FLOR DE IDENTIDAD / Por Eugenio Rengifo, Valparaíso

Cantos y coros con oficio: abriendo puertas

Por Eugenio F. Rengifo L.

Estoy en el Teatro del Lago, Frutillar, 12 de octubre. Muy emocionado. Trescientos niños de la región han cantado a los oficios de sus padres, hermanos, primos, abuelos, que por años han estado construyendo identidad en el día a día en esos hermosos parajes sureños que conforman la Región de Los Lagos. Han venido con la puerta abierta de sus corazones para compartir un solo canto que pone música y versos a las labores del herrero, la lechera, el molinero, el apiario, las tejedoras, baqueanos y pescadores. Han llegado junto a sus maestros escolares desde lugares cercanos, como la Escuela Vicente Pérez Rosales o la Arturo Alessandri de Frutillar, y desde otros más lejanos, representando con orgullo a escuelas de Puerto Montt, Puerto Varas, Osorno, Achao o Isla Lingua. Se los ve felices por lo que han logrado. Han estrenado en este magnífico escenario La cantata de los oficios, creada por el compositor Sebastián Errázuriz, bajo la dirección coral de Quim Piqué.

La obra se ha presentado en el marco del V Encuentro de Coros Escolares del programa Puedes cantar del Teatro del Lago, el que busca impulsar y fortalecer la actividad coral en la región.  Una obra maravillosa que ha logrado unir a miles de voces en sus cuatro años de vida y colaborar con una formación integral de niños y jóvenes que nos abren una puerta de esperanza cuando miramos hacia el mañana.

Su canto no puede dejar de recordarme a una de las figuras claves en la creación y desarrollo de programas corales en el país en los últimos 30 años: Víctor Alarcón, quien nos dijo adiós la última semana de septiembre. Un verdadero maestro de la concordia, como lo han llamado algunos, Víctor veía en la armonía coral una oportunidad de hermandad universal, a la que supo darle curso a través de miles de voces unidas tanto en el programa Crecer cantando, el cual dirigía desde 1992, como a través del Instituto de Música de la Universidad Católica, donde formó y dirigió a muchos grupos corales del mejor nivel, resultado de su carisma con las personas y su rigurosidad profesional.

Conocí a Víctor a mediado de la década del setenta, en su calidad de integrante del grupo Patagonia 4 junto a sus amigos magallánicos Francisco Cresp, Jorge Sharp, Héctor Sepúlveda y Miguel Soto. Con su voz de tenor y en armonía con sus compañeros de canto, Víctor participó de los triunfos que obtuvo el grupo en el Festival Folklórico de la Patagonia. En esos años, Víctor era alumno de la Escuela Industrial Superior de Punta Arenas. Pasaron más de tres décadas y me encontré de nuevo con él en la Universidad Católica. Ya era un educador musical y director de coro del mayor prestigio en el país.

Hace unos cinco o seis años atrás, mientras nos tomábamos un café en alguno de los patios de la Casa Central de la universidad, Víctor me habló del Auto Sacramental por Navidad, escritura y canto de chilenía, con textos de Fidel Sepúlveda y música de Gastón Soublette, obra preparada especialmente con motivo de las celebraciones del Bicentenario y que editó en disco el sello Emi Odeón en 2000. La idea era reeditar esta grabación. Me presentó a María Soledad Manterola, la viuda de Fidel Sepúlveda -estudioso, ensayista, poeta y director del Instituto de Estética UC por 17 años-, con el fin de evaluar esta iniciativa y presentársela al Rector de esa Casa de Estudios Superiores. Se aprobó y el disco volvió a estar disponible con este oratorio de navidad que surge -como se explica en el cuadernillo que acompaña la grabación- de <<una feliz síntesis de dos elementos fundamentales de nuestra cultura popular, el canto y la poesía>>. Las voces del Coro de Alumnos de la UC, bajo la notable dirección de Víctor -quien, además, se luce con su voz de tenor-, nos elevan a emotivos momentos para contarnos que <<En Belén nació una estrella>>. 

Voces para la concordia que participan en la creación diaria de un mundo de hermanos. Niños de la Región de Los Lagos que hoy nos traen en sus voces cristalinas La cantata de los oficios, porque Pueden cantar, y el recuerdo de un amigo que construyó armonías y abrió puertas a nuestra identidad para Crecer cantando.

Mientras escucho todas estas voces, miro el lago y el volcán.

Share this Story
Load More Related Articles
Load More By admin
Load More In FLOR DE IDENTIDAD / Por Eugenio Rengifo

Check Also

La patria estremecida y la patria de cristal

Qué cosa increíble. Comencé a leer el último ...

Categorías