“En Obras de Violeta Parra depositamos toda nuestra concepción musical”

Una entrevista a EDUARDO PARRA

POR FERNANDA SCHELL

Conversamos con Eduardo Parra, poeta, músico, tecladista y letrista histórico de Los Jaivas. Parra desde Paris, comentó acerca de la historia, proceso y composición del álbum Obras de Violeta Parra, disco producido en Francia en el año 1984.

Para saber más, los invitamos a leer la siguiente entrevista:

RDLJ: En 1984 produjeron el disco de Obras de Violeta Parra, ¿cómo surgió la idea de realizar ese trabajo?

Cuando nosotros llegamos al momento de comenzar a hacer nuestra propia música, ya venía en nuestra mente la obra de Violeta Parra como una expresión inmensamente chilena adquirida por cultura criolla. Subliminalmente nosotros llevábamos la voz y el espíritu de Violeta ya casi hecho parte de nuestro pensamiento artístico, así como igualmente y también subliminalmente en nosotros vibraban las voces de Mistral y Neruda. Sin embargo, primero que nada y muy naturalmente comenzamos a hacer nuestra propia música que para sacudirnos de todo lo pasado depuramos con el filtro de la libre improvisación, esa fue la lavadora de nuestra mente musical. La improvisación fue para nosotros y el público que en ese tiempo nos seguía, una verdadera catarsis. Durante dos o tres años solamente este ejercicio movió nuestros conciertos y nuestra sala de música.

Increíble, mágicamente y gracias a Dios, toda nuestra carrera musical ha sido muy espontánea. Por ejemplo, Alturas de Machu Picchu no fue nuestra propia elección, la idea vino de un amigo limeño (Daniel Camino) que se dio el trabajo de seguirnos hasta París para proponernos dicha producción la que increíblemente nosotros nos negamos de realizar en un primer momento por no considerarnos a nosotros mismos dignos ni los más adecuados para llevar a cabo esa obra.

Sin embargo, después de haber realizado Alturas de Machu Picchu sentimos la necesidad de no bajar por ningún motivo la altura de la vara que ya veíamos lograda con Alturas, y además igualmente sentíamos la idea de que en aquel álbum nerudiano, aparte de haber interpretado la poesía de Pablo Neruda, nos quedaba la impresión de haber dejado mucho en el tintero, la sensación de no haber depositado en aquel álbum toda la manera de hacer música que en nosotros bullía y que todavía no habíamos dado a luz.

Fue así como casi exprofeso decidimos retomar el proyecto que en 1974 habíamos ya ideado: interpretar las canciones de Violeta Parra a quien tanto admirábamos y quien de una u otra manera había sido una guía espiritual, una llama que alumbraba nuestra vida artística. Este trabajo iba a tenernos ocupados muchísimo más tiempo del que usamos para Alturas. Es seguro que Obras de Violeta Parra nos demandó al menos unos tres o cuatro años en darle término. ¡Alturas de Machu Picchu lo hicimos en cuatro meses!

 

RDLJ: ¿Cómo fue el proceso de producción, composición y arreglos de Obras de Violeta Parra?

En el tiempo y comparativamente el proceso de producción de Obras de Violeta Parra, frente a Alturas de Machu Picchu, fue bastante más extendido. Las canciones se hacen largas por la simple razón de que tanto música como letra ya estaban creados y hubimos de extendernos para poder incorporar nuestro lenguaje musical que en aquel momento necesitábamos (según nuestra inquietud lo exigiera) desarrollar muchísimo más. Esto motivo bastante nuestra imaginación y nos indujo a tomar como primera premisa interpretar entonces el paisaje chileno que corresponde a cada canción. Seguidamente vendría la concepción de los arreglos que debido a esta necesidad de expresar un material inédito enorme iba a proponer temas voluminosos e intrincados.

Hay que dejar de manifiesto igualmente que el universo emocional para nosotros juega un papel fundamental en la realización de una obra artística y que ese factor tanto en Violeta como en nosotros está interpretado y dicho en este trabajo musical.

RDLJ: Ustedes eligieron ciertos temas de ella, ¿por qué?

Por una parte, intentamos elegir los temas que menos hasta esa fecha habían sido interpretados por otros artistas. Pero igualmente nuestro carácter selectivo eligió los temas más paisajistas e igualmente acordes a nuestra proposición musical que ya le debía bastante a la obra musical de Violeta Parra.

 

RDLJ: ¿Qué significado tiene este álbum para usted como para Los Jaivas? 

Ese álbum tiene para nosotros un significado muy especial y extremadamente significativo, ya que, en él, teniendo ya la música y las letras realizadas en todas las canciones, ¿qué íbamos a hacer, entonces de inédito? Sin embargo, dentro de nosotros ya bullía el alma nacional hecha música y en las incipientes giras que por esos años realizamos, lo que más había impactado nuestros corazones y muy en especial, nuestra retina, fue nada menos que el fabuloso paisaje nacional, la geografía de Chile, esa que posterior y definitivamente iba a quedar impregnada, depositada y dicha en notas musicales en el álbum Obras de Violeta Parra.  Entonces ese álbum significa para nosotros haber llevado a partitura nuestros sueños, nuestro lenguaje, todos nuestros descubrimientos tanto musicales como poéticos y filosóficos. ¡Probablemente en Obras de Violeta Parra, depositamos toda nuestra concepción musical!

Como reflejo, escuela, dicción, emoción, técnica y solución artística, ese álbum es sin duda un pedestal muy alto desde donde se puede contemplar con toda tranquilidad la proposición musical de Los Jaivas.

 

 

RDLJ: ¿Qué significa Violeta Parra en Los Jaivas? 

Violeta Parra fue y es una maestra para nosotros, Los Jaivas. Desde las primeras audiciones que nosotros sostuvimos en nuestras casas, ella se convirtió irrefutablemente en una voz auténtica, símbolo de chilenidad, que predicaba un discurso jamás escuchado en nuestra sociedad. Como seguidores, ella en nuestras conciencias, ocupó siempre un pedestal muy importante si se trata de hablar de Chile y de los vicios y dulzuras de la sociedad contemporánea. Maestra, alumbradora, voz insigne.

 

RDLJ: En la actualidad, ¿cuál es impresión que la banda haya realizado la Obra en vivo? 

Es providencial para nosotros el hecho de tener que interpretar en una gira todo el álbum Obras de Violeta Parra. Primero que nada, debo decir que mucho se ha hablado de Los Jaivas, pero sin duda es muy poco lo que se ha profundizado en nuestra obra. Se ha preferido tomar nuestra vida de anécdotas sinópticas como referente y quedar siempre en la muy visible y archiconocida versión de que nuestro gran descubrimiento ha sido poner la inédita ecuación de la música “fusión”. Pero yo veo que hasta el día de hoy no aparece un estudio netamente musical de nuestra obra. Y no es a nosotros a quienes corresponda hablar de eso. Ese es un tema para llevar a cabo por quienes estén verdaderamente interesados en la apertura y aventura musical de Los Jaivas.

 

Es muy reconfortante poder, treinta y siete años después, contemplar que esta obra se ha convertido en uno de los grandes referentes de la música de Los Jaivas, tanto, así como de igual manera, junto al resto de sus composiciones ha llegado a formar parte representativa de la música chilena y latinoamericana.