían con el tema Diamantes, la gente movía su cabeza levemente y se dejaba llevar por las ondas sonoras. El vocalista se apoderaba del micrófono mientras que sus compañeros lo seguían. En el coro se producía un desplante. Los patagónicos sonuna banda que la gente no suele escuchar. Ellos producen una creación llamativa en la música, extraña, pero con toques sicodélicos. La cerveza acompañaba a las personas en ese momento.

Seguían con el tema La Avellana, pero con todas estas ondas alucinantes entre medio, las canciones se me pasaron rápidamente, sentí que el grupo pequeño de gente disfrutaba lo que veía. Algunos de estos temas son de su álbum titulado Púrpura esencial, “disco donde toma distancia de los sonidos más crudos del rock desértico, para enganchar con una apuesta sicodélica de guitarras menos punzantes y más buscadoras de atmósferas”, según Rockaxis.

  Icarus Gasoline en Bar de René

Luego de nueve temas, terminó el showy me acerqué a Frentish, vocalista de la agrupación, él me dijo “toma”, este era un setlist escrito en una hoja de papel cuadriculada. Estos temas se eligieron en ese momento, según la banda. Las personas salían hacia la barra mientras los otros músicos comienzan alisarse.

 

Descontrol

Debajo de unas luces rojas estaban los chicos de Wild Parade. Maquieira tenía con una chaqueta de mezclilla desgarrada mientras organizaba y afinaba los instrumentos. Ness y él acordaban los últimos detalles, mientras que Antaños no aparecía. Las miradas se guiaban a un “¿dónde está?”. De manera muy efusiva llega y se sube al escenario, toma su bajo e inicia afinar. El vocalista toma un par de sorbos del vaso, en tanto que el baterista se empodera en su batería.

Comenzaron a sonar unos sonidos pesados, llenos de furia y energía. La gente vuelve a entrar, algunos se ponen al centro, otros a los costados o cerca del escenario. El vocalista dice “buena cabros” e inician con Sepultana, tema potente con fuertes riffs y cabeceos al ritmo de una veloz batería. Sam al mismo tiempo que Antaños, movía su cabellera de un lado a otro, mientras que Ness estaba concentrado en lo suyo. La voz desgarradora con letras en inglés provenientes del vocalista establecía cierta fortaleza e identidad, creando el sello under, bajo la oscuridad profunda.

Algunas personas grabaron, otras tomaban cervezas, o simplemente estaban hipnotizados por la música. Luego siguieron con un tema que comenzó lento, pero a la rapidez se vuelve fugaz. El pelo del bajista no se detiene, se transforma en una bestia. Continua con un mosh pequeño pero fuerte, los golpes junto a los saltos no se detenían. La música producía la aceleración del momento, algunos saltaban, otros movían la cabellera. Un fotógrafo dejó de realizar su misión para unirse a moshear. Comenzó a salir una mezcla de humo enlazados a unas luces rojas. Empecé apegarme a la onda, con saltos y movimientos de cabeza.

Sam Maquieira y Antaños de Wild Parade en Bar de René

En un momento dejó su guitarra, todos pensaban que había terminado, pero se da vuelta y dijo “¿quieren otro tema?”. Las personas gritan, nombrando algunas canciones. Maquieira toma el micrófono, luego habló con sus compañeros para continuar la furia del show.

La tocata terminó, dejaron sus instrumentos ahí. Me acerqué al escenario, fui donde el vocalista y me dijo “toma, para la colección” y sonrió, luego me comentó que seguiría ‘carreteando. Salí del antro y algunas de las personas compartían en grupo, otras fumaban.

 A las dos de la mañana finalizó la primera noche.

La atmósfera verde

Viernes, después de una tocata, la resaca es estable pero el ánimo de seguir está intacto. Como coordiné con los chicos de Icarus Gasoline, iría a su sala de ensayo para conversar de aquella noche y otras cosas.

“Está banda, es un interesante proyecto musical que desde el 2004 ha ido desarrollando un estilo marcado por una fusión entre stoner, fuzzy rock más psicodélico”, según una página dedicada a estos chicos.

Por Barrio San Diego, escondido entre las calles desiertas y un calor infernal, llegué a una casa antigua. Me abrió la puerta Rocky, baterista de la banda, pasamos por un pasillo largo y oscuro, al entrar, el olor a una sustancia ilícita se hacía presente. Estábamos en un patio, lleno de plantas, parecido a una casona. En un círculo donde estaba Ángel, Pablo, Rocky, Frentish, junto a los amigos de ellos. Todos con lentes del sol y relajados. Empecé a comentar sobre la escena, allí se formó un debate acerca del tema, además de mencionar otros temas triviales. La marihuana ejercía cierta risa y descontrol entre ellos.

Icarus Gasoline y Fernanda Schell.

El vocalista luego de fumar y pasarle el cigarrillo a otro comentaba que “claro que somos de la escena. ¿Queremos ser undeground? No sé, pero somos under. La escena subterránea pienso que es un sub movimiento. Es de raíz de esto y tiene una pincelada de pop. Es un sentimiento general, es la sensación de la guea, un tipo de música que estamos escribiendo, de la manera que el músico enfrenta a la música”. Por otro lado, Pablo decía “es un estilo de vida, es ser un gueón que no muestra lo que sabe”. Entre todos comentaban a la vez y decían que en Chile todo es underground, pero nacen, se van o eligen estar ahí. Rocky expresaba “hay gente que se queda ahí o muere allí, porque no tiene más recursos para salir”.

Entre muchas risas, Flentish decía “te gusta tocar en lugares grandes o bares, pero no necesariamente dejas de ser under”.

Tras uno que otro cigarro verde, alrededor de una nube de humo blanca, seguían debatiendo. El baterista mencionaba “por ejemplo, una persona común y corriente que escuche rock, tú le preguntai gueón, ¿qué preferí pagar tres lucas por ir a ver una banda o ir a ver una película? Te doy firmado que prefiere ir a ver la película, porque a los gueones les gusta la gueá. Capaz que si irían, pero si es gratis. A la gente no le gusta ir a ver música”. De ese comentario discrepo un poco, debido a las veces que las bandas tocan gratuitamente, un ejemplo es The Ganjas en el Parque Los Reyes, donde solo llegaron diez personas. Además, existe la inseguridad o miedo de asistir a bares en la noche, debido a que tocan tarde y son “lugares peligrosos”. “Si no tocai en bares, ¿dónde vai a tocar?”, señalaba Frentish.

“La escena chilena igual es chica, ingrata. Lo bueno es que no tenemos muchos amigos en las tocatas, entonces es difícil llevar harta gente. El otro día en Wild Parade, habían como cincuenta personas y piensa que nosotros somos de los que llevamos gente, cien personas es un éxito. Pero por una parte es difícil llevar muchedumbre, en las calles ya no se pegan carteles, la difusión es baja en las redes sociales. Las bandas ni cagando llevan más de cien personas y en los bares no aceptan más”, mencionaba el vocalista.

– Y dije “entonces, ¿qué se debe hacer al respecto?”.

-Ángel expresó “no se puede hacer mucho acá, ya se ha hecho todo, la gente no se va a enganchar. Nadie es profeta en su tierra, tenemos que salir porque de verdad el material es bueno, es buena música, tenemos buena actitud”.

Como conclusión decían respecto a la escena “yo nunca salgo a flote, siempre estoy ahí” decía Pablo. Por otro lado, Frentish a la vez comentaba “nos encanta estar ahí”. Luego de una hora de conversaciones con mucha hierba de por medio, en un patio bajo unas vigas de madera, dijeron que debían irse.

 

Segunda parte

Una noche de rock and roll chileno

Jueves doce de abril, Beso Lesbico, banda de rock and roll, llena de expectativas, “fundada el 2013 que mezcla colores de hard rock, matices del blues y coqueteos de psicodelia”, quienes se definen como “la banda más electrizante de Santiago” según el dossier de la agrupación. Se presentarían en LemmyBar junto a los argentinos de Tamadre. Aquella noche estábamos con Camila pérdidas por las calles del Barrio Bellavista. Sin ubicarnos, caminamos entre los pasadizos y la llama fiestera viva. Llegamos a un lugar que tenía una pared negra junto a un logo gigante del cantante de Motorhead.Suponíamos entrar, entre los nervios y las dudas, decidí llamar al vocalista, Lagarto Mendoza. Al no tener respuesta entramos. El largo pasillo oscuro nos dirigiría hacia una puerta antigua, detrás de ella aparecía un mural lleno de afiches, frente a este había una barra, a su lado un escenario muy pequeño.

Ellos estaban probando sonido, luego bajaron de la tarima y nos saludaron. Siguieron en lo suyo por media hora, entre cambios, afinaciones junto a otras cosas, terminaron. Salimos del lugar y afuera comenzamos a conversar de algunos sucesos triviales. El líder de la banda intentaba incentivar a la gente para asistir a la tocata vía Facebook, hasta que dijo “caminemos y hagamos la entrevista”. Con todos los músicos de la banda, recorrimos el centro de la fiesta hasta llegar al frente de la Universidad San Sebastián, donde hay unas bancas de cemento. El olor a cerveza y cigarros se hacían presente, mientras ellos comían completos, además el ruido de los autos junto a la bulla de la gente hacían que los músicos alzaran la voz. Primero les comenté por qué tocaban de los segundos y su respuesta fue porque la gente lo más probable es que se vaya antes de que ellos toquen.

La perspectiva que tiene Lagarto es completamente diferente a todos los relatos anteriores, él expresa que “la escena undeground no existe mucho, primero ¿Qué es el underground? Para mí es escena. Son las bandas que salieron y no siguieron”.

Por otra parte comentaba que “tampoco siento que sea difícil ser parte de la escena, que todos conozcan a todos y que ellos te conozcan a ti. Pero es estar ahí. Más que nada es el Bar de René”.

A pesar que en la música emergente no hay tanto apoyo ellos explican “yo creo que tenemos motivaciones diferentes, hacer esto nos define como una banda, ¿cachai? Pero más allá del compromiso, hay un responsabilidad con el rock”.

Por otra parte, Lucho decía que “por ejemplo, uno habla de los bares, uno o dos tiene buen sonido, otros no, entonces la gente no va más”. Eso ha sucedido en varias ocasiones, además, se presenta baja preocupación por el sonido de las bandas, como ocurrió una vez en Bar Loreto, con resonancias acopladas y un bajo dominante ante los otros instrumentos.

Finalmente señalan acerca de la expectativa de la noche es “que esté lleno y que griten como locos”. Luego miraron el teléfono, eran las diez de la noche y comentaron que debían volver al bar, entonces caminamos entre los bares y las luces que intentaban prender el ambiente. Al llegar al Lemmy Bar, estuvimos un rato conversando con Lobo, bajista de la banda, luego entramos, esperamos dos horas debido a que no había nadie. A este punto Largarto se refiere que “el rock es más introspectivo y que no estamos llegando a esa gente, no podemos esperar que la gente salga porque sí. Por lo menos, en la tocata de hoy la mayoría de la escenasabe que tocamos nosotros, porque salió en medios, Facebook, afiches, pero otras personas no tienen ni idea quienes somos. La gente no sabe”.

De un momento a otro entró un grupo pequeño de personas. La banda salió como unos rockstars. Con toda fuerza dijeron “buenas noches, somos Beso Lesbico”, de esta manera el rock and roll inició. La roja batería de Juan Pablo lucía un par de mujeres dándose un beso. La tocata comenzó con el tema En tus pies, ellos se comportaban para dominar el mundo. Todos estaban con su particular vestimenta de camisas blancas, pantalones negros y chaqueta de vestón del mismo color. El micrófono amarrado a una larga bufanda de colores, junto a las ganas de disfrutar el momento.

De la nada, Lobo, bajista, saltó con su bajo hacia el público y se acercó a mí para que le siguiera la onda. Luego subió para continuar con el espectáculo. Siguieron al ritmo de canciones rápidas y movidas, con la energía a pesar de la baja asistencia. El pequeño grupo de personas estaba atento a los movimientos de los músicos, otros grababan junto a mover la cabeza al ritmo de las notas. Esta banda tiene una puesta en escena preparada, ensayada y motivada. La preocupación por cada detalle se expone en ese momento. Ellos quieren dominar el escenario.

Esta banda utiliza su propia autogestión, ellos van a dejar discos a las disquerías, pegar afiches, además de hacer difusión. En un momento anunciaron que vendieron álbumes, poleras y postersen el mesón de la izquierda. De esta forma se financian para sus próximos eventos.

Beso Lesbico en Lemmy Bar

La noche encendió la llama con su single En donde estés del álbum El Escape de las Sombras, el tema que fue ejercido con mayor expresión.

            La tocata terminó luego de doce temas llenos de potencia y rock. Lobo comentaba “estuvo divertido, siento que los chicos de Tamadre nos dejaron el terreno tanteado, después teníamos que subirnos a tocar no más, así que no fue tan difícil, el ambiente ya estaba como una buena energía, aunque no ha sido la tocata más maravillosa de la vida, pero tampoco fue mala”.

            A las dos de la mañana se terminó la trayectoria del día.

 

El melómano

            Un par de días antes, vía mail, nos pusimos de acuerdo con Sam. Él decidió que me dirigiera a su casa. Ese viernes, a las cuatro de la tarde, corrí por las calles de Santiago, un poco nerviosa, pero con el entusiasmo a flor de piel. Al llegar no sabía dónde era, las casas antiguas eran similares. Llegué, apreté el timbre, pero no funcionaba, entonces toqué la puerta. El guitarrista salió y dijo “hola, ¿qué tal?”. Subimos al segundo piso, el olor a libro antiguo se apoderaba del lugar.

Al entrar quedé sorprendida por la pared completa de diferentes discos, posters, cassettes, libros y vinilos que llenan el lugar. Nos quedamos allí y él comenzaba su relato “el underes algo que siempre ha existido y va a existir. Es donde están pasando las cosas. Algunas bandas surgen de allí, se quedan ahí o simplemente mueren”.

Por otro lado, la música que crean ellos no está a la moda, tampoco lo estuvo. La música que tocan no a todo el mundo le gusta. Son temáticas oscuras, extrañas, diabólicas, contra el sistema, y a veces en inglés. Esto los deja fuera de lugar, centrándose en la escena.

Comparado a sus tres bandas, comenta que la gente “disfruta ene a Wild, por la música pesada, heavy, lo que hacemos con esta banda. Se ha ido corriendo la voz, porque generalmente los show son re potentes. Tú sabes que la tocata recibes un mazazo en la cabeza”. Y de esa noche con Icarus“estaba buena onda, se llenó de gente, lo pasamos bacán”.

“La gueá es que el público está súper mal acostumbrado a que te inviten todo el rato y los gueones tienen que cachar que la plata sirve a la banda. Son ene de gueás que tienes que pagar, la sala de ensayo, cuerdas de la guitarra, etc.”. Además añadió que “con una banda gringa o un festival los locos se gastan cien lucas en la gueá, pero se cagan con una banda nacional. Paga tú entrada y apoya la escena”.

Samuel comentaba acerca de la escena “under es under, pase lo que pase se mantiene y es como un caldo de cultivo para ene de bandas que están naciendo, tocando, haciendo música más difícil y cuática. Tiene su público ahí, es chico pero fiel”.

            Él mientras estaba hablando, yo miré a su alrededor, encontré discos de Ganjas y Jusolis, bandas de la escena. Entre tantas cosas, me mostraba sus vinilos de The Cult, revistas y decía “para mí no es un motivo o una meta llegar a más, que al mundo le guste Yajaira, Wild Parade The Ganjas. La verdad creo que es como es. A la gente que le gusta va, ¿cachai? Y todo el resto de la masa que vaya a ver el resto de la gueás. A mí me encanta que a las personas no les guste nuestra música. Está bien, estamos en el buen lugar de la gueá. Nosotros vamos por más rock and roll”.