Reseñas de la escena chilena.

Un análisis de las tendencias de la música y sus  actualidades en el entorno del espectáculo sonoro chileno, a través de una mirada  moderna y músicalmente actualizada.

Por Fernanda Schell

 

Reseñas de la escena chilena

DESDE UN AVIÓN

Eduardo Parra recuerda para los lectores de Revista de Los Jaivas algunos aspectos inéditos del álbum Aconcagua.
Por Fernanda Schell

Aconcagua reúne un grupo de grabaciones realizadas a principios de 1980. Los temas cuentan experiencias de momentos pasados de sus vidas. Se agregan también regrabaciones de melodías y letras que fueron impresionando la mente y los corazones de los músicos a lo largo de esos tramos de existencia que van desde su partida de Chile y que alcanzan hasta el momento del regreso a la patria amada, idolatrada tan impresionantemente cantada en el tema que da comienzo a este álbum para quedar convertido en el nombre de una geografía amorosa, versificando y creando en un pentagrama criollo y universal la ternura de un continente que ahora los va hacer depositar para el pueblo la madurez de su lenguaje musical.

Aconcagua debería resumirse en nostalgia y armonía de colores, sabores y aromas.

Es una columna vertebral de un sin fin de melodías que acongojan con la dulzura de una honesta sinceridad.

Este álbum significa un rumor de diferentes culturas, todas ellas unidas, por la humildad y confianza de cinco hombres que recuerdan las raíces ancestrales de su tierra como si estas fueran el tesoro más preciado que deberíamos rescatar para las generaciones del futuro.

¿De qué manera surgió la idea de realizar ese trabajo?

La idea que siempre uno tiene en mente: “sacar un disco”.                

Ya nos pesaba el espacio de tiempo entre un disco y otro. Un álbum está compuesto de canciones, de temas. Había que esperar a tener unas cuantas para llegar a completarlo. Entonces muchas canciones y temas en muy diferentes estados de creación pululan en nuestras mentes y en el taller o sala de ensayos.

Definitivamente. Aconcagua es un álbum de recopilaciones. Pero es la recopilación de nuestra propia existencia.

¿Cómo fue el proceso de producción, composición y arreglos?

Este álbum tiene una particularidad que lo hace diferenciarse bastante de los otros y el caso es de que fue hecho de temas donde muchos de ellos se trabajaron en gira o se inventaron o fueron sugeridos por momentos que durante aquellos años pasábamos en giras que ya en Europa se habían hecho nutridas y ahora se les agregaba el regreso a Chile, a Sudamérica ( hay que recordar que cuando vinimos a hacer Alturas de Machu Pichu, primero hicimos Buenos Aires en Obras Sanitarias que fue un concierto multitudinario donde invitamos también a Mercedes Sosa y otros músicos).

En fin, recuerdo perfectamente cuando estábamos en Austria y una noche en el hotel cuando había una o dos noches de descanso, yo, acostado en mi habitación escuchaba como en otra, todos los demás inspirados en sacar una canción que yo recién estaba escuchando. Y era lógico: todos la escuchábamos por primera vez. Recuerdo muy bien. Porque posteriormente a mí me tocó hacerle la introducción en el Moog. Se trata de Desde un barrial.

Gato se inspiró en nuestro regreso a Chile en el momento de cruzar la fabulosa cordillera de los Andes. Gato y todos vemos magnífico el Aconcagua. Inspiración directa: “Desde un avión…”

Al trabajo de producción lo afectan los mismos ajetreos. En Wikipedia está escrito muy claramente ciertas condiciones en que fue realizado el álbum:  “Aconcagua es un disco editado por el grupo chileno Los Jaivas en 1982, que reúne un grupo de grabaciones que la banda realizó a principios de la década de 1980, entre las cuales se cuentan temas compuestos en otras épocas, regrabaciones de temas antiguos y un par de temas nuevos para la ocasión. Fue editado en Chile, además de Francia y toda Latinoamérica”.

Los arreglos y toda la música es una mezcla de temas que iban quedando como postulantes para una futura recopilación. Esto lo vimos nacer ya temprano en nuestro trabajo de taller. No existe una conducta única, existe el estilo de Los Jaivas que a cada momento tratábamos y siempre hemos querido pintar.

¿Qué significado tiene el álbum para usted como para la banda? 

Este álbum para mí tiene el aire completo de un álbum hecho en movimiento: nutridas giras, cambios de país. Todo eso va a quedar impregnado en nuestra creación, en nuestro repertorio.

¿Qué me puede contar de la carátula? ¿Tiene algún significado? 

Para mí, la carátula muestra el espíritu que nos está entregando el universo, el planeta, el continente, el país, la tierra. Es el espíritu de nuestra música en cada instrumento. 

La carátula fue creada por René Olivares, ¿ustedes le dieron la idea o él tomó las decisiones para crearla? 

Él la creó a su gusto. Es una fantástica interpretación de nosotros, de nuestro trabajo y concepción musical.

A propósito de esta pintura y de nuestra música, debo decir que tanto la cordillera así como el mar, guardan para nosotros un inmenso significado cultural que identifica y le da sentido a la existencia de nuestro país, así como ambos baluartes unen y sellan completamente a todos nuestros territorios americanos.

¿Por qué vestían de blanco? 

Porque Alejandro Parra que era nuestro iluminador en aquellos años, nos propuso vestirnos de blanco. De esta manera podíamos tener cada uno el traje cambiando de mil colores. ¡El espectáculo se veía bonito! Y fue así como llegamos a Machu Pichu sin cambiarnos de traje blanco.

¿Cuál es la historia del tema Mambo de Machaguay?  

A nosotros nos impresionó siempre el folclore peruano, así como el de cada uno de los países de todo el continente americano. Podríamos haber interpretado muchos otros temas más de aquel vasto y milenario repertorio. Pero por aquellos días Mambo de Machaguay nos gustó mucho y se instaló para siempre en nuestros conciertos.

                                 Eduardo Parra y Fernanda Schell 

Reseñas de la escena chilena

Los mejores discos nacionales del 2018 Según Fernanda Schell

Este año en Chile hubo un gran movimiento por parte de la música chilena, especialmente en la escena nacional. Los músicos mostraron su potencial musical y se identifica en la siguiente lista.

Te invito a disfrutar de esta selección.

TÉFIRET / Alquimia

La voz femenina se apodera de la escena, con rock, rapidez y esencia. Luego de dos años de su último trabajo DualTéfiret llegan con esta nuevo trabajo que está bien elaborada y no dejaron escapar detalles. 

 

 

 

 

 

ANMLS – Anmls

El debut homónimo de la banda de punk rock hizo mover el piso en la música chilena. Canciones cortas, expresivas y rápidas, reflejaron la potencia que tiene ANMLS. Un disco que necesita su continuación.

 

 

 

 

BONZO– Bola Extra

Este disco apunta hacia álbumes ochenteros de bandas emblemáticas del género. Bonzotrae 11 temas mezclados entre punk y rock y crean una montaña rusa de diferentes emociones. Contiene las clásicas letras que se manifiestan contra las vivencias de la actualidad.

 

 

 

 

ALECTROFOBIA – Violenta Fortuna

Violenta Fortuna logró superar su música anterior. Este disco cuenta con once canciones, donde se rescata la perfección en la ejecución del trio, mostrando diferentes melodías. Alectrofobia mostró madurez en todos sus ámbitos.  

 

 

 

 

BESO LESBICO – El escape de las sombras

El rock and roll de la escena chilena se hace presente con Beso Lesbico, una banda que trajo su segundo disco, donde fortalecieron sus sonidos y las letras, además, potenciaron la puesta en escena. Es un disco para roquearlo.

 

 

 

 

TÉCNICAS MANUALES – Las Torpeadas

Un disco con tintes de pop indie, enlazado a la década de los 80’. El álbum te transporta a Valparaíso, ciudad de los miembros de esta banda. Posee estilo, sonidos novedosos y buenas letras.

Es el debut de Técnicas Manuales, y, en ocho canciones donde mandan las guitarras nostálgicas, los sientes evocadores y unas letras cotidianas.

 

 

 

 

FAFINMONO – El Despojo

La voz empoderada de la mujer se hace presente en la escena. Fakinmonotrae un disco estampa su propia identidad, con raíces culturales, diferenciándose de otros sonidos. Ellos lograron composiciones sólidas y un contenido comprometido, además de necesario, para la música chilena. Rock de calidad.

 

 

 

BBS PARNOICOS – Desilusional

El punk nacional no muere y BBS Paranoicoslo saben. Ellossiguen con la fórmula de realizar discos de corta duración, el cuarteto muestra composiciones frescas, maduras y, reafirma su condición de líder en el género.

 

 

 

MAGALY FIELDS – Dreaminder

Dreaminderes un viaje de 42 minutos que recupera la esencia a del rock and roll, sin edulcorantes ni preservantes.Por ello,Magaly Fields ocupa de manera justa desde este momento un buen puesto en las bandas de rock chileno.

 

 

 

MORTENZEN – Umbral

Mortenzenes una de las pocas bandas que se atreven a trabajar en un formato clásico, guitarra, bajo y batería, realizando su propias líneas musicales. Ellos emprenden el camino de frescura, potencia y estilo para hacer su propia marca. Tienen seis canciones para disfrutar, cargado de guitarreros, bajos distorsionados que mueven el piso del rock nacional.

 

Reseñas de la escena chilena

Los Montgomery: Las ganas de bailar

Saliendo del estudio, luego de grabar, conversé con los chicos de Los Montgomery, banda chilena amante del sonido de los rock and roll proveniente de los años 60’.

 

La agrupación formada en el 2015, vuelve a las pistas con nuevos integrantes y nueva producción titulada Sótano Beat. Este disco será lanzado el sábado 22 de diciembre a las 23.00 horas en Bar Loreto (Loreto 435, Recoleta).

LOS MONTGOMERY

-¿Cómo han sobrellevado los cambios de integrantes en la banda?

Aparte de confiar en los muchachos, es tener la certeza de que vienen con todas las ganas de aportar y darlo todo. Además, no llegar con la sensación de venir a reemplazar a alguien, sino que entran para contribuir con su sello y conseguir su propio lugar en la banda.

 

Ellos se acoplaron súper bien y ahora están haciendo su trabajo, poniendo su sello junto con su forma de tocar. Hay pura alegría con los cabros.

 

-¿Cuál es el potencial que le ha entregado Nico y Lur?

Ellos entregaron su marca, sello y forma de tocar. Siempre hemos dejado que los chiquillos integren sus ideas en las canciones, y así las canciones son de todos. De repente cuesta un poco, porque alguno se puede poner cabrón con sus arreglos, pero hay que tener altura de miras. En los temas antiguos del EP, los chicos le pusieron un sello único. Lograron hacerlo bien. Realizaron un tema prácticamente nuevo.

 

Las influencias de todos se adecuan bien a lo que requiere Los Montgomery.

 

-¿Hubo una maduración en esta transición?

 

Han pasado más de dos años y cada uno les ha sucedido diferentes cosas, incluyendo paternidad, y  esto te hacen ver la vida distinta. Por ende, la música también se realiza desde otra perspectiva, quiebres amorosos, fracasos varios y sucesos muy buenas.

 

 

-¿Cómo fue retomar el trabajo en estudio?

Siempre es rico trabajar en el estudio. Una de las cosas bonitas es entrar a grabar y dejar plasmado tu proyecto. Esta vez fue espectacular. Las condiciones a veces no son las mismas, pero es grato estar grabando. Es una experiencia distinta a tocar en vivo. A todos nos gusta más que tocar en los conciertos.

 

En este disco hay harto cariño. Fue una grabación en tiempo record, grabamos en tres días, 16 horas de labor para salir con un disco de once canciones. Los chiquillos llegaron súper bien.

 

Han pasado más de dos años y cada uno nos ha sucedido de todo, incluyendo paternidad, y cosas te hacen ver la vida distinta. Por ende, la música también se realiza desde otra perspectiva, quiebres amorosos, fracasos varios y cosas muy buenas que dan los años al pasar.

 

 

-¿Cómo fue retomar el trabajo en estudio?

Siempre es rico trabajar en el estudio. Fue espectacular. Las condiciones no siempre van a ser las mismas, pero es muy grato estar grabando. Es otra experiencia distinta a tocar en vivo. A todos nos gusta más que tocar en los conciertos.

 

Una de las cosas bonitas es entrar el estudio y dejar plasmado tu proyecto. Son los detalles íntimos de la aspiración. Hay harto cariño en este trabajo. Fue una grabación en tiempo record, grabamos en tres días, 16 horas de trabajo, para salir con un disco de 11 canciones. Los chiquillos llegaron súper bien.

Las condiciones se dieron así. En vivo resulta todo más acotado.  


-¿Cuál es la fórmula para tener buena disposición al momento de grabar?

En el estudio debemos tener un equipo técnico, ingeniero y asistentes con disposición para trabajar. Para que salga algo bueno va en las responsabilidades del grupo, cada uno debe tener sus arreglos preparados. El hecho de tocar constante crea una química, así salen las cosas bien.

Es fundamental la confianza en el equipo. Todos deben tirar para adelante y confiar en el rol de cada uno en las partes que van a realizar.

 

¿Cómo fue la temática, las letras y composición del disco Sótano Beat?

Tener dos integrantes con el corazón en la mano y los otros dos con ganas de bailar. Parte de la base. Cuando nos separamos, quedaron hartos temas y maquetas en carpeta. Tomamos algunas de esas y las completamos. Hicimos canciones en sala de ensayo. Las temáticas son con harto ánimo, melodías de desamor, que tienen su ritmo, pero con estilo. Es bien visceral.

 

-¿Cómo ven su evolución musical?

Llegamos con más rock and rollque antes. Hay madurez en varias cosas, como en las letras, la forma de tocar, armar una melodía y la manera de enfrentarse a la música.

Somos una banda súper pop y le hemos aportado tintes de rock and roll.En el fondo agarramos harta fuerza. Se ve en puesta de escena y calidad vocal.

 

-¿Qué se viene del disco?

Se vienen alegrías, sufrimiento, pop, diferentes emociones, pero moviendo la patita. Es un disco que te da hartas ganas de bailar.

 

-¿Qué planean como banda?

Como dicen los Beatles, “llegar a la cima más alta”.

Reseñas de la escena chilena

Jacinta Kaiser: la artista de la escena musical

Jacinta Kaiser: la artista de la escena musical 

Por Fernanda Schell

 

Foto: Gentileza de Jacinta Kaiser

En una casa, llena de colores, cuadros, vinilos, casetes y música, se encontraba Jacinta Kaiser, artista que es parte de la escena artística-musical del underground en Santiago. Ella se ha paseado por diversas técnicas, pero la pintura es su fuerte. También es fundadora de una banda llamada Los Caballos.

 

-¿Te defines como una artista autogestionada? ¿Qué significa serlo?

-Sí totalmente. Te vas creando un camino sola, sin embargo, es entretenido. Soy muy estudiosa. Me fui haciendo escuela, miraba a mis amigos y a algunos colegas que estudiaban arte. Me toco pasar un tiempo en un colectivo de skatersy artistas en Bellavista y ahí aprendí mucho. Veía como pintaban y buscaba ideas. Es una búsqueda propia, harta pega y solitaria, pero bonito.

 

-¿Desde cuándo eres parte de la escena underground?

-Siempre he sido de la escena underground, nunca he salido. En las bandas todo partió en el 2008, cuando empecé con mi banda Los Caballos, entramos al circuito y tuvimos un año súper activo. Allí comencé a hacer afiches, actividad que más que me gusta hacer, además de trabajar con bandas, músicos, pintar y dibujar. Paralelo a esto, me puse a crear, hacer exposiciones y conseguía realizar talleres en casas abandonadas.

Siempre he sido fanática de los buenos carteles en la música. Faltan hartos. Es una guerra combatible porque hay unos horrendos. Prefieren tener carteles malos en vez de gastar un poco de plata.

 

-¿Qué te motiva a seguir en la escena?

-El amor por la escena, la música, los amigos y el gusto de tener un buen afiche. Además ver como el arte ayuda en las tocatas, con esto la gente llega los shows. Con un bonito cartel las personas asisten a los eventos. Me tocó distinguir imágenes malas con bandas grandes y tenían baja asistencia.

 

¿Cómo es el proceso de trabajo con las bandas?

-Tengo full libertad y buen ojo. Sigo la línea de con quien me toque trabajar. En general pido algunas ideas o algún concepto ya pensando. Por ejemplo, con The Ganjasera una línea marihuanera y psicodélica. Wild Parade, es trasher, heavy con colores. Yajairaes más marcada, dura y clásica.    Foto: Gentileza de Jacinta Kaiser

 

-¿Cómo creas tus afiches?

-Hago una investigada y aproximadamente me demoró dos días en realizarlo, pero todo depende de la complejidad de este. Mi técnica es hacer todo a mano, con lápices y acrílicos. Cuando no trabajo con las bandas pinto cuadros.

 

-¿Trabajar con estas bandas te abrió puertas?

-Se abrió una cosa de nombre porque tengo una identidad con los afiches. Las personas saben cuáles son míos. Hay mucha gente que le encanta mi arte. He tenido un buen feedbackdel espectador. Se agradece el trabajo de tener carteles buenos.

 

-¿Con los afiches buscas transmitir un mensaje?

-Busco transmitir el apetito por ir a la tocata. Cuando estés viendo Facebook o cualquier red social que se te frene el dedo y veas toda la información, precios, lugar y banda. Deseo mostrar cosas nuevas. Me gusta que la gente lo vea porque funciona y así hacemos escena. Se crea algo cálido y dan ganas de participar. El undergroundpuede tener mucha fuerza y llegada.

 

-Tu banda, Los Caballos. ¿Cómo inició?

-Partí cuando tenía 26 años y tuvimos un año donde tocábamos en todos lados. Me quería dedicar a eso, aparte de pintar. Después tuvimos problemas como banda y nos disolvimos. Luego de cuatro años, nos juntamos de nuevo, buscamos baterista y volvimos con la agrupación. A finales del año pasado, los otros miembros andaban en otra y eso fue un impedimento. Eran de otro circuito. Para mí era muy importante, íbamos a grabar con Jack Endino, pero no salió. Quedó congelado, aunque volveremos.

      Foto: Gentileza de Jacinta Kaiser

 

-¿Cuáles son tus inspiraciones?

-Lo que más me gusta crear son cosas relacionadas a la música. Me muevo por amor a las melodías y los sentimientos. Proviene de algo interno, pero no es muy certero.

Soy fanática de varios artistas y van saliendo de momento. Pinto muchos animales, pero son trabajos de velocidad y color. Los realizo para ejercitar.

 

-¿Cómo ves la escena?

-Hay buena música, con potencial, buenos músicos e identidades. Pero en el rock, la relación es un poco hermética entre las bandas y hay poco apañe entre los sellos. Se quedan ahí. La escena sería mejor si se ayudarán entre ellos. Deberían realizar buenos festivales, etc…

Hay agrupaciones que pueden llegar lejos, pero al ser tan cerrados hacen que no se arme la escena. Los festivales son siempre los mismos. Por ejemplo, en Woodstaco hay movimiento, arte y música de todos lados. Faltan cosas así. Los músicos deberían darse la mano entre ellos.

 

-¿El arte es fundamental en la escena chilena?

-Es fundamental. O sea, por un lado, no lo es porque no se le da mucha importancia. El 99% de los afiches son cualquier cosa. Ahora están naciendo algo nuevo, lo he visto. Hay gente prendiendo con la idea de hacer letreros más dedicados, tipoold school, o de la movida punkie. Está empezando a moverse.

       Foto: Gentileza de Jacinta Kaiser

 

-¿Qué piensas de la idea de ser artista?

-Es lo único que soy. No soy otra cosa. Es difícil, dura, pero es lo más lindo que hay y no lo cambiaría. Te vas formando y te vas acomodando a la sencillez. Es un camino arduo, sin embargo, no haría otro, pero soy muy feliz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Anthems from the Edge of the World: calidez de colores

Anthems from the Edge of the World:

calidez de colores

 

Los nacionales The Barren Gods nos traen Anthems from the Edge of the World, un disco mezclado entre el rock, toques de pop, indiey voces fuertes que encienden su música en la escena chilena.

Ellos tienen un disco mezclado con diferentes colores, donde muestran la experimentación en los diferentes sonidos.

 

 

El disco comienza con 21st Century Revolution, tema que nos invita a un álbum lleno de revolución, potencia y rock alocado frente a sonidos enlazados en una voz particular. Un clásico riff de guitarra da espacio para enfrentarse a una voz que va tomando fuerza, guiada por suaves toques de piano, otorgándole esencia al tema. Se siente como una invitación para experimentar en una aventura que debemos descubrir.

Under a Starry Night, canción alegre, con toques tipo The Cure, que logran su identidad. Es una forma que invita a seguir en la fiesta, bajo la sicodelia, rock suave pero efervescente. Pegajoso, colorido y prendido. Se refleja en una tarde verano en los años 60’.

As the Outsider, una melodía misteriosa, oscura pero intrigante. Comienza rápidamente, sin respirar, pero va dando calma hasta volver a la voz icónica. Es uno de los mejores temas del disco, por su estilo, elegancia y originalidad.

 

La tranquilidad intenta calmar las pasiones de los temas anteriores, Like a ghost, una tonada suave, muy indie pero esencia roquera. Pasividad, pero integral por sus sonidos en la percusión y posterior unión del piano con coros, que otorgan toques de nostalgia.

Un poco stoner, misterioso y extraño, Infinite Calling, brota de su línea pero expresa un arte de experimento, por parte de un bajo que se escucha con fortaleza. Ingresa una tropa de múltiples sonidos mezclados.

 

Comenzamos este trance emocional con This Motion, mueve la cabeza y guíate por una línea de bajos junto a una percusión que se guía por sí sola. Buen coro, emocionante y extravagante. Elegancia, suena como un hit pegajoso. Es un tema que se desacata frente al disco. Un éxtasis realizado canción.

Our Children, risas, saltos para bailar al ritmo de buen rock. Sonidos pegajosos, buenos riffs de guitarra que crean una atmósfera psicodélica guiada por la potencia musical.

Tipo blues, elegante, suave y relajante, así suena Sunday Evening Suicide. La melodía que baja el trance de la energía, sin perder la potencia de los temas anteriores. Este tiene colores en sus diferentes melodías, en especial con el juego que cierra al final, subidas y bajas que otorgan su propia marca.The Barren Gods, saben jugar con los diferentes instrumentos para hacerlos uno solo.

 

El disco comienza a despedirse con un tema melódico, roquero, con tonos clásicos. Empty Soldier, muestra un juego de teclados, velocidad y varios toques creados por ellos. Suena como una armonía suave, un poco melancólica que está reforzada en una voz dura.

Todo tiene su final. Dear Moon, composición que sobresale del disco. Emprende como una despedida tras un largo camino, lleno de experimentos junto a sonidos que nos muestra la energética banda. La canción va tomando otro tono con el paso de los sonidos. Se va poniendo cálida, refugiándose en pequeños solos de guitarra, a través de una voz que emerge de su zona.

Definitivamente, es un final incompleto, que busca una segunda parte para experimentar.
Anthems from the Edge of the World es un álbum que se debe escuchar y disfrutar paso a paso. Nos trae diferentes etapas experimentales que invitan a degustar la nueva escena que presenta The Barren Goods. Escucha este disco y guíate en un éxtasis musical.

Escucha el disco entero aquí:

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Sonidos Ocultos (Las melodías underground en la música chilena)

Sonidos Ocultos (Las melodías underground en la música chilena)

Crónica de Fernanda Schell

Once de la noche del seis de abril, la música empieza a llamar a las masas, el rock comienza a sonar con unos fuertes riffs. Unos personajes de pelo largo, chaquetas de cuero, pantalones rasgados y actitud dicen “buena, cabros. Gracias por venir”, seguido por un fuerte “¿quieren otro tema?”. Entre unas cincuenta personas aproximadamente en un antro underground, donde la mayoría de la gente se conoce y viene a disfrutar con unas cervezas al ritmo de Wild Parade, Icarus Gasoline Beso Lesbico. Estos son algunos de los sucesos que ocurren durante una noche de tocata.

Me puse una chaqueta de cuero, Converse negras, pantalones apretados, con los audífonos puestos para caminar al ritmo de The Ganjas. Me dirigía al Bar de René, lugar conocido entre los fanáticos de la cerveza y la escena. Todos los fines de semana hay un panorama nuevo, ahí es cuando las bandas van a mostrar los sonidos ocultos de la música desconocida.

Aquella noche tocaba Icarus Gasoline y Wild Parade. La primera bandame indicó que llegara a las nueve de la noche para realizar la entrevista y comenzar mi investigación acerca de la actualidad, puesta en escena junto al apoyo del under en Chile. Al llegar al antro, esperé en unas bancas que tenían un par de cervezas, luego recibí un mensaje de Rocky, baterista de Icarus,que decía “estamos atrasados con la prueba de sonido, te aviso cuando salga”. Este suceso es común entre las bandas y músicos del ambiente.

Bar de René

La noche recién comenzaba, las personas entraban al bar en busca de alcohol o simplemente una conversación. De pronto comenzó a sonar un par de riffs. Esperé un momento y visualicé un hombre de rastas largas, chaqueta de mezclilla y gorro negro. Era Comegato,personaje de larga trayectoria en la escena. Es vocalista deYajaira y Electrozombies. Esa noche, el músico se dirigía a apoyar a su amigo Sam Maquieira, líder de Wild. Me acerqué y le comenté acerca de mi investigación, él rio y comenzamos a entablar una conversación donde el tema principal es la escena

Desde su perspectiva comenta que “en este momento el underground vendría siendo la música que no se escucha en la radio o en los grandes medios, que se mueven en un circuito o en la subcultura. Esto inició en los ochenta, era un movimiento contracultural surgido de la Dictadura Militar, donde mucha gente se agrupaba más allá de una ideología política o alguna cosa en crear música que fuera contra todo lo establecido, que fuera lo más rupturista posible”.

Con el tiempo las cosas han ido cambiando, anteriormente los lugares no eran comerciales, se presentaban para manifestar la música y conocer la cultura. Pero con el tiempo, los tratos han evolucionado. El transcurso comienza desde no pagar, o dar créditos con cervezas, ser autogestionados con el transporte de los instrumentos. En la actualidad, se aprecia el pago digno junto al apoyo a las bandas por parte de los dueños del local.

Por otra parte, él comentaba que “ahora Chile es otro mundo, es completamente diferente. Hace años atrás no se hacia lo que se vive ahora. No digo que ahora sea mejor o una maravilla, pero es completamente diferente. La gente tiene acceso a la música y a los instrumentos. Hay lugares para tocar, antes no había nada”. Además, añadió que “no se dan las oportunidades para estar tocando en grandes festivales, el movimiento no es muy masivo.”

Luego dieron las diez de la noche, con unas de cervezas en mano, el ambiente aún no se prendía. Un par de personas estaban en las mesas afuera del bar. Los sonidos extraños desaparecieron y en la puerta apareció Antaños junto a Ness, músicos de Wild Parade, ambos miraban en busca de alguien.

Las cervezas entre ondas sonoras

Me acerqué a los músicos mientras reía y ellos dijeron “¿por qué hay tanta risa?”. Esto se debió a un par de artistas que se encontraban haciendo música en las calles del Barrio Italia. De inmediato nos dirigimos a la banca, con música de fondo y las cervezas en nuestro poder. Ellos empezaron a narrar sus inicios como banda. El trio fue creado por Sam Maquieira en el año 2011.

Ness con un vaso en la mano comienza a relatar “nosotros como Wild Parade armamos una escena más trasher metal punk rocker. Tuvimos que inventar nuestra propia marca porque no había otro sello que nos identificara. Veníamos saliendo de un lugar que se hacía llamar independiente, underground roquero”.

“¿Por qué armaron su propio sello?”

-“Para evitar cosas de nosotros y no estar rogando, ni dilatando proyectos por encontrar una discográfica que quisiera editar discos. A pesar que hemos tenido piedras en el camino, hemos avanzado y seguimos haciendo temas. Nos gusta tocar, es así como se formó la banda. Siempre ha sido avanzar, aunque no se ganen ‘lucas’, seguimos haciendo temas”.  

Con unos panderos sonando, haciendo ruidos y gritos de fondo, intentamos seguir, las risas de apoderaban del momento. Antaños comentaba que la escena subterránea va creciendo. “Uno levanta una piedra y salen cinco bandas de distintos estilos. Es súper entretenido que aparezcan diversificaciones de géneros y se van sumando gente a un estilo que no existía mucho, más hibrido, más roquero”, decía.  

            El bajista señala que “finalmente el underground se mantiene underground por una especie de conformidad natural de decir aquí quiero estar, aquí me siento bien. Entonces, este estilo hoy en día sigue siendo el nicho de nosotros mismos que quieren hacer un arte más jugado”. Ellos mismo han elegido estar allí y seguir por hacer la diferencia con otras bandas. Además añadió que “si uno abandona el nicho, ya no eres parte de allí, la escena se mantiene de igual forma”.  

Púrpura Esencial

De repente, al entrar al bar, un lugar estrecho con una barra larga, llena de comensales bajo la oscuridad, adornado de diferentes chucherías y cuadros. Quise buscar un par de cervezas, allí me encuentro con Sam, con su chaqueta de cuero junto a su pelo largo me dice “ahí tienes”. Este era el CD After Dark de The Ganjas. Después salimos del lugar.

Se sentó en la banca con su vaso y empezamos a entablar una conversación afuera del bar, donde las personas esperaban a que comenzara la tocata, otros conversaban o fumaban hierba. De costumbre, la demora se hacía presente. Por las calles transitaba gente, mientras nosotros estábamos tomando cerveza y conversando de rock en general. En ese momento, comentaba “la escena vive por la propia gente que va los shows, las propias bandas que tocan, que están fuera del mainstream. Se mantienen tocando en este lugar que son clubso bares. Es un submundo que existe básicamente por las personas que aman la música de verdad”. Por otro lado, declara que siempre ha estado feliz en el under y tampoco le ha interesado tocar en lugares masivos.

Al igual que Comegato, Samuel Maquieira es uno de los personajes que lleva más trayectoria en la escena. Desde los años ochenta se han mantenido entre los cambios y evoluciones que existen.

            Repentinamente, escuchamos unas guitarras sonando muy fuerte y decidí entrar. En el escenario estaba Icarus Gasoline, ellos iniciaban la noche. Con una vestimenta casual, guitarras preparadas, comenzaban un setlist que desde lejos que se veía extenso.

            Un grupo de personas estaba hacia una esquina donde habían una mesas, otros estaban entre medio de la gente. Decidí ponerme al frente del pequeño escenario. Mientras comenzaban con la introducción de Vivir con fe, las luces rojas y verdes hacían juego con la atmósfera de marihuana. La gente tenía su mirada enfocada en los músicos, las alucinaciones hacían combinación.

Siguieron con Mientes mal. La voz particular de Frentish, suave al ritmo de la guitarra que iba al compás de la batería. La música de esta agrupación son pizcas de sicodelia yrock, difíciles de digerir, pero particulares. Los movimientos de cabeza, saltos y gritos iban por todos lados.

Unos sonidos extraños, seguían con el tema Diamantes, la gente movía su cabeza levemente y se dejaba llevar por las ondas sonoras. El vocalista se apoderaba del micrófono mientras que sus compañeros lo seguían. En el coro se producía un desplante. Los patagónicos sonuna banda que la gente no suele escuchar. Ellos producen una creación llamativa en la música, extraña, pero con toques sicodélicos. La cerveza acompañaba a las personas en ese momento.

Seguían con el tema La Avellana, pero con todas estas ondas alucinantes entre medio, las canciones se me pasaron rápidamente, sentí que el grupo pequeño de gente disfrutaba lo que veía. Algunos de estos temas son de su álbum titulado Púrpura esencial, “disco donde toma distancia de los sonidos más crudos del rock desértico, para enganchar con una apuesta sicodélica de guitarras menos punzantes y más buscadoras de atmósferas”, según Rockaxis.

  Icarus Gasoline en Bar de René

Luego de nueve temas, terminó el showy me acerqué a Frentish, vocalista de la agrupación, él me dijo “toma”, este era un setlist escrito en una hoja de papel cuadriculada. Estos temas se eligieron en ese momento, según la banda. Las personas salían hacia la barra mientras los otros músicos comienzan alisarse.

 

Descontrol

Debajo de unas luces rojas estaban los chicos de Wild Parade. Maquieira tenía con una chaqueta de mezclilla desgarrada mientras organizaba y afinaba los instrumentos. Ness y él acordaban los últimos detalles, mientras que Antaños no aparecía. Las miradas se guiaban a un “¿dónde está?”. De manera muy efusiva llega y se sube al escenario, toma su bajo e inicia afinar. El vocalista toma un par de sorbos del vaso, en tanto que el baterista se empodera en su batería.

Comenzaron a sonar unos sonidos pesados, llenos de furia y energía. La gente vuelve a entrar, algunos se ponen al centro, otros a los costados o cerca del escenario. El vocalista dice “buena cabros” e inician con Sepultana, tema potente con fuertes riffs y cabeceos al ritmo de una veloz batería. Sam al mismo tiempo que Antaños, movía su cabellera de un lado a otro, mientras que Ness estaba concentrado en lo suyo. La voz desgarradora con letras en inglés provenientes del vocalista establecía cierta fortaleza e identidad, creando el sello under, bajo la oscuridad profunda.

Algunas personas grabaron, otras tomaban cervezas, o simplemente estaban hipnotizados por la música. Luego siguieron con un tema que comenzó lento, pero a la rapidez se vuelve fugaz. El pelo del bajista no se detiene, se transforma en una bestia. Continua con un mosh pequeño pero fuerte, los golpes junto a los saltos no se detenían. La música producía la aceleración del momento, algunos saltaban, otros movían la cabellera. Un fotógrafo dejó de realizar su misión para unirse a moshear. Comenzó a salir una mezcla de humo enlazados a unas luces rojas. Empecé apegarme a la onda, con saltos y movimientos de cabeza.

Sam Maquieira y Antaños de Wild Parade en Bar de René

En un momento dejó su guitarra, todos pensaban que había terminado, pero se da vuelta y dijo “¿quieren otro tema?”. Las personas gritan, nombrando algunas canciones. Maquieira toma el micrófono, luego habló con sus compañeros para continuar la furia del show.

La tocata terminó, dejaron sus instrumentos ahí. Me acerqué al escenario, fui donde el vocalista y me dijo “toma, para la colección” y sonrió, luego me comentó que seguiría ‘carreteando. Salí del antro y algunas de las personas compartían en grupo, otras fumaban.

 A las dos de la mañana finalizó la primera noche.

La atmósfera verde

Viernes, después de una tocata, la resaca es estable pero el ánimo de seguir está intacto. Como coordiné con los chicos de Icarus Gasoline, iría a su sala de ensayo para conversar de aquella noche y otras cosas.

“Está banda, es un interesante proyecto musical que desde el 2004 ha ido desarrollando un estilo marcado por una fusión entre stoner, fuzzy rock más psicodélico”, según una página dedicada a estos chicos.

Por Barrio San Diego, escondido entre las calles desiertas y un calor infernal, llegué a una casa antigua. Me abrió la puerta Rocky, baterista de la banda, pasamos por un pasillo largo y oscuro, al entrar, el olor a una sustancia ilícita se hacía presente. Estábamos en un patio, lleno de plantas, parecido a una casona. En un círculo donde estaba Ángel, Pablo, Rocky, Frentish, junto a los amigos de ellos. Todos con lentes del sol y relajados. Empecé a comentar sobre la escena, allí se formó un debate acerca del tema, además de mencionar otros temas triviales. La marihuana ejercía cierta risa y descontrol entre ellos.

Icarus Gasoline y Fernanda Schell.

El vocalista luego de fumar y pasarle el cigarrillo a otro comentaba que “claro que somos de la escena. ¿Queremos ser undeground? No sé, pero somos under. La escena subterránea pienso que es un sub movimiento. Es de raíz de esto y tiene una pincelada de pop. Es un sentimiento general, es la sensación de la guea, un tipo de música que estamos escribiendo, de la manera que el músico enfrenta a la música”. Por otro lado, Pablo decía “es un estilo de vida, es ser un gueón que no muestra lo que sabe”. Entre todos comentaban a la vez y decían que en Chile todo es underground, pero nacen, se van o eligen estar ahí. Rocky expresaba “hay gente que se queda ahí o muere allí, porque no tiene más recursos para salir”.

Entre muchas risas, Flentish decía “te gusta tocar en lugares grandes o bares, pero no necesariamente dejas de ser under”.

Tras uno que otro cigarro verde, alrededor de una nube de humo blanca, seguían debatiendo. El baterista mencionaba “por ejemplo, una persona común y corriente que escuche rock, tú le preguntai gueón, ¿qué preferí pagar tres lucas por ir a ver una banda o ir a ver una película? Te doy firmado que prefiere ir a ver la película, porque a los gueones les gusta la gueá. Capaz que si irían, pero si es gratis. A la gente no le gusta ir a ver música”. De ese comentario discrepo un poco, debido a las veces que las bandas tocan gratuitamente, un ejemplo es The Ganjas en el Parque Los Reyes, donde solo llegaron diez personas. Además, existe la inseguridad o miedo de asistir a bares en la noche, debido a que tocan tarde y son “lugares peligrosos”. “Si no tocai en bares, ¿dónde vai a tocar?”, señalaba Frentish.

“La escena chilena igual es chica, ingrata. Lo bueno es que no tenemos muchos amigos en las tocatas, entonces es difícil llevar harta gente. El otro día en Wild Parade, habían como cincuenta personas y piensa que nosotros somos de los que llevamos gente, cien personas es un éxito. Pero por una parte es difícil llevar muchedumbre, en las calles ya no se pegan carteles, la difusión es baja en las redes sociales. Las bandas ni cagando llevan más de cien personas y en los bares no aceptan más”, mencionaba el vocalista.

– Y dije “entonces, ¿qué se debe hacer al respecto?”.

-Ángel expresó “no se puede hacer mucho acá, ya se ha hecho todo, la gente no se va a enganchar. Nadie es profeta en su tierra, tenemos que salir porque de verdad el material es bueno, es buena música, tenemos buena actitud”.

Como conclusión decían respecto a la escena “yo nunca salgo a flote, siempre estoy ahí” decía Pablo. Por otro lado, Frentish a la vez comentaba “nos encanta estar ahí”. Luego de una hora de conversaciones con mucha hierba de por medio, en un patio bajo unas vigas de madera, dijeron que debían irse.

 

Segunda parte

Una noche de rock and roll chileno

Jueves doce de abril, Beso Lesbico, banda de rock and roll, llena de expectativas, “fundada el 2013 que mezcla colores de hard rock, matices del blues y coqueteos de psicodelia”, quienes se definen como “la banda más electrizante de Santiago” según el dossier de la agrupación. Se presentarían en LemmyBar junto a los argentinos de Tamadre. Aquella noche estábamos con Camila pérdidas por las calles del Barrio Bellavista. Sin ubicarnos, caminamos entre los pasadizos y la llama fiestera viva. Llegamos a un lugar que tenía una pared negra junto a un logo gigante del cantante de Motorhead.Suponíamos entrar, entre los nervios y las dudas, decidí llamar al vocalista, Lagarto Mendoza. Al no tener respuesta entramos. El largo pasillo oscuro nos dirigiría hacia una puerta antigua, detrás de ella aparecía un mural lleno de afiches, frente a este había una barra, a su lado un escenario muy pequeño.

Ellos estaban probando sonido, luego bajaron de la tarima y nos saludaron. Siguieron en lo suyo por media hora, entre cambios, afinaciones junto a otras cosas, terminaron. Salimos del lugar y afuera comenzamos a conversar de algunos sucesos triviales. El líder de la banda intentaba incentivar a la gente para asistir a la tocata vía Facebook, hasta que dijo “caminemos y hagamos la entrevista”. Con todos los músicos de la banda, recorrimos el centro de la fiesta hasta llegar al frente de la Universidad San Sebastián, donde hay unas bancas de cemento. El olor a cerveza y cigarros se hacían presente, mientras ellos comían completos, además el ruido de los autos junto a la bulla de la gente hacían que los músicos alzaran la voz. Primero les comenté por qué tocaban de los segundos y su respuesta fue porque la gente lo más probable es que se vaya antes de que ellos toquen.

La perspectiva que tiene Lagarto es completamente diferente a todos los relatos anteriores, él expresa que “la escena undeground no existe mucho, primero ¿Qué es el underground? Para mí es escena. Son las bandas que salieron y no siguieron”.

Por otra parte comentaba que “tampoco siento que sea difícil ser parte de la escena, que todos conozcan a todos y que ellos te conozcan a ti. Pero es estar ahí. Más que nada es el Bar de René”.

A pesar que en la música emergente no hay tanto apoyo ellos explican “yo creo que tenemos motivaciones diferentes, hacer esto nos define como una banda, ¿cachai? Pero más allá del compromiso, hay un responsabilidad con el rock”.

Por otra parte, Lucho decía que “por ejemplo, uno habla de los bares, uno o dos tiene buen sonido, otros no, entonces la gente no va más”. Eso ha sucedido en varias ocasiones, además, se presenta baja preocupación por el sonido de las bandas, como ocurrió una vez en Bar Loreto, con resonancias acopladas y un bajo dominante ante los otros instrumentos.

Finalmente señalan acerca de la expectativa de la noche es “que esté lleno y que griten como locos”. Luego miraron el teléfono, eran las diez de la noche y comentaron que debían volver al bar, entonces caminamos entre los bares y las luces que intentaban prender el ambiente. Al llegar al Lemmy Bar, estuvimos un rato conversando con Lobo, bajista de la banda, luego entramos, esperamos dos horas debido a que no había nadie. A este punto Largarto se refiere que “el rock es más introspectivo y que no estamos llegando a esa gente, no podemos esperar que la gente salga porque sí. Por lo menos, en la tocata de hoy la mayoría de la escenasabe que tocamos nosotros, porque salió en medios, Facebook, afiches, pero otras personas no tienen ni idea quienes somos. La gente no sabe”.

De un momento a otro entró un grupo pequeño de personas. La banda salió como unos rockstars. Con toda fuerza dijeron “buenas noches, somos Beso Lesbico”, de esta manera el rock and roll inició. La roja batería de Juan Pablo lucía un par de mujeres dándose un beso. La tocata comenzó con el tema En tus pies, ellos se comportaban para dominar el mundo. Todos estaban con su particular vestimenta de camisas blancas, pantalones negros y chaqueta de vestón del mismo color. El micrófono amarrado a una larga bufanda de colores, junto a las ganas de disfrutar el momento.

De la nada, Lobo, bajista, saltó con su bajo hacia el público y se acercó a mí para que le siguiera la onda. Luego subió para continuar con el espectáculo. Siguieron al ritmo de canciones rápidas y movidas, con la energía a pesar de la baja asistencia. El pequeño grupo de personas estaba atento a los movimientos de los músicos, otros grababan junto a mover la cabeza al ritmo de las notas. Esta banda tiene una puesta en escena preparada, ensayada y motivada. La preocupación por cada detalle se expone en ese momento. Ellos quieren dominar el escenario.

Esta banda utiliza su propia autogestión, ellos van a dejar discos a las disquerías, pegar afiches, además de hacer difusión. En un momento anunciaron que vendieron álbumes, poleras y postersen el mesón de la izquierda. De esta forma se financian para sus próximos eventos.

Beso Lesbico en Lemmy Bar

La noche encendió la llama con su single En donde estés del álbum El Escape de las Sombras, el tema que fue ejercido con mayor expresión.

            La tocata terminó luego de doce temas llenos de potencia y rock. Lobo comentaba “estuvo divertido, siento que los chicos de Tamadre nos dejaron el terreno tanteado, después teníamos que subirnos a tocar no más, así que no fue tan difícil, el ambiente ya estaba como una buena energía, aunque no ha sido la tocata más maravillosa de la vida, pero tampoco fue mala”.

            A las dos de la mañana se terminó la trayectoria del día.

 

El melómano

            Un par de días antes, vía mail, nos pusimos de acuerdo con Sam. Él decidió que me dirigiera a su casa. Ese viernes, a las cuatro de la tarde, corrí por las calles de Santiago, un poco nerviosa, pero con el entusiasmo a flor de piel. Al llegar no sabía dónde era, las casas antiguas eran similares. Llegué, apreté el timbre, pero no funcionaba, entonces toqué la puerta. El guitarrista salió y dijo “hola, ¿qué tal?”. Subimos al segundo piso, el olor a libro antiguo se apoderaba del lugar.

Al entrar quedé sorprendida por la pared completa de diferentes discos, posters, cassettes, libros y vinilos que llenan el lugar. Nos quedamos allí y él comenzaba su relato “el underes algo que siempre ha existido y va a existir. Es donde están pasando las cosas. Algunas bandas surgen de allí, se quedan ahí o simplemente mueren”.

Por otro lado, la música que crean ellos no está a la moda, tampoco lo estuvo. La música que tocan no a todo el mundo le gusta. Son temáticas oscuras, extrañas, diabólicas, contra el sistema, y a veces en inglés. Esto los deja fuera de lugar, centrándose en la escena.

Comparado a sus tres bandas, comenta que la gente “disfruta ene a Wild, por la música pesada, heavy, lo que hacemos con esta banda. Se ha ido corriendo la voz, porque generalmente los show son re potentes. Tú sabes que la tocata recibes un mazazo en la cabeza”. Y de esa noche con Icarus“estaba buena onda, se llenó de gente, lo pasamos bacán”.

“La gueá es que el público está súper mal acostumbrado a que te inviten todo el rato y los gueones tienen que cachar que la plata sirve a la banda. Son ene de gueás que tienes que pagar, la sala de ensayo, cuerdas de la guitarra, etc.”. Además añadió que “con una banda gringa o un festival los locos se gastan cien lucas en la gueá, pero se cagan con una banda nacional. Paga tú entrada y apoya la escena”.

Samuel comentaba acerca de la escena “under es under, pase lo que pase se mantiene y es como un caldo de cultivo para ene de bandas que están naciendo, tocando, haciendo música más difícil y cuática. Tiene su público ahí, es chico pero fiel”.

            Él mientras estaba hablando, yo miré a su alrededor, encontré discos de Ganjas y Jusolis, bandas de la escena. Entre tantas cosas, me mostraba sus vinilos de The Cult, revistas y decía “para mí no es un motivo o una meta llegar a más, que al mundo le guste Yajaira, Wild Parade The Ganjas. La verdad creo que es como es. A la gente que le gusta va, ¿cachai? Y todo el resto de la masa que vaya a ver el resto de la gueás. A mí me encanta que a las personas no les guste nuestra música. Está bien, estamos en el buen lugar de la gueá. Nosotros vamos por más rock and roll”.  

Reseñas de la escena chilena

SUENA ROCK (Una entrevista a los creadores de este nuevo festival)

SUENA ROCK (Una entrevista streaming a los creadores de este nuevo festival)

En Radio U Central, 107.1 fm y señal ww.radio.ucentral.cl, los periodistas, Ignacio Paz y Fernanda Schell, conversaron con Rodrigo Damiani de Sonidos Ocultos y Luis Ostornol de Largarto Musica, creadores de la primera versión de Suena Rock, un festival independiente que contará con 10 horas de música en vivo.

Este se realizará mañana (10 de octubre) en Arena Recoleta, desde las 14:30.

El festival cuenta con bandas de larga trayectoria como Aguaturbia, Los Peores de Chile y El Cruce, también estarán acompañados de Akineton Retard.El cartel lo completan Pájaros Nocturnos, Solteronas en Escabeche, El Lobo del Hombre, Bagual, Bruto, Lo que Nunca Fuimos, Alásido y La Blues Willis.

La jornada quedará registrada en un DVD y disco en vivo titulado Suena Rock Vol.1, con las 12 bandas representantes del rock chileno.

La entrada tiene un precio de $8000.

Para saber más, te invitamos a ver la entrevista realizada a sus creadores, quienes contaron todos los detalles en la previa de Suena rock:

Reseñas de la escena chilena

Wild Parade: hacia la profundidad

Wild Parade: hacia la profundidad

Por Fernanda Schell

Dentro del circuito under chileno existen rostros que si bien están inspirados en el metal, suenan como si hubiéramos cruzado a dos razas que se unen para explotar un sonido poco visto en las tocatas chilenas. Se trata de Wild Parade, trío santiaguino que busca y excava más allá de la música, sonando como una mezcla de estilos, pero disfrutando un viaje psíquico que renueva sus energías para consolidar su propio sonido.

Esta banda nació por la idea de Samuel Maquiera-guitarra/voz (The Ganjas y Yajaira).Luego se unió Antaños -bajo/coros- junto al actual baterista Ness (La Hell Gang). Wild es una de las bandas que se ha presentado dentro del ajetreado circuito subterráneo donde se revuelca en los suburbios de Santiago.

La banda inició en el año 2011, momento en que Samdeseaba buscar un sonido perdido en la escena, indagando enriffsque estaban en algún lugar escondido, dando vueltas desde principios de los 90’ e intentando rescatar el espíritu de los sonidos del pasado. Maquieria quería crear una escena más cruda y roquera, para crear un sonido que se excluya de sus bandas. En aquel momento decide conversar con Antaños para dar pie a la iniciativa, ahí él comienza a tocar bajo. Al principio estaban con Iván Molinaen la batería, pero luego ingresó del Ness en su lugar, allí el trío se consolidó, agarrando personalidad y onda.

Su primer proyecto fue el Demo2013, editado en formatocassette,que posteriormente salió de manera limitada en 7”EP(con solo dos tracks del demo por BYM Records). Como me dijo Ness en una entrevista personal, ellos armaron una escena “trasher metal punk rocker”, mezclando diferentes estilos para crear, dedicándose y distinguiéndose en la escena underground. De esta forma comenzaron a surgir sus primeros proyectos.

Su primera producción se destaca con un inicio potente, con fuertes notas, mostrando el comienzo entre diferentes mezclas, algunas más tranquilas, pero, otras con fuertes voltajes y una voz expresando furia. Entre bajos resonantes tipo stonery rockpesado con una guitarra mecánica. Es una manera de descargar energía en altas revoluciones.

En el 2015 siguieron con toda potencia en las melodías, Human Wastedemuestra el descontento hacia el sistema. Una voz desgarradora, riffsácidos, certeros y metalizados, con notorias influencias de Nirvana,mostrando toques de lo más sucio. Entre un metalnoventero que se inyectaba a la vena con lo mejor del grunge junto a algunos toques ochenteros. Este álbum destaca el tema más esencial del disco, como excelente inicio con Destroying The System, seguido porNo Vote y Hidden Garden,donde marcan rapidez, fortaleza, junto a una energía que alucina.

Al siguiente año Wild Paradelanza Psychofiction,que fue producido y mezclado por Jack Endinoen Estudio Lautaro. El disco posee toques psicodélicos, jugando con otras líneas en los sonidos, sin dejar su estilo thrasher. Es de corta duración, pero con la misma intensidad.

Este agrupa cinco canciones dispuestas a dejarnos con alta gravedad en las melodías. Cuenta con su clásico tema homónimo que abre con toda energía el álbum. Donde demuestran cierta madurez en los sonidos, jugando y avanzando para potenciar su fortaleza para guiarse a una mayor intensidad. Presenta un bajo tipo stoner, riffsinstintivos y percusiones desencadenadas. Cabe destacar que la voz de Sam es áspera, gruesa y sedienta en busca de más.

Otros temas destacados de este álbum son Suicide Politics y Rip It Off,marcando temáticas oscuras, extrañas y en contra el sistema, con cierta influencia del metal, pero se distinguen más por la voz y el empuje de guitarras hacia el sello industrial, que suena auténticas, creando su propio sello.

Además, en ese mismo año fueron los encargados de inaugurar el concierto de Guns n’ Roses,donde dieron cátedra y calentaron los motores para una noche furiosa.

Actualmente están en proceso de sacar Phychofiction (2016) en vinilo. Por otro lado, están en proceso de grabar su cuarto álbum.

En la parte escénica, esta banda presenta una propuesta muy alternativa a la música roquera, potente y propia, demostrando que pueden dominar el escenario con su música. Llevando gente a bares y antros, donde se disfruta al ritmo de estos fuertes sonidos.

Sin duda, es una de esas bandas que no hay que dejar de escuchar, dan cátedra en el undery en la música chilena, dándose a conocer con su originalidad. Como alguna vez me comentó Sam, Wild Paradeva por más rock and roll.

 

 

 

Reseñas de la escena chilena

Bar de René: el nicho de la escena nacional

Por Fernanda Schell.

Son las nueve de la noche en el Barrio Italia. En uno de sus locales más antiguos, las risas se condimentan con el olor a humo y cerveza, mientras de fondo suena Iron Maiden y los fulgores de una pantalla que transmite fútbol iluminan intermitentemente la escena. Es el Bar de René, una taberna de culto que se ha ganado un sitial de privilegio en las crónicas de la música chilena.

La entrada, un lugar estrecho con una larga barra llena de comensales que beben amparados bajo la tenue luz. Frente a ellos, un muro adornado de diferentes chucherías y cuadros de bandas nacionales.

René González, dueño del bar, en 1996 tenía 23 años, cuando su padre compró el local sin tener un horizonte claro, más allá de transformarlo en un negocio. Este emprendimiento familiar llega al 2018 convertido en lugar de peregrinación para bandas y fanáticos de la música. Todas las semanas, de martes a sábados, llenan las mesas y el escenario del local.  

Una charla con René

La cita era a las nueve de la noche. Llegué un poco antes. Me encontré con Juan Pablo Moraga, trabajador del bar y músico. “Debes esperar un poco” me dijo, “el dueño ya viene en camino”. De repente, de una camioneta, se baja un sujeto de vestimenta común y corriente (nada roquero), saluda a la gente y conversaba como cualquier asistente. 

Cada noche tiene vida bastante propia. Este lugar lo ha hecho con la gente, es lo que es y no tiene disfraz. René González es uno más de los que viene, pasa desapercibido en las personas nuevas, pero para los clásicos asistentes es un amigo. “Todos los que vienen hacemos este lugar. Es un sitio honesto, no es nada ajeno a lo que se ha construido”, decía el dueño.

¿Cómo ha sido la evolución del bar?

R: Me gusta mucho la evolución, porque cuando miras en perspectiva, si algún día tengo la posibilidad de aportar algo a lo que me guste, en este caso la música. Después de todo nos apoyó la escena nacional, porque este era el patio de los músicos. Hemos podido devolver la buena onda que construyeron, haciendo un lugar para ellos. Ahora les devolvemos la mano.

Por otro lado, las agrupaciones estaban acostumbradas a tocar por 2 mil pesos la media hora. Ahora Les decimos que toquen una hora por 3 mil pesos.  Existe un show de los músicos, no son diez canciones pegadas. Cada banda con cosas sorprendentes. Los músicos se van preocupan por la música y su puesta en escena. Se las ingenian en un escenario de 5×4.

Mientras él reía y veía como lo saludaban las personas que entraban, seguí realizando preguntas. ¿En qué año empezaste a traer bandas al bar?

R: Las primeras bandas vinieron en el año 99’ y el problema era que no había permiso, nos demoramos catorce años para tener autorización. De allí comenzamos hacer conciertos legalmente. Antes de eso, habían un par de tocatas que solo saben los estuvieron aquí.

Después de los cinco años hicimos la patente. Entonces realizamos un trabajo de mesa para hacer un espacio para la música. Fuimos diseñando como se iba a construir el escenario, las características y buenos horarios. Queríamos que las personas vinieran al show.

René Gonzáles recuerda que una noche había una tocata de Weichafe con Hielo Negro en el Víctor Jara, días antes del 18. Aquella noche llegaron los Hielo, venían del show, entonces empezamos pensar en crear una tocata para el 18 de septiembre, ya que había poca restricción. Hicieron un afiche con plumón que decía “combinado nacional: Weichafe más Hielo Negro”. El bar estaba lleno, estuvieron hasta las 8-9 de la mañana carretando. “Fue muy bonito, porque ahí estaba la escena viva. No había espacios, entonces hacer este tipo de cosas, sin permiso. Creímos al corazón que se podía hacer, traer gente para que ellos ganarán. Y en dos días se armó todo, dos noches estuvo lleno, dos días la pasamos la raja”, decía el dueño.

Siguiendo la conversación

¿Los tratos hacia los músicos en los bares han ido evolucionando?

Una de las formas que ocupamos es que la entrada es de la banda. Nosotros no tocamos eso. Somos transparentes, nos gusta que el control del acceso al bar y sostengan el mando para que vean que no dejamos entrar a nadie gratis.

Respecto a la música nacional, ¿cómo ves el incremento de bandas y músicos hacia la escena?

R: Si bien está de capa caída, yo tengo la visión que el bar es un renacimiento del rock chileno. Está a punto de salir nuevos actores a la escena, hay bandas grandes que han hecho un montón de cosas, pero en este último tiempo hemos estado mirando hacia bandas jóvenes. Ellos van a radicar vida en la escena.

¿Hay incremento a la asistencia a las tocatas?

R: Sí, viene un crecimiento de aquí en adelante, porque hay nuevos actores, existe evolución en la música. Ahora la radio, después de la ley del 20%, ha servido. Veo gente de medios que hablan de las bandas, ve a los músicos y los invita. Estas cosas van a empezar a dar frutos.

¿Cuál es tu visión acerca de la escena o underground? ¿El bar será el nicho?

R: Nosotros somos una ventana más, aportamos desde lo que podemos con herramientas que tenemos para ir empujando la escena, de forma más honesta posible. Siempre otorgando al músico el mayor respeto con las mejores condiciones.

Ahora que están consagrados como uno de los centros neurálgicos del rock, ¿cómo eligen las bandas?

R: Los amigos siempre van a estar, pero constantemente estamos búsqueda a tener bandas distintas, bandas jóvenes, de otros estilos, porque queremos que la mayor cantidad de músicos puedan acceder al bar.

Lo único que pedimos son temas originales y discos editados. Ahí vamos viendo las mejores opciones para ellos.

¿Cómo es el futuro del bar? ¿Qué proyectos tienes?

R: Siempre estoy soñando cosas. Espero seguir siendo un aporte, continuar con las transmisiones por streaming, una vez al mes de una banda. Eso ha sido muy motivante. La primera banda lo vieron 16 mil personas en un día, impresionante. Siento que esto es un aporte. El lugar es pequeño para tener convocatoria. Es bueno que la gente los vea en esta instancia. Los medios nos están ayudando. Ha sido bonito y motivante.

La música chilena se la puede, tienen que darle espacio a la escena porque se lo merecen.

René Gónzalez, Los Tábanos Experience y la periodista Fernanda Schell.