Ghecimar Golindano, orfebre, artesana, manager y viajera

 

Ghecimar Golindano,orfebre, artesana, manager y viajera

Texto  y fotografías:

Adolfo Vera – Revista de Los Jaivas

 

Ghecimar Golindano es una artista orfebre, originaria de Venezuela. En su paso por Chile, Revista de Los Jaivas tuvo la oportunidad de conversar con ella sobre algunos aspectos de su vida y principalmente de su profesión y trabajo de orfebre.

 

Ghecimar es de expresión amable, sensible, delicada, mágica. En su voz está presente la pasión por su oficio, y en su imagen lleva el continente latinoamericano. En una ocasión le dijeron que era una “viajera del cosmos”. ¡Si que lo es! En sus varios viajes ha recorrido muchos países del mundo, mostrando y ejecutando su trabajo  orfebrería y también realizándose como productora musical de una orquesta alemana de rock metal, haciendo los contactos y presentaciones en países de Europa del Este, durante tres años de permanencia en Alemania mientras dedicaba la otra parte del tiempo a la exhibición y venta de sus productos.

Según nos cuenta, desde sus comienzos se interesó por la transformación de la materia. Casi sin tener claro su oficio, siempre le rondaba la idea de transformar algo, situación que materializaría mas tarde, en la Escuela de Arte Armando Reverón, en Venezuela, formalizando así sus estudios de orfebrería.

Constatamos que su trabajo los lleva a cabo con mucha pasión y delicadeza, cuidando cada detalle en la elaboración de una pieza. Es así como se ha enamorado de los metales finos como la plata y el oro. También el diamante, la madera y el cristal de roca han cedido su estructura a la mano dócil y creadora de Ghecimar.

Por lo que en su trabajo, no solo se hace presente la ornamentación, sino más bien, una representación artística a partir de un concepto que da vida a su obra.

Dejemos que  esta artista  sea quien nos introduzca en su mundo y nos cuente desde sus inicios hasta hoy y sus proyecciones futuras.

¿Nos podrías contar de tu procedencia?

 Bueno, yo nací en un pueblo llamado Maturín en el estado de Monagas de Venezuela. Allí estuve muy poco, luego mis padres se mueven a un lugar llamado Puerto la Cruz y desde entonces, establecida ahí, ha sido el lugar donde he residenciado todo el tiempo que paso en mi país.

 

¿Cuáles fueron los comienzos e inspiración en la artesanía?

Mi familia tenía un taller de cerámica en casa, entonces desde niña he estado con la pintura y el arte en casa.  Desde muy niña tuve la idea, y todo lo quería transformar. En un simple trozo de madera veía otra cosa, en una cinta veía un lazo y unas flores. Recuerdo que desde que tengo uso de la razón estoy transformando la materia.

Me quedo con los metales. A partir de los quince años, comienzo a experimentar el modelado de los metales con  cobre, con alpaca. Y ya a los dieciocho años me paso completamente a la plata, me enamoro de la plata. Me doy cuenta, como diría… Del acceso, porque yo pensaba que los metales finos eran un poco mas inaccesibles. Entonces cuando tengo el acceso a los metales finos, me quedo ahí. Con respecto al arte, si desde niña, tenia cierta pasión por ciertos artistas. Siempre desde que tengo 8 años leo, tuve la suerte de que mi familia no tenia televisión en casa, mi primer televisor lo tuve a los 13 años, entonces, eso me dio tiempo de niña de leer y de ver el mundo de una manera diferente, a través de las artes.     

¿Y cómo fue su  formación de Orfebre?

 En mi país, a pesar de que yo comienzo a trabajar la plata desde muy chica, siempre se acepta como orfebre al artista que tiene un maestro. Yo no, yo hacia mi trabajo de manera empírica, una investigación empírica. Me recomiendan entrar a la Escuela de Arte Armando Reverón, que estaba en mi ciudad cuando viví en Barcelona (https://es.wikipedia.org/wiki/Barcelona_(Venezuela).

Ahí me consigo con el maestro Hernán Coa, que es quien me forma durante los siguientes dos años, en el año 2005. Y pues, es ahí, donde hago el estudio en la especialización de orfebrería y años después, en el año 2016 estuve llevando durante un año el taller de orfebrería en la sección de mí maestro.       

 ¿Cuál es su estilo en orfebrería?

Yo tengo dos formas de abordar el trabajo. Una es a partir de los elementos con los que me encuentro que es cuando por lo menos me enamoro de una gema, que consigo, una gema ya prefabricada, una gema cortada, algún cabujón. A partir de ahí, genero algo. Sin embargo, la parte que me gusta más, es cuando investigo un concepto, cuando me enamoro de alguna una situación. Por lo menos, cuando me enamoro de las espirales de la naturaleza. Cuando me enamoré del mandala, por ejemplo. Comencé a diseñar mandalas y luego hice una serie de trabajos que eran disecciones de los mandalas. En el caso de la ultima individual que hice, que se llamo, “En los laberintos del pensamiento”, es justamente era una extensión, una manifestación mas profunda de una pieza, fue una de las primeras piezas que elaboré de chica y ya en la actualidad por ejemplo, estoy trabajando en una investigación acerca del corazón, mi interpretación del corazón, no es el órgano, sino el icono, pues es reconocido y utilizado en miles de formas en el mundo. Pues esa es mi parte favorita, el punto en el que me planteo un concepto, lo investigo, lo desarrollo, genero los diseños y una vez que tengo la gama de diseños, escojo la lectura, de la cual es la pieza que realmente vale el gusto de elaborar.                

 

 ¿Con qué herramientas y materiales trabaja?

Mi taller lo tomo como un santuario, es como el útero donde nacen las joyas, el trabajo. Utilizó mi favorito que es el crisol, donde se funde el material, ahí es en donde trabajo particularmente la plata y el oro. Pero lo hago justamente con crisol, no uso hornos, a pesar de que uso un horno para esmalte, pero eso es otra cosa. Básicamente fundo esos metales preciosos. Logro los 1000 grados para fundir el oro en ese crisol y los 900 grados para fundir la plata. Una vez que todo está listo, cuando ya he fundido el material paso a una lingotera, luego a un laminador o a un hilador, dependiendo del propósito que esté buscando y ya a partir de ahí es que comienzo el trabajo del modelado, que puede ser con arco de segueta, con forja, a partir de martillos, embutidores. En muchos casos también me atrevo a generar yo misma mi materia, lo que yo llamo gema Tambiénm a la madera, a la madera pulida, a la madera del coco bien acabada, a la madera de macanilla, que es una variedad del bambú venezolana. Los corales, el nácar, el coral negro, ¡que es maravilloso! Entonces me arriesgo, no solamente hago el material metal, sino que también orgánico para la joya, digamos que intento que todo lo que tu observes en mi obra, sale todo sale de mis manos, no hay material comprado ni ensamblado. No. Todo es generado por la mano en el taller. La materia prima usada es la plata, el oro. También materiales orgánicos diversos como nácar, perlas naturales, corales, madera tanto de coco como macanilla, huesos, dientes de animales. He trabajado con fósiles también. Y bueno, piedras en general, gemas. Me atrevo a decir que he trabajado desde el diamante que es la más costosa. He pasado por esmeraldas, rubíes, záfiros y hasta la mas económica que es el cristal de roca, que yo mismo lo trabajo también, lo consigo en la naturaleza, lo armonizo, lo devasto con un esmeril y lo incluyo en la obra.     

 

                                   

 ¿Nos puedes explicar en detalle el desarrollo de una pieza y cuanto tiempo lleva su elaboración?

 En el caso del anillo, es una pieza que suelo tratar como una escultura. Es una pieza de tres dimensiones que tiene características importantes, necesita cierta fortaleza para mantenerse en el tiempo. En el caso de esta pieza yo me encontré con un elemento: la amatista y el cristal lo encontré en la naturaleza. Entonces trabajé el cristal y la amatista la compré en Coro, estado de Falcón en Venezuela, en una montaña. Por supuesto, la amatista en una tienda y me dediqué a fundir y a modelar cada una de las piezas, por una parte fundible y luego soldé, modelé, trabajé en el engaste. El acabado final lo genero con un motor, y con una mopa, (un motor de banco); por supuesto paso por cepillo, acido, lija, lima, cepillo quita rayas, por ultimo aplico la cera y la mopa.            

 ¿Nos podrías contar sobre su experiencia en Alemania?

 La experiencia en Alemania. Sí. Estuve tres años, viajaba a Alemania, vivía en Alemania y volvía a Venezuela, trabajaba en Venezuela, producía en mi taller en Venezuela y me devolvía ora vez a Alemania a vender mi trabajo. Estuve durante tres años viviendo de esa manera. El pueblo alemán tiene una sensibilidad, muy particular. Les encanta el trabajo artístico manual.    

 

 ¿Cuales son tus proyecciones futuras?

Actualmente mi propósito, después de haber recorrido buena cantidad de países en este planeta, (ya llevo 37 y me faltan más), tengo como propósito seguir recorriendo muchos más. Siempre viajé con mochila y mi trabajo, mi obra en la mano. Sin embargo, ahorita sigo haciendo lo mismo que hica con Alemania: tengo mi taller en Venezuela y me vengo a Chile. Me enamoré de Chile cuando vine en el año 2009 y pretendo en el futuro generar un taller también acá en Chile. No solamente tener uno en Venezuela, sino otro aquí. Ahorita para el día 26 de abril estoy proponiendo una exposición en mi ciudad, allá en Lechería, sin embargo, esa exposición tengo el propósito de generarla en Lechería y luego proponerla acá, para poder mostrar a nivel de galería lo que hago.

 ¿Y para finalizar, qué nos puede agregar?

 La orfebrería como la joyería, se toma más como un arte para ornamentar, no se toma tanto como un Arte para comunicar, más pesado, filosófico,  como se toman las Artes Plásticas (la pintura, la escultura, etc.). Sin embargo y, de todas maneras,  yo busco más una comunicación, una esencia, una semilla que sembrar en quien lo porta. Por eso, en los últimos dos años, he aceptado que se me llame “Alquimista”. Digamos, ese es un nombre que me dio un grupo de personas y que lo acepté con mucho cariño. Porque sí, veo el Arte del Fuego como una manifestación de transformación, de transmutación de comunicación y pues, una forma de sembrar, de anclar una energía en algo.

En el futuro próximo, a mediados de año, voy a estar mostrando una página WEB. Estoy en ese proyecto. Además, quiero quedarme en Valparaíso, estoy asombrada con la energía de Valparaíso, siento que de los lugares que he recorrido en el mundo, este ha sido unos de los que más me ha dado materia a nivel espiritual, a nivel interior, a nivel de que no se trata de que me siento acá y estoy aquí porque estoy trabajando, produciendo o vendiendo… Sino, se trata de que me estoy alimentando en un nivel que no se ve, intangible y maravilloso. Y eso me tiene aquí en Valparaíso actualmente.

 Aprovecho de agradecer de todo corazón esta entrevista para Revista de Los Jaivas. Y a ti, Adolfo, infinitamente.    

 

Después de recorrer tantos lugares, Ghecimar destaca dos: su patria, Venezuela y Chile y muy específicamente Valparaíso. Ella es una enamorada de esta ciudad.  Y aunque en este momento se encuentra de vuelta a su país, en un futuro cercano pretende instalarse en Valparaíso, en este lejano y pintoresco lugar de cerros, ascensores, viento, y poesía.

 

 

CVRLJ.