México

¿Sabías que la comunidad purépecha celebra su año nuevo con la ceremonia del Fuego Nuevo (Kurhikuaeri K´uinchekua)?

Con esta celebración, se agradece a la Madre Tierra (Nana Kuerajperi) los favores recibidos a lo largo del año.

Esta tradición marca el inicio del año, cada 1 de febrero, según los propios ciclos productivos de la tierra, y da paso a la revitalización de las tradiciones de esta cultura indígena de Michoacán.

Una vez encendido el Fuego Nuevo, los dirigentes purépechas rememoran su historia y ofrecen un mensaje basado en el pensamiento de sus antepasados, dando paso al Tiempo Nuevo.

Entre los mayas y aztecas, existían varios calendarios que medían los días, los meses y los años, algunos en función del año lunar, otros con base al año solar. Uno era el calendario del año solar de 360 días: el Cempoallapoualli; otro, el Tonalpohualli, entre los mexicas, y el Tzolkin, entre los mayas, utilizado básicamente con fines adivinatorios. Un tercero, el Xiuhpoualli, celebraba cada 52 años, conforme la división de 4 veces 13 años.

Los huicholes de Jalisco y Nayarit hacen numerosos rituales que se prolongan por seis días. Entre los tzotziles y tzeltales de Chiapas, se hace el cambio de bastón de las autoridades civiles y religiosas del pueblo.

Los zapotecas del Istmo, celebran sus velas, calendas y tiradas de frutas en los diferentes pueblos que conforman esta región de nuestro país. Al finalizar el año se dan dos manifestaciones peculiares: el regalo de los Tanguyu (regalan a los niños y niñas zapotecos muñecos de barro, caballos con jinetes para ellos, muñecas con faldas de campana con bebés en los brazos y canastas de frutas sobre la cabeza, ollas, molcajetes y platos diminutos para ellas) y la elaboración de El Viejo por los niños, usando ropas viejas y los huaraches más viejos que han sido usados durante todo el año, por cabeza se le coloca un coco, se le rellena de elotes y cohetes, se le pone un sombrero y un cigarro. Al llegar el último día de diciembre, a las 11 o 12 de la noche, se inicia la quema del Viejo, con lo que se termina el año y se inicia otro.

En Oaxaca, los jóvenes zoques se disfrazan de “huehues” (viejos) y “queman” el año viejo para después ir a celebrar con la comunidad. En otros pueblos, los viejos se valen de los cohetes para iluminar el cielo y observarlo detenidamente en el momento que llega el año nuevo, así podrán saber si será un año de lluvias o de sequías.

Fuente: https://www.gob.mx/cultura

Share this Story
Load More Related Articles
Load More By admin
Load More In México

Check Also

Las lenguas indígenas prevalecen en nuestra cotidianidad

Las lenguas con más hablantes en nuestro país ...

Categorías