¿Sabías que la cultura negra heredó al mundo ritmos como el jazz, el son, la salsa, el folk, el rock y el hip hop?

Procedente de África, la cultura negra llegó a Norteamérica, a través de los primeros migrantes, incidiendo en distintas formas del arte. La música, la danza y la literatura, entre otras expresiones, tienen sus antecedentes en la resistencia del hombre negro ante la esclavitud.

 

Seguramente has escuchado el concepto de negritud, el cual tiene intrínseca relación con los valores culturales y espirituales del mundo negro, y que también se utiliza para definir el proceso de rebelión o de toma de conciencia, incluso como un movimiento de rehabilitación y reivindicación. “Una forma de rebelión intelectual que hace crear conciencia a las diferentes culturas africanas: la negritud es la historia viva de la cultura del negro”. [1]

El concepto de negritud tiene su origen en la primera mitad del siglo XX en Paris, Francia, como un movimiento intelectual y social que buscaba el reconocimiento del hombre negro y para conocer más sobre esta corriente, no puedes perderte el montaje escénico-vocal Negritud, que llevan a cabo los ensambles Escénico Vocal y de Percusiones de la Orquesta Escuela Carlos Chávez del Sistema Nacional de Fomento Musical.

Se trata de un recorrido lúdico, a través de la historia de resistencia de esta civilización, en el que se revelarán las raíces negras en México y el resto del mundo, mediante los bailes, cantos y música esparcida mediante su cepa genética y cultural por diversos países del orbe.

Las canciones que se van a interpretar tienen que ver precisamente con la alegría de este pueblo, con su resistencia, sincretismo religioso, y la relación que tienen con la naturaleza, porque hay que recordar que durante la primera diáspora de los pueblos africanos su equipaje fue lo que habitaba en el interior de su cuerpo.

El objetivo es que mediante Negritud se visibilice y comprenda dicha influencia. Por eso, Danzas y música originarias de Belice, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Perú, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela y México, integran este programa que será interpretado por ambas agrupaciones artísticas del SNFM.

Guiados por el coreógrafo peruano Luis Sandoval y la percusionista Monserrat Revah, cantantes y músicos del SNFM evocarán el sincretismo religioso, el espíritu festivo y la relación con la naturaleza de los afrodescendientes.

Festividades como el Candombe celebración de danza y religión que se realiza desde hace más de 200 años en Uruguay, una canción en honor a Obbatalá, orisha mayor (deidad religiosa cubana) creador de la tierra y escultor del ser humano, hasta una canción chilena de la Costa Chica Mexicana forman parte de esta armónica reflexión escénica.

Negritud estará apoyado con poesía de autores como Nicolás Guillén y Victoria Santamaría, además de algunos videos. La cita es el sábado 5 de mayo, a las 18 horas, y el domingo 6, a las 13 horas, en el Museo de la Ciudad de México (José María Pino Suárez 30, col. Centro, CDMX) así como el lunes 7, a las 20 horas, en el Teatro del Centro Cultural Teopanzolco de Cuernavaca, Morelos (Río Balsas 22, col. Vista Hermosa, Cuernavaca). ¡Entrada libre!

[1] María Elena Diez Pérez. Historia cultural civilizada.

http://historiacultural-civilizada.blogspot.mx/2013/08/blog-post.html